Muchas gracias
En las llamadas que recibe la redacción a partir de la publicación de El Libro de los Sueños suele escucharse la misma frase: la gente quiere contribuir con su granito de arena.
Por: Redacción
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Esos “granitos de arena” se trasformaron en un cuartito lleno de víveres, en niños encantados de sentir el olor “a nuevo” de su ropa, en juguetes envueltos en papel regalo... en cuentas de cinco dígitos que permitirán responder a las emergencias. Nada de esto podría lograrse sin la colaboración de “nuestros socios” en El Libro de los Sueños. Edgar Mendoza es un aliado a tiempo completo. Programas como A todo Pulmón, Contra Vía, Libre Encuentro, El Estartazo, A Todo Dar, La Mujer de Hoy, Buen Días Otto, y Con Sentido Humano abrieron sus micrófonos para tocar a más personas. Y colaboradores como Wal-Mart Centroamérica en Guatemala, Cervecería Centroamericana, Camas Olympia, Grupo D’Lovi y Fundabiem ayudaron a que elPeriódico llegara con manos llenas a visitar de vuelta a los soñadores. Muchas Gracias. La cuenta bancaria que se abrió para Edgar Eduardo Pérez, El pequeño que fue de trapo, rozaba a finales de esta semana los Q32 mil. La otra buena noticia que recibió su madre, Patricia González, fue el ofrecimiento de dos personas que desean ayudar a costear la terapia de respiración que el niño de seis años necesita recibir en México, en mayo de 2008. El valor del curso sobrepasa los US$1,000 y es vital para la mejoría de Edgar Eduardo, un niño de seis años que sufre un daño cerebral severo luego de que un camión lo arrollara a él y a su madre cerca de la casa. Los dos donantes anónimos están dispuestos a costear la terapia junto con los boletos aéreos y el hospedaje durante los cinco días que el niño y su madre permanecerán en México. Los colaboradores El Libro de los Sueños le enviaron a la familia Pérez pañales, víveres, zapatos y medicamentos. Eduardo requiere de forma permanente la terapia de rehabilitación que recibe en Guatemala. Su delicado estado de salud demanda gastos periódicos en medicinas y traslados. Sus padres utilizarán el dinero recaudado como un fondo que puedan utilizar ante una necesidad o emergencia. Total Q31,889.64 Cuenta Agromercantil: Edgar Eduardo 30-2003066-9 María Luisa Alistún ha pasado las últimas cinco navidades encerrada en su casa. Desde 2005, su único paseo fue ir al Hospital Roosevelt, donde no atendieron su neurofibromatosis. En esa ocasión le dijeron que necesitaba una cirugía, pero nadie dio seguimiento a su caso. Desconsolada, regresó a su casa y pensó que nadie se interesaría por curarla. Ella sueña con volver a trabajar. Puede pegar broches, botones y es diestra para otras costuras, así que le regalaron una máquina eléctria de coser. María Luisa lloró de emoción al recibir los obsequios que recibió por parte de los lectores de elPeriódico y de algunas empresas. Una persona dio un regalo diferente: tapar los agujeros de las paredes de su casa. También pintó la habitación de un color claro y le llevó pascuas para que su, hasta ahora, lúgubre casa se convirtiera en un lugar agradable. La emprea Johnson & Johnson envió un dote de cremas Lubriderm para piel sensible y Wal-Mart dio víveres. Otro lector de este diario, mandó vitaminas para Martina, quien a sus 76 años, sigue con su trabajo de lavar y planchar ropa ajena. Para las fiestas de fin de año, la familia Alistún estará en el mismo lugar. La casa será la misma; el ambiente, no. Total Q21,040.00 Cuenta Agromercantil: Maria Luisa 30-2003069-3 Amaneció entre suaves edredones y una cama mullida. El olor a zapatos nuevos flotaba en el cuartito que el día anterior estaba completamente vacío. Una caja de cartón con un poco de ropa eran las únicas pertenencias de Pedro. Solo tenía la promesa de que lo ayudaríamos a recomenzar la vida que ha llevado en soledad desde los 9 años, tras quedar huérfano y separarse de su único hermano. El Libro de los Sueños fue el salvavidas en sus momentos más angustiosos. Había perdido el trabajo en la panadería y dormía sobre una caja, en el rincón en un cuarto que le prestaban por las noches. Pedro recibió ropa, tenis, zapatos, una mesa de noche, dos camas, tres pelotas de fútbol, un radio, un celular, un televisor, un escritorio, sábanas, almohada, lámpara, víveres, artículos para su higiene personal. Donantes como Camas Olympia, los alumnos de la Universidad de Preston y personas individuales ayudaron. Pedro, portador de VIH, abría regalos uno tras otro con una sonrisa. “Dígales a todos los que me mandaron esto que muchas gracias”, pidió. El dinero recaudado le servirá para pagar vivienda y comida. A cambio, se comprometió a volver a la escuela y dedicarse a estudiar. Total Q32,634.50 Cuenta Agromercantil: Pedrito 30-2003070-9 Cuando escuchó las voces, se levantó de la cama muy animado a saludar a las visitas. Superpulgares, Carlos Eduardo Beltrán, estaba de buen talante esa mañana. “A veces se queja de que le duelen las piernas o se le hinchan los pies, así se la pasa”, lo disculpa Luz María, la madre. El jueves se sobrepuso a los síntomas de la anemia aplástica que padece, para recibir los regalos que lectores de elPeriódico le enviaron. Sus ojos se abrieron a más no poder cuando vio que le llevaron otro nintendo, el que Luis Roberto, un muchacho de 19 años, le obsequió. Solo eso puede jugar con sus hábiles pulgares. El niño ya no puede jugar. “¡Gracias, gracias!” Recibió tenis nuevos, lo mismo que Andrea, su hermana de 6 años; y víveres para toda la familia. Luz María se emocionó cuando Gabriela Rangel, la representante del banco Agromercantil, le informó acerca de la cuenta donde personas que quieren ayudarla dejaron sus donativos para el tratamiento de Carlos Eduardo. “La vida de mi hijo es como un relojito que en cualquier momento deja de caminar. Debo hacer todo cuanto pueda para salvar la vida de mi hijo. ¡Gracias a todos por ayudarme!”, dijo entre lágrimas. Superpulgares espera reunir el dinero que le permita viajar a México, donde lo evaluarán. La cuenta bancaria para ayudarlo seguirá activa. Total Q17,575.00 Cuenta Agromercantil: Carlos Eduardo 30-2003071-7 Misael veía atónito el carrito a control remoto que uno de los lectores de elPeriódico le obsequió. Vilma, su madre, abría mientras tanto desmesuradamente los ojos al ver un tinaco de 100 libras con víveres que generosamente donó otra de las suscriptoras. La alegría de la ayuda recolectada fue compartida por el padre y los 8 hermanos de Misael, en su casa en la finca Victoria y Libertad, en Río Dulce, Izabal. Los “¡oh!”, “¡ah!”, “¡miren!” no cesaban cada vez que sacaban un juguete , una blusa, un pantalón o las botas de hule de los obsequios, que se tradujeron en casi 300 libras de dónaciones. Ericka, de 10 años, una de las hermanas de Misael, atesoraba con los brazos cruzados la caja de tenis nuevos rosados que a ella, al igual que a todos los miembros de la familia, le fueron obsequiados. “¿Son para mí? ¿De verdad son para mí?”, preguntaba incrédula. Los La Rosa, la familia mitad guatemalteca mitad boliviana que retornó de ese país en marzo, también recibieron el ofrecimiento de tres residentes bolivianos en el país de contribuir cada mes con las terapias para luchar contra la leucemia que padece Misael, el quechua que llegó para quedarse. Total Q19,385.00 Cuenta Agromercantil: Misael 30-2003068-5 |
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