De los pocos recuerdos que tengo de mi niñez callejera, el Día del Diablo ocupa un lugar especial en ese jardín de la memoria. Era el anticipo, la puerta que nos llevaría a las Navidades.
Diciembre empezaba cuando ordenábamos el cuarto y sacábamos lo inservible. Era el momento de quemar los cuadernos viejos que había usado durante un año y que según mi lógica nada ecológica, no tenían razón de existir en un cuarto que prefería lleno de juguetes antes que de papeles amarillentos que no me servirían nunca más.
En esas fogatas capitalinas de mi niñez no existían palabras como ecología, contaminación, ni capa de ozono, apenas el humo negro, ese hilo que subía hasta toparse con cables llenos de luz, imágenes o voces viajando hacia cualquier lugar.
No había mayor mística en la quema. Una caja de cartón llena de papeles, cartones, y uno que otro plástico que le daba olor a la hoguera. Me acompañaba “la muchacha” de antes y no la trabajadora de casa particular de ahora. El rito duraba menos de media hora porque disfrutar la calle de noche era demasiado peligroso para una niña como yo.
Luego siguieron fiestas más civilizadas quemando piñatas del típico Satanás rojo cachudo y con cola, un personaje tan radicalmente distinto al diablo que a mí me hace sudar.
Ahora la rueda de la fortuna me tiene de nuevo pensando en esas fechas pero con ganas de revitalizar el rito, quizá ponerle la lógica mágica de Jodoroswsky y hacer una fiesta que tenga algo de ejercicio de autoexorcismo.
Una hoguera, un fueguito para recibir la Luna, algo de música y vino. Un espacio para sacudirme los demonios, porque si no los saco o los quemo, se pueden volver cáncer, pulmonía o diabetes.
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4 comentarios:
Franky Van Nuys: (2007-12-05 13:04:57 horas)
Este articulo llego a pegarle a mis recuerdos de patojo, cuando salia con mis amigos a buscar chiribiscos a las llanuras (parque la democracia) para quemar a las 6pm.
Saludos desde Californication......
francisco perez: (2007-12-05 12:58:53 horas)
Recuerdos de la quema del diablo, o el dia de los fogarones, como tambien se le llamaba, son inevitablemente recuerdos de la ninez que ya nunca regresara. Pero a lo que deberiamos de prenderle fuego este 7 de diciembre es al congreso con todos esos sinverguenzas que dizque que trabajan para el pueblo..........disculpe Lucia que se me haya salido lo subersivo, que todos los Guatemaltecos llevamos dentro, lo aceptemos o no.
Rolando Alecio R.: (2007-12-05 08:48:48 horas)
Se trata del día de la quema del Diablo, la cual se realiza, como rito purificador, en las vísperas de la celebración de la Inmaculada Concepción de María, fiesta católica.
La quema del Diablo que se realiza la tarde del 7 de diciembre entraña un profundo simbolismo proveniente de antiquísimas tradiciones no cristianas que tiene que ver con la purificación por el fuego (por eso se realiza en las vísperas de la celbración de la "Inmaculada Concepción").
La cultura de masas, que uniformiza y anula los contenidos de las culturas populares tradicionales, ha deformado, como lo hace con otras tradiciones, el contenido de esta costumbre, que no celebración, de la tradición popular guatemalteca.
Estuardo Sologaistoa: (2007-12-05 08:40:50 horas)
Con este artículo, puedo notar claramente una evasión de la realidad al estilo Jodorowsky, y en lugar de proponer acciones reales, para que podamos crecer en sociedad, nos enfoquemos en "Psicomagia" y ver cuantas copas de vino nos tomamos.
4 comentarios: