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Guatemala, miércoles 28 de noviembre de 2007

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Opinión:

El país que nos dejó la guerra

Hoy, los barrios se cierran con muros coronados por “razor ribbon”.

Eduardo Velásquez

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
He leído con especial detenimiento el libro del ingeniero y maestro en Psicología Social Mario Alfonso Bravo Soto titulado Proceso de urbanización, segregación social, violencia urbana y barrios cerrados en Guatemala, 1944-2002 que presenta el CEUR-Usac- hoy en la Casa Ibargüen, anexa al Centro Cultural Metropolitano  (7a. avenida 11-66, zona 1), a partir de las 17:00 horas. El libro en mención me ha conmovido y sacudido en la reflexión de la importancia de tratar el proceso de urbanización, los fenómenos urbanos y regionales de nuestro país y de nuestras ciudades, desde lo antropológico, lo ambiental y lo psicosocial. En la primera parte del libro, en el primer capítulo, el autor dice que “uno de los propósitos del presente trabajo lo constituyó, precisamente, el de contribuir a construir una visión más integral acerca del proceso de urbanización en el país y, en específico, en la Guatemala urbana o, en última instancia, a proveer de una percepción más actualizada de los fenómenos de segregación social, violencia y cierre de espacios públicos que se producen en el marco de dicho proceso”.

 Para aquellos ciudadanos que nacimos en torno de los años 50 del siglo pasado, resulta fundamental reflexionar cómo fue que perdimos a nuestra ciudad, en el sentido de poder circular libremente por la calle, pasear, jugar y explayarnos por sus calles y avenidas y por sus escasos parques. Calles y avenidas convertidas en centros de diversos juegos, en los que la “chamusca” futbolera era una de las preferidas, pero no la única. Sus llanos y sus campos. Sus contornos arbolados y floridos. Su agua todavía fresca. Los niños jugando en la calle, lo cual hoy es impensable, por lo menos para cierto sector de la ciudadanía. Los adolescentes, en tiempo de vacaciones o de colegio –los capiuseros–, recorriendo los barrancos de la ciudad, “barranqueando”. Existía, eso sí, la pobreza urbana y rural extensiva. Pero también la solidaridad del barrio, de la zona y de la propia calle. Los “niños de la calle” pidiendo comida casa por casa, y que a veces también se incorporaban a los juegos que se realizaban, precisamente, en la calle. Casi no vivían indígenas en la ciudad, y los pocos iban llegando empobrecidos o eran vendedores “marchantes”, proveedores de casi todo para la vida doméstica.

Hoy, los barrios están cerrados. Los altos muros con alambre espigado conocido como razor ribbon, las garitas y los guardias armados, las talanqueras nos lo recuerdan cotidianamente. Lo mismo sus calles y sus avenidas, contraviniendo flagrantemente el artículo constitucional de libre locomoción.

Los niños presos en jaulas de oro, de oropel o en covachas. Juegan adentro de sus cárceles.

 Segregados socialmente al extremo; desde el extremo de abundante o escasa riqueza. El individualismo a ultranza ha reemplazado a la solidaridad barrial, de la zona y de la propia cuadra. Ya nadie pasea por calles y avenidas, porque no quiere ser asaltado o bien perder la propia vida.

 Algunos “niños de la calle” son ahora pegamenteros y distribuidores de drogas, utilizados  en su desgracia por las empresas de los dueños del terror y el miedo. Muchos adolescentes –organizados hoy en “maras”– cambiaron los paseos en los barrancos por la extorsión a sus vecinos, el cobro de impuestos que se suponía una función estatal por el pago de su consumo en la industria de la evasión por drogas o por alcoholes. Es el país que la guerra nos dejó. Lo que el viento no se llevó.
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9 comentarios:

  1. hector giron: (2007-11-28 15:42:00 horas)
    En lo personal odio las garitas, las talanqueras y los túmulos, que tambien responden a resabios militaristas asi como a la falta de unidad de la poblacion para enfrentar conjuntamente a la delincuencia y exigirle al gobierno que cumpla con su deber de dar seguridad, en la USAC siempre me opuse a las garitas y talanqueras que impusieron en todos los parqueos, para favorecer economicamente a determinado sector cobrando por su ingreso. Hoy, en todos los barrios y colonias, la gente honesta está encerrada y los delincuentes andan libres. Paradojico.
  2. Maria Jose Cabrera: (2007-11-28 11:59:00 horas)
    MUY BUEN ARTICULO
  3. Julio Figueroa Castillo: (2007-11-28 09:51:49 horas)
    Excelente ariculo, sobre todo por que saca a relucir a aquellos ignorantes que siguen negando el pasado nefasto que nos dejo la guerra. No cabe duda que pasaron esos días tan tristes para la mayoria de guatemaltecos en Miami o en sus casas de Likin o peor aun, pretendiendo ser lo que no son ni serán. Por supuesto que el legado de violencia que vivimos hoy data de aquella época; Hay que leer un poco y documentarse que los origenes de las maras Salvatrucha y 18 se hallan en aquellos jóvenes que huyendo de la violencia en El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras encontraron en los E.U. refugio e influncia para este tipo de agrupaciones, copia fiel de las pandillas de los barrios negros y mexicanos de Los Angeles y otra metrópolis americanas. Y que decir de aquellos que homologan Maras y Guerrillas, la ignorancia campea hasta en aquellos que con aires de intelectuales escriben en este blog. Es triste reconocerlo, pero esa Guatebuenita que muchos tuvimos el privilegio de conocer, aunque sea en sus postrimerias, ya no volverá, es un recuerdo que muy pocos tenemos y que esta condenado al olvido y que no nos extrañe a la misma negación....si son capaces de negar la Guerra!!!! el día de mañana dirán que Guatemala siempre ha sido la ciudad sin valores humanos y el basurero que es hoy.
  4. Tirza Willette: (2007-11-28 08:44:56 horas)
    Estimado Eduardo, Lo felicito, excellente articulo que dice totalmente la verdad. Yo aun me acuerdo como mi papa nos llevaba al Hipodromo del Norte o al Cerrito del Carmen lod Domingos y tomabamos un vaso de atol de elote y unas tostadas, la tranquilidad que se vivia, la gente caminaba en paz, si habian robos pero no se oia de tantas muertes, amenazas, drogadictos, mareros etc, etc. Guatemala era realmente hermosa y que lastima que en lugar de haber salido adelante hayamos retrocedido tanto. Ojla el nuevo gobierno haga algo para que esto termine para que Guatemala salga del tercer mundo y sus ciudadanos vivan en paz.
  5. Rolando Alecio R.: (2007-11-28 08:11:37 horas)
    La guerra y la represión política tienen efectos inmediatos y mediatos. Los primeros son la muerte y la destrucción material, los que derivan en otros, a más largo plazo y que, por lo general, son notorios hasta algún tiempo después; a veces de manera visible a veces invisible y en situaciones alejadas de las causas que les dieron origen. La desarticulación social lleva consigo la pérdida de valores, incrementa el consumo de alcohol y drogas; al aumento desmedido y generalizado de la violencia común y con ello causa un sentimiento de vulnerabilidad e indefensión en amplios sectores sociales; lo que a su vez, deriva en la toma de "justicia" por propia mano, el apoyo a antiguos represores y a soluciones de "mano dura". Lleva al aislamiento social, al individualismo, a la anomia y a la desesperanza. Los costos de la guerra y la represión política lo pagaremos durante, al menos, los próximos 100 años.
  6. JORGE AGUILAR: (2007-11-28 08:05:19 horas)
    Ahora hay que culpar a la Guerra interna del país, por la constante ola de violencia en las calles, no señores la culpa la han tenido este montón de gobiernos flojos, que no han hecho caso a los indices de anlafabetismo en el país, a la pobreza con la cual viven la mayoría de los Guatemaltecos, la riqueza en manos de unos pocos, el constante abuso de los empresarios en subir desmedidamente los precios de la canasta básica, mas ahora en tiempo de cambio de autoridades, esas si son las verdaderas razones de la delincuencia, no la guerra, eso ya es historia, es cierto que todas aquellas armas que un día estuvieron en manos de la guerrilla, hoy estan siendo usadas para asaltar bancos, asaltar buses en el altiplano y en manos de los mareros, quienes con muchos recursos compran un fusil AK-47, otro mal es quien lleva un control riguroso del armamento que se le entregan a las fuerzas de Polícia, quien quita que se de por perdido un fusil y luego sea vendido a delincuentes, que no nos quede duda que esos nuevos fusiles un día estaran en manos de mareros y delincuentes. Ya es hora que afrontemos la verdad y dejemos de culpar a la guerra, que los mareros que hoy estan en las calles ni siquiera conocen la historia del enfrentamiento armado, ellos son entrenados a diario, por hombres entre las edades de 15 a 18 años, dejemos de hablar tonteras y hagamos estudios serios de la problematica actual. basados en la forma de llevar riqueza a los sectores marginados. esa si sera una verdadera medida para aplacar la ola de violencia en el pais.
  7. Ibrahim Ayad: (2007-11-28 07:51:39 horas)
    Le pregunto al licenciado Velasquez si lo que nos quiere decir es que a lo que antes se le llamaba guerrilla ahora se les llaman maras y si ese cambio de nombre se dió con lo que se ha llamado la firma de la paz.
  8. Rudy Herrera: (2007-11-28 05:51:25 horas)
    Me recuerdo que en los años 60 uno regresaba a pie por toda la 12 avenida luego de los "partidos" en el Mateo, hasta llegar al cerrito del Carmen, sin temores. Pero ya existía segregación, ya había ampliación de la brecha social, porque esto no nació precisamente en la época de la guerra. Nació en 1954, cuando la invasión norteamericana (o fue autóctona, o fueron ideas propias las de Castillo Armas?) La guerra lo que hizo fue empeorar esta situación sobre la base de la amplia desmovilización de grandes masas de población huidizas de las masacres en gran escala (al mayor estilo de huidas del fascismo), las creación de grandes poblaciones en resistenica en la sierra, grupos numerosos que se exilaron. La guerra desnudó toda la podredumbre que YA POSEÍAMOS. No era nuevo. Que la brecha social se amplió y el país hoy si se dividió en 2, no hay menor duda. Solo un ciego quiere ver que hay "derrame" económico. Quizás solo en la casa de los Bosh-Gutierrez-Botrán-Castillo. Entre mas nos encerremos en los "razor ribbon" cuando despertemos estaremos rodeados de una inmensa mayoria de pobreza extrema que nos asfixiará por siempre nos negamos a verla. El destino nos alcanzará tarde o temprano. Y las facturas siempre hay que pagarlas.
  9. Estuardo Velasquez: (2007-11-28 03:48:28 horas)
    Welcome To Guatemala!!!! que bonito se oye la realidad es otra esto es lo que nos ha dejado 22 anos de Gobiernos Civiles empezando con la DC hasta el Presente y el mas nefasto de todos el Gran FRG que viva Guatemala el mpais de la eterna matadera.
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