Ya se descubrieron a sí mismas y no se van a poner de rodillas.
Anamaría Cofiño K.
Con pasión habló la compañera que tuvo la feliz idea de echar a andar otro sueño. Sus palabras se quedaron resonando como música, quizá más bien como toques de tambor. Estaba llamándonos a hacer un intento más por construir una organización política, que haga efectivos los proyectos democráticos y recupere los valores que se necesitan para construir otra Guatemala.
Entre las mujeres hay una sensación de frustración derivada de una práctica política que no lleva a nada. Muchas se involucraron en campañas, hicieron inversión de tiempo, dinero y energía, creyeron en el sistema y, finalmente, quedaron fuera, porque los partidos siguen siendo estructuras patriarcales jerárquicas donde el poder se concentra exclusivamente entre hombres machistas, orgullosos de serlo. Lo que dicen las mujeres es que no están dispuestas a seguir votando por candidatos que no las representan ni hacen nada por ellas. Larga ha sido la búsqueda por encontrar un espacio donde tengamos iguales condiciones, donde no haya barreras que impidan la participación plena de mujeres, indígenas y jóvenes.
Las feministas entendemos la política como una forma de vida. Eso es complicado, porque involucra nuestro ser, nuestro cuerpo, nuestro entorno. La teoría feminista propone una práctica que va desde lo personal hasta lo público, es decir una actividad individual y colectiva que empieza en el hogar y no acaba nunca. También es difícil porque requiere hacer transformaciones en la manera en que nos relacionamos con el mundo en que estamos inmersas. Cuando analizamos nuestro papel y nuestra situación en la sociedad, irremediablemente concluimos que es necesaria una revolución. Y eso es lo que históricamente hemos venido bordando, desde que los ancestros hablaron de igualdad.
En Guatemala las mujeres ya cambiaron, aunque muchísimas vivan en condiciones terribles de opresión. Pero es innegable que por todos lados encontramos unas mujeronas que de verdad están en otro papel. Hace unos días estuve compartiendo con unas feministas de Santa María Xalapán. Son campesinas de aldeas donde no hay más que pobreza. Pero su mente está clara: “ya se descubrieron”, dicen ellas y “no van a dejar que las pongan de rodillas”. Saben cuáles son sus necesidades y por ello reclaman que se las atienda. Y están dispuestas a seguir luchando, como todas, por la sobrevivencia en un mundo que desprecia a las mujeres. Su disposición combativa es contagiosa.
Este 13 de noviembre unas cuántas feministas nos juntamos y compartimos nuestras percepciones sobre lo que está pasando. La violencia y la miseria se ceban con mayor saña en las mujeres, y eso nos lleva a buscar cómo enfrentarlas. Como herederas de las mujeres rebeldes, visionarias y valientes que han osado transgredir el orden y hacerse de un lugar propio, declaramos nuestro deseo y voluntad de construir la organización política que recoja las aspiraciones de quienes creen en una sociedad donde vivamos todos con bienestar.
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2 comentarios:
Eduardo Villagrán: (2007-11-17 11:10:09 horas)
Ana María,
Me parece crucial lo que dices acerca de que «La teoría feminista propone una práctica que va desde lo personal hasta lo público, es decir una actividad individual y colectiva que empieza en el hogar y no acaba nunca.» Muchos y muchas feministas predican y no se convierten, por ejemplo teniendo en su casa una o más empleadas de servcio en casa particular, léase sirvientas, encargadas de las tareas que los patronos consideran por debajo de su nivel, como hacer camas, cocinar, lavar platos, recoger las cosas que todo el mundo deja tiradas, lavar ropa, etc. y encima las tratan mal en lo económico y en lo psicológico, pues no sólo les pagan en forma no proporcional a su esfuerzo sino que las colocan en el fondo de la pirámide social del hogar y son culpadas en última instancia por cosas que van desde desperfectos hasta mal humor. estas trabajadoras son en su mayoría de ascendencia maya, lo cual añade un componente racista a todo el esquema. sin excluir del todo la ayuda mínima esencial, respetable y justamente remunerada en algunas tareas de la casa, celebro y practico un feminismo consecuente en este sentido. vale la pena ahondar y concientizar más acerca de éste tema en instancias como la presente para crear una mayor consistencia entre la teoría y la práctica.
Eduardo Villagrán
carlos alvarado: (2007-11-17 08:35:09 horas)
EFECTIVAMENTE ASI ES... SE REQUIERE DE MUJERES REBELDES, OSADAS, VALIENTES COMO SIEMPRE HA EXISTIDO EN GUATEMALA, NO CABE DUDA QUE EN LA POSTURA FEMINISTA ESTA QUIZA EL BOM DEL DESARROLLO POLITICO DE Y PARA LAS MUJERES.
SIN EMBARGO REQUIERE DE UN GRAN TRABAJO PARA QUE ESTA VISION NO SE DILAPIDE EN LOS HOMBROS DE MUJERES EN LA POLITICA OPORTUNISTAS, LAS MUJERES COMO UD. DEBEN DE DENUNCIAR TAMBIEN A LAS MUJERES CORRUPTAS, LAS TRANSERAS EN EL GOBIERNO, ASI COMO INMISERICORDEMENTE A LOS HOMBRES QUE SE HAN APROVECHADO DE LAS MUJERS PARA SEGUIR O MANTENER SU ESTATUS.
LA FELICITO POR LA COLUMNA. QUE ASI SEA SIEMPRE. UNA COLUMNA LUCHADORA NO SERVIL...
Y MUCHO AGRADECERE QUE EN LA SIGUIENTE PUEDA HABLAR SOBRE LA VISION DE LAS FEMINISTAS DE CARA AL GOBIERNO DE ALVARO COLOM Y SU "SOCIAL DEMOCRACIA"
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