• elPeriodico
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, sábado 15 de diciembre de 2007

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Datos
  • Obituario
  • Domingo
  • Insólito
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • Alza de precios
  • ¿Desfachatez?
  • La letra K
  • Comentarios Ánimo Ejército
  • Una mujer fuera de serie
  • El rincón de Casandra
  • Acerca del desempleo
  • El encanto perdido (II)
  • María Chinchilla y Jacobo Árbenz
  • Alerta a la opinión pública

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Ortega, el diputado del momento
  • Emigrar a Islandia
  • El extraño tablero de
  • La Iglesia, las desigualdades y el error
  • Ley de Educación Especial: ¿firma o no firma Berger?
  • Seamos dignos
  • Sufrimiento animal
  • Rock para salvar Petén Sur
  • Pérez cabildeará iniciativa para reducir diputados
  • San Juan Sacatepéquez: disturbios por captura de líder de aldea
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión


Opinión:

Los violentos no son dementes

La violencia de género no es algo normal.

Rosalinda Hernández Alarcón

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
La perseverancia de luchadoras sociales en denunciar la violencia contra las mujeres y exigir castigo a los culpables va teniendo resultados para que esta problemática preocupe a más gente. Ello crea condiciones para reiterar que los victimarios son personas normales; es decir, los violentos que maltratan, hieren o asesinan no son desquiciados mentales, sino hombres comunes y corrientes. Jaime Pineda es un ejemplo claro de esta afirmación.

Este hombre en prisión de manera fortuita, no porque el sistema de justicia haya procedido a su persecución, se confesó culpable de asesinar a su esposa y a su hija, e intentar dar muerte a su hijo, sin más justificación que sentirse afectado por la posibilidad de perder los bienes que reclamaba como suyos. Él ya había dado muestras de violento, razón que motivó a quien fuera su esposa a denunciarlo. Jaime Pineda será sometido a exámenes psiquiátricos, como lo ha recomendado el juez respectivo, funcionario a quien le es imposible creer que un hombre “normal” llegue a tales extremos de violencia.

Las investigaciones y los debates también juegan un papel importante para fundamentar la necesidad de actualizar algunas leyes e insistir en sensibilizar al personal vinculado a la administración de justicia, como puntos clave a fin de dejar de inculpar a las mujeres de su propia muerte.

Es urgente quitar ya del léxico jurídico o periodístico algunos conceptos tales como problemas personales o crimen pasional, en tanto la mención de dicha hipótesis propicia condiciones para inculpar a las víctimas. El movimiento de mujeres y feminista ha aportado argumentos para nombrar específicamente a la violencia homicida contra mujeres (femicidio) y para diferenciar las agresiones perpetradas dentro del espacio doméstico y de los ámbitos públicos.

Otro aporte son los estudios que demuestran cómo continúan las prácticas sexistas entre los operadores de justicia. Lo perverso de las mismas es que dañan a las víctimas, inhiben la disposición a presentar denuncias o dar seguimiento a los procesos penales. Resulta entonces que quienes denuncian, además de sufrir el daño causado por los agresores, viven otro tipo de agresiones. Ellas requieren mucha fortaleza para exigir justicia.

Ejemplo de esa valentía que se les exige a las mujeres agredidas se muestra en la denuncia presentada por Amandine Fulchiron, integrante del Consorcio Actoras de Cambio. Ella fue amenazada de sufrir una violación sexual, lo que es especialmente grave dado que la entidad donde participa acompaña a mujeres que fueron víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado y ya fue amenazada con anterioridad. Este tipo de hostigamiento tiene que ser esclarecido como prevención a situaciones de riesgo para ella o el grupo. Ninguna agresión contra mujeres puede pasar por alto.
Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

1 comentarios:

  1. Melisa Portillo: (2007-12-15 11:41:59 horas)
    Tanto la mujer como el hombre son culpables de la violencia familiar. Uno por ser el victimario y otro por ser la victima. Si usted es maltratado (a), haga algo! Es su responsabilidad salir de esta situacion. Lamentablemente el machismo esta generalizado tanto en los hombres como en las mujeres, las mujeres que son victimas de violencia, lo son porque asi lo quieren, tome la responsabilidad de su vida en sus manos y aleje de su vida la violencia e infelicidad. Hagase responsable y busque una nueva vida. Claro esta que la corrupcion y la falta de seguridad juridica en nuestro sistema provoca ineptitud, ineficacia y lentitud. Las cifras de abuso contra la mujer son alarmantes, pero nadie hace nada, incluyendo a las propias victimas. Que va hacer usted por su futuro?
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite