Cuando era pequeño, recuerdo que los buses urbanos tenían un rótulo que sentenciaba: autorizados 10 parados, uno por cada fila de asientos. Con el tiempo, los empresarios han ido presionando a los choferes con el fin de obtener más ingresos. Se llegó al colmo de llevar hasta 20 pasajeros parados.
El detrimento continuó y se colocaron otros tubos en el techo para llevar más parados, de tal manera que ya iban más de 20 y 40 mal sentados.
Ahora se han colocado más tubos y casi todos los buses llevan tres en el techo, y se ha implementado la fila de en medio que hacina 30 o más parados, más 40 mal sentados, los que van en los estribos, los que cuelgan de todo lo que sobresale del bus, llegando sin exageración a 100 o más pasajeros.
Pero peor que todo esto es cuando el brocha me mira con imponencia y me ordena: “Señorón, colabore. Córrase para atrás, hay espacio en la fila de en medio”.
Agregar comentario:
0 comentarios: