La única manera de lograr que las autoridades de la zona metropolitana de Guatemala logren condiciones de calidad de vida para sus vecinos consiste en frenar su crecimiento desmedido. De otro modo, no habrá planificación urbana, por visionaria que sea, ni presupuesto disponible, por amplio que se contemple, capaz de satisfacer las necesidades cada vez mayores. Y la única forma de lograr que se detenga el crecimiento de la capital es promover el desarrollo ordenado de otras ciudades.
Quizá las dos opciones más viables para este objetivo sean las cabeceras departamentales de Escuintla y Chimaltenango. Ambas son adyacentes al área metropolitana de Guatemala. Las dos cuentan con cierta pujanza comercial y con un crecimiento desordenado, que pese a generar ya caos en sus calles, aún es corregible. Las dos están conectadas a la zona metropolitana y al resto del país por una red vial moderadamente buena, salvo por la falta de una vía que circunvale Chimaltenango y no obligue al tráfico de la Ruta Panamericana a pasar por la ciudad.
La topografía de las dos ciudades es distinta. Mientras Escuintla cuenta con terrenos planos a su alrededor que facilitan la planificación de su crecimiento, Chimaltenango se encuentra contenida en una valle que a su vez está rodeado de otros valles pequeños y ha absorbido a otras cabeceras municipales como El Tejar. Esto plantea retos distintos a los urbanistas, pero no tienen por qué ser insuperables.
El Estado debería contribuir a la planificación de estas dos ciudades como una prioridad nacional.
Trazar planes de crecimiento racional que contemplen desde el desarrollo de una infraestructura vial que se amplíe de manera progresiva (con el diseño de vías de acceso y anillos concéntricos), hasta el manejo de los desechos sólidos y el estudio de las fuentes de agua a largo plazo. Es necesario ordenar su territorio, definir la vocación de los terrenos, establecer las zonas en las cuales podrá desarrollarse la industria a largo plazo y las áreas destinadas a las residencias, a los comercios y a parques amplios y hermosos. Todo eso se puede lograr. Lo han hecho muchísimas ciudades en el mundo.
Si las dos poblaciones ofrecieran suficientes áreas verdes, rutas holgadas para vehículos y transporte público cómodo y seguro además de agua en abundancia, lo más probable es que se conviertan en focos de atracción. Ambas son ya ciudades dormitorio desde la cuales se desplazan muchos de sus vecinos cada día para venir a trabajar a la Ciudad de Guatemala. El reto consiste en lograr que estas personas sigan viviendo en esos lugares, pero además que progresivamente las industrias y los servicios se sientan más motivados a establecerse ahí.
No sé cuánto de esto persuada a don Belarmino Montúfar, el candidato del sombrero que ganó la Alcaldía de Chimaltenango en noviembre pasado, o a don Juan César Melgar, electo en Escuintla.
Pero el país completo se beneficiaría de que tanto ellos como los diputados de ambos departamentos y los del de Guatemala se concentraran en construir un futuro más ordenado y próspero para sus ciudades. El alcalde Arzú, el alcalde Rivera y el alcalde Gándara también podrían contribuir con su peso político a lograr que se concrete.
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3 comentarios:
Gerson Sulecio: (2007-12-17 10:18:08 horas)
Pues siempre y cuando "don Belarmino", futuro alcalde de Chimaltenango trate de poner orden en casa, podemos pensar en que Chimaltenango, deje de ser un "pueblon" y se convierta en una urbe, porque de lo contrario el caos y desorden dentro del cual vivimos, sera cada vez peor.... Chimaltenango parece mas una jungla, donde cada quien hace lo que quiere, sobre todo aquellos negocios que saquen ventas a media calle y los pobres peatones no tienen ni donde caminar.. !!!
Estuardo Morales: (2007-12-17 06:58:25 horas)
Muy buen articulo, tambien seria bueno pensar en taxisco y barberena, aunque no creo que haya voluntad politica de parte de los alcaldes electos, pero habria que intentarlo.
josue augusto perez figueroa: (2007-12-17 05:41:22 horas)
La complejidad de los problemas sociales que tenemos y la falta de capacidad politica solucionarlos han desembocado en que las elites solo vean el beneficio de su nariz y de su clase. Usted aboga por que se limite la migracion y a la vez se rasga las vestiduras con la actitud antiinmigrante de los EEUU. Sea mas humano en sus apreciaciones.
3 comentarios: