Opinión:Venezuela ratificó su vocación democráticaLos universitarios le dieron un ímpetu a la campaña de la oposición. Por: Fernando Andrade Díaz-Durán
Lo sucedido en Venezuela el pasado 3 de diciembre concentró el interés y la atención de los propios venezolanos y de todo el continente americano. El referéndum al que convocó el presidente Hugo Chávez para reformar 69 artículos de la Constitución vigente de Venezuela, aprobada en 1999, dio un resultado inesperado y sorpresivo. A pesar de que las encuestas oficiales y de los medios privados daban una ventaja de varios puntos porcentuales al oficialismo, y que el propio Presidente de Venezuela en algún momento había comentado que la victoria del “sí” podría llegar hasta un 10 por ciento, la realidad resultó diferente. La mayoría del pueblo se decidió a votar por el “no” aunque el triunfo fue por un estrecho margen no mayor del 2 por ciento.
La jornada electoral transcurrió en paz y tranquilidad, aunque se produjeron algunos pequeños incidentes que no afectaron el evento electoral. Los analistas políticos coinciden en señalar que se conjugaron una serie de factores políticos, nacionales e internacionales que revirtieron la tendencia del último mes a favor del “sí”, y entre estos factores debe destacarse la participación decisiva de la juventud universitaria, incluyendo a los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela que enarbolaron la bandera de la democracia y salieron a la calle a convocar a la ciudadanía para que acudiera a votar y votara por el “no”. Sin ninguna duda, los universitarios le dieron un ímpetu a la campaña de la oposición y modernizaron y refrescaron el mensaje político que hace un año no había tenido el respaldo necesario en la elección presidencial. También debe subrayarse la importancia de las declaraciones de destacados miembros disidentes del oficialismo, y sobre todo del ex ministro de la Defensa que desempeñó el cargo hasta julio del presente año, Raúl Baduel, que criticaron el intento del Gobierno de centralizar aún más el poder político en la Presidencia y el permitir la reelección indefinida del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. A pesar de que el oficialismo contó con inmensos recursos durante la campaña y acaparó casi el doble del tiempo en publicidad en los medios de comunicación radio–televisivos, en detrimento de la oposición, el hecho es que falló el denominado comando Zamora, que organizó y dirigió la campaña oficialista. Asimismo, debe subrayarse el papel de organizaciones sindicales, empresariales, profesionales e incluso de la Iglesia católica de Venezuela, que hicieron causa común con los propugnadores del “no”. El proyecto de reforma constitucional fue rechazado en forma contundente en los estados de Zulia, Táchira y Miranda. La oposición logró vencer en siete de los ocho estados más importantes de Venezuela por el número de electores registrados para sufragar. A los tres mencionados, debemos agregar Carabobo, Lara, Anzóategui y el Distrito Capital. Vale la pena resaltar que la abstención afectó al oficialismo en forma muy directa. El presidente Hugo Chávez perdió en el lapso de un año, 2 millones 929 mil 688 votos, una suma realmente importante de electores. De hecho, esta consulta constitucional se había convertido en una especie de plebiscito por la participación directa del Presidente. Ahora es importante vislumbrar los nuevos escenarios que se presentan para Venezuela: El primero es el de un diálogo nacional que permita iniciar negociaciones que conduzcan a la reconciliación del pueblo venezolano, que al día de hoy se encuentra profundamente dividido y polarizado, y que se busquen acuerdos básicos y sustantivos para profundizar el desarrollo social en beneficio de las grandes mayorías preservando los principios y valores de la democracia, en irrestricto respeto a la libertad y a los derechos humanos, y diseñar una visión de país que avance hacia el futuro con instituciones sólidas y democráticas. El otro escenario sería el endurecimiento del oficialismo, restándole importancia al resultado del referéndum y el desafío a los sectores sociales y políticos que se inclinaron por el “no”, impulsando otra consulta a través de la Asamblea Nacional, u optando por el mecanismo de recoger el 15 por ciento de las firmas de los ciudadanos registrados y con derecho a voto para presentar otra propuesta que persiga los mismos objetivos del referéndum realizado. Dependerá de las circunstancias y de la voluntad política de todos los sectores representativos de la sociedad venezolana para iniciar un camino de reencuentro en ese hermano país. Ojalá prevalezca la razón sobre la obcecación. Agregar comentario: |
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