El primer cuatrimestre de este año –marzo y abril–, se desarrollarán una serie de debates, sobre el papel de las ONG guatemaltecas en los procesos de descentralización y los mecanismos de democracia participativa. Se examinarán las relaciones ONG Estado, tendencias de la Cooperación Internacional. Análisis sobre la Legislación del Sector, Transparencia, Ética, y los necesarios vínculos de las ONG con otros sectores sociales. Estos debates ocurrirán con ocasión de la celebración del Tercer Congreso Nacional de ONG y actividades conexas al mismo. De los debates surgirá una Agenda Temática y una Estrategia para el Sector de ONG nacionales.
Los criterios de participación buscan incluir una representación amplia en todas las actividades. Y es en esta dirección inclusiva, que durante marzo, se realizarán, tres “Pre–Congresos”, en Cobán Alta Verapaz, Quetzaltenango y Chimaltenango, respectivamente. El desarrollo de estas actividades cuenta ahora, con el concurso de la Coordinación de ONG y cooperativas, la Cooperación Danesa y Sueca, a través de IBIS Dinamarca y el Centro Cooperativo Sueco.
Este esfuerzo es sumamente importante para la sociedad en su conjunto por varias razones: 1. Permanente necesidad de los diferentes sectores sociales, de encontrarse y definir rumbos coherentes, más allá de las coyunturas; 2. Perfilar con mayor precisión, quiénes son y qué hacen las ONG en Guatemala; y 3. Tener un documento indicativo de su ubicación, procesos y necesidades.
La democracia participativa requiere de organizaciones sociales fuertes con capacidad y calidad de pensamiento estratégico, de esa cuenta el hecho que el III Congreso de las ONG dedique lo medular de su esfuerzo a analizar con detenimiento la contribución de estas a los procesos de descentralización y participación, nos parece altamente significativo. El aporte de las ONG en el estímulo y la construcción de más y mejores formas de participación popular, es no solamente necesario, sino urgente. La institucionalidad democrática que hoy tenemos es insuficiente y no presenta respuesta a los problemas populares. Esto exige del sector: autonomía –frente al Estado, cooperantes, partidos políticos y cualquier otro poder–, profesionalismo, compromiso, capacidad investigativa y la disposición a la necesaria auditoria social.
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1 comentarios:
Sergio Belteton: (2008-01-03 13:30:25 horas)
Las ONG's surgieron como una necesidad de los sectores populares en cuanto a financiamiento, asesoría y acompañamiento, especialmente durante las épocas difíciles del conflicto armado en las que su vinculación internacional permitía denunciar las violaciones a los derechos humanos y el genocidio y fueron claves en la sobrevivencia de organizaciones populares y sus dirigentes.
Sin embargo, su naturaleza apolítica ha inhibido a cuadros revolucionarios y democráticos de participación directa en la lucha precisamente por el poder político, quedando su accionar únicamente en la "incidencia" desde abajo sin plantear el acceso o como decíamos y aún debemos decir, la toma del poder político por los sectores de la izquierda revolucionaria en Guatemala. El planteamiento de una necesaria "autonomía" frente al Estado, no debe estar escrito en roca ya que depende como diría Pepito de muchas circunstancias, en especial del Estado ante el cual se deberìa o no ser autónomos. En el caso guatemalteco, definitivamente, la autonomía es necesaria.
No creo en una eterna "incidencia" que nos condena a ser gobernados por los mismos o por los mismos maquillados de social demócratas, creo en la democracia participativa pero no como un fin en sí misma sino como el medio para llegar al poder y modificar la balanza política, la correlación de fuerzas o dicho en chapín, para darle vuelta a la tortilla. La democracia participativa puede llegar a ser una trampa del sistema para permanecer y acomodarnos en él y dejar de transformarlo de la única manera posible, de la manera en que lo buscan transformar los dirigentes revolucionarios en América del Sur vía los cambios políticos que necesariamente deben realizarce con el consiguiente enfrentamiento en el campo político e ideológico, sin rehuirlo. No es posible alcanzar una Guatemala distinta, como lo expresan los afiches promoviendo los cambios desde adentro (incidencia) como equivocadamente se enseña en muchas de las capacitaciones onegeistas. La construcción de una estrategia revolucionaria que permita construir esa Guatemala distinta es necesaria, mantener la actitud apolítica e incidentista es actuar dentro de la otra estrategia en detrimento de los sectores que se pretende acompañar.
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