El testimonio de quienes no olvidan, ni nos permiten olvidar.
Silvia Tejeda
Ayer, bajo la lluvia pertinaz de una tarde nublada, me fui al Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra. Tenía muchos deseos de visitar la exposición fotográfica Para que todos lo sepan del guatemalteco Daniel Hernández Salazar. Se encuentra en el Salón de los Pasos Perdidos desde el 5 de diciembre y permanecerá ahí hasta el 22 de enero.
Me sentí nostálgica. No solo por la tarde tan fría, sino porque cuando fui mirando cada una de esas fotos testimoniales pensaba cuánto hubiéramos olvidado ya de tanta injusticia si no fuera por personas como Daniel, y los historiadores y escritores que se animaron a dejar en su creación el testimonio de los hechos de esas décadas. Ese tiempo nos lo marca a cada minuto el caudal de impunidad que ahora nos arrastra a todos.
Salazar sin duda ha pensado que haber sido invitado por las Misiones Permanentes de Suiza y Guatemala ante las Naciones Unidas, con motivo de la Asamblea de los Derechos Humanos es un reconocimiento por su arte fotográfico que desde 1988 decidió quedarse con nuestra vida de sufrimiento, de desarraigo y de pobreza y también con la esencia humana de lo que significa ser guatemalteco, como lo presentó en algunos de sus trabajos significativos en la exposición organizada por CIRMA “Por qué estamos como estamos”.
Desde mi punto de vista, El Ángel de la justicia es de todas las 40 fotos presentadas la más conocida, la más artística y la más impresionante. No solo porque forma parte de la publicación colectiva Guatemala, nunca más, sino porque simboliza a todos los jóvenes indígenas que como soldados o como guerrilleros murieron, aunque ni unos ni otros hayan tenido claro qué significa eso de “morir por un ideal”.
Ese ángel de mirada penetrante y de boca en forma tubular está hoy en las Naciones Unidas, donde lo ve un promedio de 400 personas diarias, porque es invierno, y aunque no hable está convocando a la comunidad internacional que lo visita a que no se olvide de clamar y combatir la injusticia en Guatemala, y en todos los países donde la acomodan.
Esas imágenes hablan más de lo que vivimos, más que muchos documentos. Felicitaciones, Daniel. La historia ya no se escribe solo con discursos.
Conozco el trabajo del sr. Salazar y me parece muy interesante y de interés social y no estaban tan lejos ni tuve que gastar ni necesitar muchos fondos para verlo, algunos de sus trabajos especialmente "porque estamos como estamos" estuvo mucho tiempo en el parque de la industria... Lástima que algunos no se enteren de la agenda cultural.
Alejandro Rivera: (2008-01-10 14:07:04 horas)
No tardaran de tildar a Salazar de que es otro que pone en mal a Guatemala en el extranjero. Eso dijeron de Rigoberta Menchu, cuando denuncio los excesos que cometio el Glorioso contra la poblacion civil.
carlos lopez: (2008-01-10 12:06:59 horas)
lastima que es tan lejos, y no tenemos los fondos suficientes para ir a ver la famosa obra de la que usted escribe, haber cuando lo traen a guatemala para saber que esta impresa en esas fotos y asi saber de que tipo de historia se ve
4 comentarios: