El glamour es lo último que debe perderse. La elegancia y la distinción son fundamentales aun sobre la fría mesa de disección de un hospital cualquiera. Esto, según una desafortunada publicidad que adorna la ciudad en los últimos días. “Nuestros zapatos están de muerte”, anuncia el cartel, donde observamos los pálidos (¿y fríos?) pies de una mujer adornados por unos zapatos de colores. Una sábana la cubre hasta los tobillos, y de uno de sus dedos pende la etiqueta con el número de admisión a la morgue.
Me he quebrado la cabeza tratando de comprender cómo puede a uno ocurrírsele semejante genialidad para vender zapatos de temporada. La publicidad debe de romper dogmas, tabúes, paradigmas, mentalidades, dicen ufanos los entendidos. Por qué, entonces, no aprovecharse de las 3 mil mujeres asesinadas violentamente en los últimos años para “posicionar” –como dicen también los entendidos– un producto en la cabeza de los consumidores. ¿Qué lo impide?, ¿la ley?, ¿la moral?, ¿la ética?
Oliviero Toscani quiso demostrar en los ochenta que se podía vender suéteres y a la vez denunciar el hambre en África. Los anuncios que realizó para Benetton se convirtieron en emblemas de una época, pero su discurso estuvo de antemano condenado al fracaso. Al mercado le interesa vender, no denunciar los males sociales. Lo que quedó fue la pirueta, no el contenido real de la propuesta.
Una serie de Toscanis del subdesarrollo proliferan desde entonces en las agencias de publicidad de por estos lares. Se las dan de cínicos y de transgresores. Su objetivo no es denunciar el hambre, sino ingeniárselas para hacerlo rentable. Si no se puede contra la miseria, por qué no aprovecharse de ella para vender jabones. El último tabú, por supuesto, es la muerte. Pero, ¿quién es el cursi que se detiene aun frente al horror y el dolor humano?
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3 comentarios:
G. Corbeau: (2007-11-27 11:18:41 horas)
Los creativos (!) publicitarios proponen y los clientes (los comerciantes)aceptan sus ideas (!!). Luego, en este caso de la publicidad zapatera,dos son los responsables. Identificados, nada más queda llevarlos ante la instancia correspondiente para que respondan por este ataque a la sensibilidad de los chapines. Que quede claro: No todo terrorismo tiene como método el uso de bombas y metralla. La única duda que me corroe es saber si existe esa 'instancia correspondiente' que les deduzca responsabilidades.
Carlos Alberto Pérez: (2007-11-27 09:04:51 horas)
Publicidad Barata.
Un problema serio de nuestros publicistas es esa falta de sensibilidad antes los grandes problemas del mundo. No son mas que discipulos del mercado que arraza con todo lo que encuentra a su paso. Incluyendo dignidades, recuerdos y sufrimientos.
No mas Publicistas del SubDesarrollo.
Duncan MacLeod: (2007-11-27 08:03:55 horas)
Inmejorable análisis sobre el cinismo que campea en el medio publicitario.
3 comentarios: