Temas de interés: Penúltima“En Guatemala también hay hombres desgraciados”La “señorita” Laura Bozo, se presentó ayer en el estadio Cementos Progreso con su “show” de casos familiares dramáticos. Sus fanáticos la esperaron más de cinco horas. Por: Patricia González
Más de 2 mil personas la esperaron desde las 15:00 horas. Cinco horas después, apareció en el escenario. Ella, alta, toda vestida de negro con un saco con botones napoleónicos y su rubia cabellera, saludó a su fiel público.
Con las manos heladas, con abrigo o con delantal, la gente le gritaba “se siente, se siente, Laura está presente”. Así dio inicio el espectáculo de la peruana Laura Bozo. “Hola Guatemala, estoy aquí porque en este país como en Perú, también hay hombres desgraciados y mañosos”, fueron las primeras palabras de la presentadora. Cuatro guardias de seguridad con los brazos cruzados se mantenían estáticos detrás de las sillas del escenario a la espera de la primera invitada. En el primer caso habló Carolina, una jubilada que tiene una hija y tres nietos. Ambas mujeres son viudas y el único ingreso de una de ellas es de Q400 al mes. Durante diez minutos, la señora contó que el techo de su vivienda solo está sostenido con unas láminas viejas y que no les alcanza para arreglarlo. La conductora de televisión le regaló un donativo para la reconstrucción. Después de una pausa musical, la rubia y delgada doctora apareció de nuevo en la tarima. Esta vez, presentó a Rebeca, quien hace 15 años conoció a Antonio. “Fue para una Navidad y luego de un año de novios, nos unimos porque él nunca se quiso casar conmigo. Me dijo que yo no valía nada y que él prefería estar con su mamá y la borracha de su hermana”, relató. Minutos después, Laura dijo la frase que todo el mundo quería escuchar: “¡Que pase el desgraciado de su marido!”, gritó. Con pasos pausados, llegó Antonio. “Señorita, ella es una ingrata porque yo le doy Q200 para la comida de la semana y ella trabaja y a mí no me da nada”, expresó el hombre. Inmediatamente, el público se paró y desbocó un rosario de insultos hacia el entrevistado: ¡maldito!, ¡sinvergüenza!, ¡mantenido! Laura lo interrumpió y lo llamó “fresco” y “descarado”. El acusado siguió su relato y agregó que su sueldo lo comparte con su hermana porque ella también tiene hijos y no tiene un empleo fijo. “¿Y, es cierto que tu hermana se va a tomar licor contigo y te presenta prostitutas?”, lo interrogó Laura. “Sí, pero eso no es malo. Yo cumplo con ir a ver de vez en cuando a mis hijos”, respondió Antonio ante el nuevo estallido del público en su contra. Pasaron diez minutos de la discusión y fue llamada al estrado la manzana de la discordia. La hermana (que por cierto, no se parecía nada a él) fue iluminada con las luces del escenario cuando, la cuñada, se abalanzó sobre Rebeca para pegarle en la cara. Los policías las separaron y cuando llegó la calma, la nueva invitada dijo que su la esposa de su hermano era una “mosquita muerta” pues “ella también tiene casero”, afirmó. Los hijos de Rebeca también vociferaron contra su padre y al final, Laura y el público llegaron a la conclusión que, tanto Antonio como su hermana debían ser expulsados del lugar. “¡Fuera, fuera, desgraciados!”, se escuchó en la gramilla del estadio. Al final del espectáculo, los colaboradores de la peruana, pasaron un buzón para quien quiera escribir su caso. “En el nombre de Dios que ella nos ayude porque estamos hartas de que los hombres nos ‘penqueen’”, dijo Lisbeth, una de las fanáticas del programa de la “señorita”. Agregar comentario: |
Más en esta sección
Mas enviados
Los más leidosLos más comentados
|
15 comentarios: