La urgente modernización e innovación del área rural
Los habitantes del área rural guatemalteca no son campesinos.
Francisco Roberto Gutiérrez Martínez
El tema de la ruralidad guatemalteca cobrará gran importancia con el Gobierno de Álvaro Colom, debido a que en su propuesta de Gobierno lo sitúa como central. Y esa relevancia se sustenta en la indiscutible realidad de que más de la mitad de la población vive en esos territorios, dispersos en cerca de 25 mil comunidades, con el agravante que es allí donde se concentra la pobreza (cerca del 80 por ciento de sus habitantes lo son), siendo mayoritariamente indígenas.
En todo caso, un primer elemento a tomar en cuenta para las acciones que se avecinan es tener claro que los habitantes del área rural guatemalteco no son “campesinos”, como normalmente son referidos, por cuanto ese término se aplica a las personas que viven en autarquía, aislados del resto de la sociedad englobante, lo cual no es el caso nuestro. Y aunque vivan en el campo, tampoco son todos agricultores, pues las actividades productivas en las áreas rurales son, además de lo agrícola y pecuario, las de comercio, de servicios, de pequeñas industrias; y en los últimos años el área rural se esta convirtiendo en un lugar privilegiado para el reposo y el ocio de los ciudadanos urbanos.
Hoy, en muchos países cercanos al nuestro, el empleo rural no agrícola constituye más de un tercio del empleo en los hogares rurales y aporta más del 40 por ciento de su ingreso total. Y en Guatemala un ejemplo de ello se da en el departamento de Totonicapán, en donde los pobladores viven, en su mayoría, de la artesanía, de micro y pequeñas industrias, del comercio y de otros servicios; y se estima que menos del 10 por ciento viven de la agricultura.
Sobre la actividad agrícola hay que recordar que en Europa la población activa agraria ha caído de un 30 por ciento de la población total en 1950, a un 6 por ciento en 1995; y con ese bajo porcentaje ha alcanzado un incremento en su productividad de un 750 por ciento. Y esa es la tendencia en prácticamente todo el mundo. Aunque la agricultura sigue siendo vital para nuestro país, (cerca del 25 por ciento del PIB), la producción agrícola no absorbe la oferta laboral excesiva del área rural.
El área rural debe ser también reconocida por ser el espacio de amortiguamiento y de regeneración de insumos urbanos, como el agua, el aire y otros bienes indispensables para el equilibrio ecológico, asuntos fundamentales pero poco valorados.
Hay que considerar también que el impostergable desarrollo del área rural no puede ser solo endógeno, sino que debe ser complementado con el apoyo exógeno. En otras palabras: es necesario que los recursos y los actores externos al medio rural participen e intervengan aportándole tecnologías, capacitación y recursos financieros para promoverlo, en el sentido de abrir oportunidades a sus residentes y con ello apoyarles para salir de las condiciones tan deprimidas en que actualmente se encuentran en su mayoría.
Un elemento adicional a considerar es lo que se entiende por área rural. Y para definirlo algunos utilizan el criterio de población (para la Unión Europea, por ejemplo, es rural el lugar que contiene un máximo de 100 habitantes por kilómetro cuadrado); otros utilizan el criterio de aglomeración (cuando el número de viviendas es menor de 100 en un territorio dado). Se usa también el criterio legal (como en nuestro caso guatemalteco); o el criterio administrativo (si está fuera de la cabecera municipal). No existe, por tanto, un criterio univoco de ruralidad, existen mas bien “ruralidades”.
Algunos analistas definen la ruralidad como el lugar donde las actividades tienen altos costes de transacción, existe una baja inversión social, pobres infraestructuras y lejanía de la ciudades.
En lo personal me parece esta ultima como la mejor manera de entender la ruralidad, pues bajo esta concepción se puede diseñar e implementar estrategias más adecuadas, como por ejemplo, la política pública de desarrollo rural impulsada por el Plan Visión de País y avalada por todos los partidos políticos con representación en el Legislativo.
La realidad rural guatemalteca debe cambiar, y en este cambio debe pensarse “como un nuevo contrato”, el cual debe ser abordado de manera diferenciada por territorios y tomar en cuenta la multiplicidad de actividades productivas.
La modernización e innovación del área rural trasciende lo agrícola y requiere pensarse de cara a los cambios necesarios para que pueda generar nuevas opciones y oportunidades de desarrollo a sus habitantes, lo cual pasa por la satisfacción de necesidades básicas, por la inversión en infraestructura, y la apertura de más y mejores fuentes de trabajo.
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2 comentarios:
carlos alvarado: (2007-11-15 16:49:29 horas)
mientras nos divorciemos del tema academico y bajemos los fundamentos a la realidad "RURAL" o RURALES como pretende llamarle, solo asi entonces muchos como ud. comprenderian que la gente en el area rural no pide mas que atenciòn, oportunidades y hasta clemencia de un EStado cooptado y aniliquida por el capitalismo. su teoria o su columna en todo caso parece interesante al dedicarse en el como definir el area rural. no debemos de perder tiempo en esto lo importante es rescatar a toda esa gente. indigenas y mestizos de la extrema pobreza...
campesinos habemos muchos y quiza con demandas que ni siquiera la gente de la capital pueda entender porque baja hasta la llanura y no se queda en lo tecnico o academico (que muy importante será para desarrollar toda la estrategia de trabajo del nuevo gobierno) pero incisto no es solamente el ponernos a repensar que es el area rural o las areas RURALES sino mas bien iniciar el trabajo que por muchos años esta fuera del contexto que los campesinos pedimos.
y son demanda que radican en:
TIERRA.
ASistencia técnica
Credito.
Subsidio (para iniciarno en el tema de las empresas rurales como le llaman los neoliberales)
MErcados (no monolopizados por AGESPORT o por ANACAFE y otros.)
seguridad y soberania alimentaria.
y la lista puede seguir porque muchos campesinos lo que quieren es mejorar sus condiciones de vida a base de trabajo honesto sin enriquecer a "otros que siempre han estado en la iniciativa privada y en el gobierno."
sergio licardie V.: (2007-11-15 10:54:29 horas)
Interesante análisis. Que bueno que hay alguien que no nos quiera hacer creer que tenemos grupos sociales que viven de la caza, de la pesca y de la recolección del bosque. En los procesos sociales la agricultura tiene cada vez menos empleados, menos empleadores y mayor inversión tecnológica con fuertes experiencias de mercado.
2 comentarios: