Lo que más envidio de los políticos es la tranquilidad con la que se toman las cosas, aún si presienten que lo que se avecina es la tormenta. Por ejemplo, si algún día se me ocurriera lanzarme a Presidente de la República, el día antes de conocer los resultados de la contienda me la pasaría presa de ataques de ansiedad espantosos, comiéndome las uñas, dando de cabezazos contra las paredes.
Situación que no cambiaría si de pronto me anunciaran que había salido electo. Entonces me comería más las uñas, me reventaría la cabeza contra más paredes y los ataques de ansiedad se convertirían en pánico total.
Pero los políticos no. Aún a sabiendas que van rumbo al cadalso, se la pasan como que si no fuera con ellos. Es decir –según veo por la tele–, el día del fallo se levantan a las seis de la mañana, hacen ejercicios, toman el desayuno en pants y en pantuflas, bañan al chucho, asisten a los servicios religiosos dominicales, almuerzan en familia en casa de la suegra, se tiran en una hamaca a hacer la siesta, juegan cartas con su esposa e hijos, miran alguna serie cómica por el canal Sony, cenan algo frugal por aquello de las agruras y las pesadillas. Y de repente, como a eso de las diez de la noche, el celular que suena, y un cuate que les suelta: “Mira vos, disculpá que te joda a esta hora, pero ya nos cargó la chingada”. O, en caso contrario: “Agarrate, mano, que quedaste de Presidente”. Él, por supuesto, les deja ir una como de diva de Hollywood: “Puta, compadre, y yo aquí todo despeinado”.
Lo demás, el tipo que se presenta con cara de desvelado ante las cámaras: “Todo esto me toma desprevenido. En realidad, no estoy acostumbrado a estar despierto a estas horas. Señores, para no hacérselas difícil: no gané yo, no ganó mi contrincante, ganó la democracia. Así que, todos tranquilos, todos contentos, aquí no pasó nada”.
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3 comentarios:
Carolina Zelada: (2007-11-06 23:59:38 horas)
Gracias por su nota, la verdad en medio del futuro oscuro que se presenta, su articulo por lo menos le ve el lado graciosos a todo esto ...
José Calderón: (2007-11-06 22:07:41 horas)
Coincido con Dina Fernández. Excelente. Sólo falto el rol de las damas (tanto la ganadora como la perdedora). A mí me recordó a Groucho Marx.
Dina Fernández: (2007-11-06 13:30:46 horas)
Luis, no sé si revisas esta página, pero tu nota de hoy es lo mejor que he leído en mucho tiempo, Me mató de la risa y me recordó a Chejov y aquel cuento del tipo que se prepara para un sesión del Colegio de Abogados.
3 comentarios: