La elección de mañana nos pone entre la espada y la pared. La decisión que tomaremos no tiene relación con nuestras preferencias o gustos, ahora se trata de votar por lo menos peor. Vamos a ejercer nuestro derecho a elegir de manera restringida, entre dos hombres que representan tendencias políticas más o menos conservadoras que no son la alternativa de cambio que el país necesita.
Durante sus campañas, en sus discursos y en su actuar, hemos podido ver hacia dónde van. Aunque sus mensajes hayan sido de lo más estudiados y falsos, entre líneas pudimos leer y percibir cuáles son sus verdaderas intenciones. Nada bueno podemos esperar de quienes han pactado con grupos ligados al crimen y a la corrupción. Y en eso ambos están señalados.
La Historia nos ha demostrado que el autoritarismo y la represión no han logrado sacar a las mayorías de la pobreza, ni hacer de Guatemala un país desarrollado. Todo lo contrario: estamos retrasados en más de 30 años con respecto a otros países del continente, y en vez de progresar, vamos retrocediendo. Y eso es producto de un sistema político retrógrado que se ha opuesto a llevar a cabo transformaciones sociales importantes, como la de impartir educación total o la de reformar el sistema de justicia. Den los pretextos que den, la verdadera razón del atraso y las injusticias es el afán de acumulación y el poco interés en la población, por parte de quienes han mal llevado las riendas. El racismo, como producto histórico, sigue estando presente entre los grupos poderosos, como un gran obstáculo para salir de la confrontación y las exclusiones.
Yo hubiera querido votar por una persona decidida a asumir su cargo con dignidad y transparencia, desde posiciones claras a favor del bienestar común, con programas efectivos que solucionaran los viejos problemas que arrastramos, con propuestas adecuadas a nuestra situación. Me hubiera encantado una campaña de altura que no implicara tanta tontería, tanto dispendio ni tanta contaminación, sino trabajo de organización y de concienciación. Pero eso no se presentó. No estábamos listos o no logramos cristalizar un proyecto concreto. Pero eso no significa que ahora nos hagamos locos o dejemos pasar, como que no fuera nuestro asunto.
Sea como sea, tenemos un papel qué jugar. La ciudadanía, por limitada que sea, nos plantea mínimas tomas de posición, y votar es una ocasión para hacerlo. Es lamentable tener que votar sin convencimiento, con reservas y sin confianza. Pero este es un momento en el que colectivamente decidimos quién nos va a gobernar. Quede quien quede, el panorama es poco alentador. Lo que debemos evitar es que la violencia se institucionalice como en el pasado y exigir que la democracia plena se respete a toda costa. Dejar el voto en blanco es hacerse la brocha. Votar chafa, ya se sabe, entonces ¿qué nos queda? Ni modo.
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4 comentarios:
Roberto Ximenej: (2007-11-04 12:20:59 horas)
Sr. Luis, no hay nada glorioso de una Politecnica que se ha prestado a golpes de estado ni un ejercito que no a obedecido ni defendido una constitución de donde emana su autoridad y tuvo necesidad de en listar a civiles para hacer valer la autoridad como es el caso de las Fuerzas de Autodefensa Civil que ahora tenemos que pagarles.
Sr. Luis, Ud. se puede poner el mote que quiera, pero lo de "chafa" no se le va a quitar.
Wensy Santos Rojas: (2007-11-03 22:01:35 horas)
Mi familia y todo el circulo en el que nos movemos decidmos apoyar la candidatura de Colom Espada, son dos profecionales de la U. Los del otro partido uno salio de la "gloriosa" escuela politecnica, el vice saber que profeción tiene, necesitarón copiar todas las propagandas de otros candidatos del continente, pobres no tienen criterio (por no decir que les falta inteligencia). Con ellos nuestro pais retrocede, el presidente Chavez se queda chiquito compardo a la malicia que refleja el General.
Luis Alvarado: (2007-11-03 15:43:54 horas)
Sr. Roberto creo que su limitada capacidad mental lo hace pensar de esa
manera de los miembros del Ejercito de
Guatemala, ademas creo que esta juzgando de manero general a todos estoy de acuerdo que en todas las partes hay elementos nocivos,. pero no hay que generalizar especialment si Ud. nunco fue miembro del Glorioso Ejercito de Guatemala. debo ademas de
aclararle que Chafarote es como se les
llamsn a los Militares en Guatemala, y Es tambien el nombre de una espada .
Roberto Ximenej: (2007-11-03 09:10:30 horas)
El uso de la palabra chafa. viene del significado chapín de bagatela o joyería de fantasia. También del verbo chafar, o arruinar. Y no es coincidencia que a los militares se les haya puesto el mote de chafas desde la mediados del siglo pasado por que son baratos para el hueveo, todo se arreglara plomazo aunque lo destruyan, fingen ser lo que no son, y siempre arruinan el país. Y buscar excepciones esta duro ya que por mas de medio siglo no las han habido. También es de meditar de donde un militar, si fuera excepción de llamarlo chafa, saco para tener Partido Propio.
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