Archivo:

Opinión:

Riesgo de viciar la transición

Convertirla en componenda.

Por: Edgar Gutiérrez

Menor Normal Grande
Dimos en llamar transición a la democracia al conjunto de acciones encaminadas a despojar al Estado de su modo de ser autoritario. La piedra de toque de tal transición consistió en celebrar elecciones libres. La transición implica un proceso pacífico y gradual de cambio político, que se rige por normas generales y se contrapone a los métodos violentos, de persecución y ruptura, como se concibieron las transformaciones en el pasado.

Otro debate es si esa transición a la democracia terminó. Todo indica que sí. Después de 22 años logramos una arquitectura política democrática donde operan las normas formales y existen las instituciones indispensables. Otro asunto es que esa arquitectura esté chueca, no funcione el drenaje, exhiba las ventanas rotas, el techo levantado –para aludir a la intemperie que padece la mayoría de gente– y sea objeto de constantes asaltos.

Como sea, ahora cuando hablamos de transición nos referimos al cambio de estafeta de un Gobierno a otro a través de elecciones. A pesar de los encontronazos y desconfianzas,  estas transiciones se han venido civilizando. En 2003 se inauguró una forma institucional –me tocó coordinarla– que consistía en reunir y presentar a los equipos de los partidos finalistas, y luego al que haría Gobierno, la información relevante de cada dependencia, hasta llegar a los detalles en reuniones bilaterales.

Este Gobierno está replicando el método, pero procura, además, crear una atmósfera de cooptación con el entrante. Algunos observadores me insisten que esa amigabilidad –expresada en el interior en la segunda vuelta electoral mediante apoyo clientelista de dotaciones de láminas, campañas de “perfil bajo” a través de las filiales del partido oficial en el departamento de Guatemala, e incluso el asueto extenso intencional para bajar el peso relativo del voto capitalino– va más allá de la responsabilidad de una transición ordenada. Piensan que acarrea el compromiso de no revisar cuentas ni ejecutorias chuecas del Gobierno saliente, y en algunos casos favorecer nombramientos diplomáticos.

Si esos observadores tienen algo de razón –sin restar méritos ni descalificar buenas intenciones– el marco político de la transición estaría viciado. No comparo esta situación con el tutelaje militar en las primeras administraciones civiles. Se parece más al tipo de arreglos de Otto Pérez –como “copresidente” de Ramiro de León– para procurar la buena instalación de Álvaro Arzú y su equipo.

Sería una lástima que, de ser un buen ejercicio civilizatorio, esta transición se convirtiera en componenda, en otro arreglo de impunidad.
  • Actual 3.02/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valor: 3.0/5

Agregar comentario:


Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

(obligatorio)
(obligatorio)

Captcha (obligatorio)

4 comentarios:

  1. alfonso villacorta:        (2007-11-12 12:27:13 horas )
    Ahora hasta peca de cursi, no cansado de hacerse pasar de pensante. No es la transicion un arreglo de los pagos de comisiones pendientes y como hacer que continuen los negocios con los mismos proveedores?

    De verdad cree en las elecciones?

    Ni que este gobierna hubiera demostrado tener un solo programa que valga la pena continuar y si fuera asi, como que no se pudira dar seguimiento sin ese etapa de componenda o arreglos, sobre todo si hay textos escolares pendientes de impresion o entrega.

  2. Chamalkan Kajiimox:        (2007-11-12 10:40:44 horas )
    ¿"Dimos en llamar transición a la democracia... "? ¿Quiénes "dimos"? Y aunque no los incluyera, a los gringos no les ha ido nada mal hasta la fecha.
  3. edwin juarez:        (2007-11-12 10:08:43 horas )
    Efectivamente creo que eso es asi, no hace falta tener 4 dedos de frente para pensarlo, o ¿Acaso este gobierno saliente ha sido tan eficiente, eficienticisimo que no merece dudar de el?, lamentablemente en este tipo de democracia, actualmente da rienda suelta a la corrupcion que muchas veces pasa desapercibida por varios distractores politicos, economicos y sociales, al final el pueblo termina aguantando y pagando las consecuencias de todo esto.
  4. Ana Luisa Mencos:        (2007-11-12 07:08:17 horas )
    Me da risa que sigan insistiendo en que el puente que mucha gente hizo para tomarse el fin de semana de feriado para el 4 de noviembre, haya incidido en que los capitalinos no fueran a votar. Que yo recuerde, el asueto no fue nacional ni fue impuesto. Muchas empresas trabajaron el viernes 2 de noviembre. Lo que pasa es que los guatemaltecos hacen puente por cualquier cosa, haya justificación o no para tomarse los días libres. Es inconcebible que a pesar de la situación imperante en el país, la gente todavía se dé el lujo de tomar esos feriados tan largos en lugar de trabajar. Además, los capitalinos no fueron a votar porque no les interesó ninguna de las dos opciones, no les dio la gana salir de su casa e ir, quien desea emitir el sufragio y está convencido de que el candidato de su elección será lo más conveniente para el país, va a los centros de votación sea como sea. No inventen...