Hemos escuchado las declaraciones del presidente del Congreso de la República y de otros diputados en relación a la Ley de Adopción y su posible aprobación para que entre en vigencia en abril del año próximo. Es ni más ni menos una concesión a los abogados comerciantes de niños, que pidieron una reunión con la Junta Directiva para explicarle el daño que hace a sus bolsillos una ley de esa naturaleza. Los diputados siguen anteponiendo los intereses de un grupo de abogados y abogadas, varias de ellas agarradas in fraganti, a los derechos de la niñez desamparada, que no sabe en qué manos va a caer después de la negociaciones que hay entre abogados, vendedoras de niños, roba niños y posibles adoptantes.
En momentos en que unos están en la pena de la transición y conformación del futuro gabinete y otros están viendo qué pepenan de las adopciones, pues el atraso de otros cuantos meses, mientras encuentran una nueva excusa, representa miles de dólares a quienes se dedican al negocio de la adopción en forma ilícita, y que con ello tienen la oportunidad de que les sean aprobados cientos o miles de expedientes sin llenar los requisitos que la nueva ley debe contemplar, acorde con el Convenio de la Haya. Como los mismos abogados expresaron a diario La Hora, resultarán “afectados al no poder continuar laborando en el trámite de adopciones” (…) ”y perjudicarán a más de 25 mil niños que esperan ser adoptados”. Según las declaraciones del diputado Pablo Duarte a Prensa Libre, “si Guatemala comienza a aplicarlo antes que Estados Unidos (El Convenio de la Haya), ningún menor podrá ser adoptado en ese país, y no podemos darnos lujo, porque hay niños que realmente necesitan de una familia”.
Si uno multiplica 25 mil niños en espera de ser adoptados por los US$30 o US$40 mil, que es el precio que les ponen, entiende perfectamente por qué no hay prisa para los diputados en aprobar la ley, y por qué la oposición rotunda de los y las abogadas a que se legisle, pues si logran el atraso de unos cuantos meses más no sólo correrán haciendo trámites, mientras preparan acciones de inconstitucionalidad para el año entrante.
Guatemala no puede estar sujeta a lo que apruebe o desapruebe Estados Unidos, pues con anterioridad habían dicho que a finales de diciembre el tratado entraría en vigencia, y así como ahora hablan del mes de abril, pueden hablar de cualquier otra fecha, pues no son ellos los que sufren el robo de niños, ni los que soportan a los abogados que “trabajan” en la adopción ilícita y a funcionarios de dependencias del Estado, y hasta de hospitales, que tienen relación con las adopciones.
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4 comentarios:
Miriam Guerra de Reyes: (2007-11-08 17:34:05 horas)
Los niños en nuestros países se han convertido en un buen producto de exportación, como lo es la mano de obra que emigra para buscar las oportunidades que no encuentra en su tierra, después mandarán los dólares que son la principal fuente de divisas.
Ojalá que de verdad fueran adoptados por familias bien constituidas y no que sean usados para negocios, que no deseo ni mencionarlos, dicha posibilidad deberían saberla las madres que dan a sus hijos en adopción y ser tomada en cuenta por las autoridades que autorizan las adopciones, si es que les importa.
Siempre he pensado por qué no los adoptan familias guatemaltecas, podría haber más control y saber para que los quieren.
Jose Navas: (2007-11-08 16:47:47 horas)
Sigue este columnista con su diatriba sobre la adopción, no comprende que los niños guatemaltecos estan mejor en posesión de adoptantes extranjeros, que muriéndose de hambre o limosneando en Guatepeor. Existe leyes al respecto, mientras se aprueba la nueva ley, existe un trámite para ello, donde intervienen, los padres cedentes de los menroes y los adoptantes o sus representantes y los Abogados que dirigen el trámite ante los órganos correspondientes (tribunales de familia y Procuraduría Gral. de la Nación)o quiere que esos niños terminen en las maras existentes en Guatemalita?
Roberto Ximenej: (2007-11-08 13:27:41 horas)
No hay nada raro en todo esto en especial en los últimos 4 congresos. Ya nos hemos percatado que hay algunos que hasta a su madre vendieron, por que no van a vender a niños que no conocen.
Rudy HERRERA: (2007-11-08 05:36:42 horas)
Las adopciones Miguel Angel son una cloaca, donde hay abogados especializados (donde la habrán obtenido?) en adopción, médicos, personal que labora en centros de atención de partos, pero especialmente gente que se dedica exclusivamente a la "trata de niños". Muchos vociferan sobre el futuro de la adopciones, porque forman ya parte de libremercado, y dios guarde, que el mercado regule las adopciones, que el mercado diga cuanto valen los niños, que el mercado diga cuanto cobran los profesionales que se involucran, en fin he escuchado hasta economistas escribir sobre esto, como si fueran nuestros niños un mercado de divisas, o café que sale al mercado de subastas. Hay que dejar que los precios de las adopciones las maneje el libremercado. Hablo como padre, y como pediatra, que hay mucho que apesta en torno a las adopciones y hay que regularlo, pues los norteamericanos nos los exijen, pues las adopciones son tan buen negocio que van a ser parte del TLC. Que tal¡
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