En un reciente comentario, Afredo Skinner- Klee, diputado al Parlacen
por la Gana y delegado del Gobierno de Óscar Berger ante el Banco
Centroamericano de Integración Económica (BCIE), además de defender la
incorporación de Berger al Parlacen, expresa que conversó conmigo sobre
mi convicción de que el Presidente debía denunciar el Tratado del
Parlacen.
Mario Fuentes Destarac
No recuerdo haber conversado sobre este tema con Skinner-Klee. Sin embargo, mi oposición a que se incorporen los ex gobernantes como diputados al Parlacen (sin haber sido electos) y a que los parlamentarios gocen de inmunidad es pública. También he sostenido públicamente que, a mi juicio, el número de parlamentarios por país (22) es excesivo y costoso, y que el Parlacen no será un órgano eficaz mientras sus acuerdos no sean vinculantes.
De suerte que, desde hace varios años, he venido propugnando porque se reforme dicho Tratado.
Dado que este objetivo no se ha conseguido, planteé la posibilidad de que el Presidente lo denunciara parcialmente, específicamente las disposiciones relativas a la incorporación de los ex gobernantes como diputados al Parlacen y a que estos gocen de inmunidad, para que el Estado de Guatemala se desvinculara legalmente de sus mandatos.
Aunque Skinner-Klee y otros abogados impugnaron dichas disposiciones ante la Corte de Constitucionalidad (CC) y esta acogió sus pretensiones, mientras el Presidente no formalice la denuncia parcial del Tratado, el Estado de Guatemala debe continuar observándolas, tal como lo ordenan los artículos 26 y 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que consagran los principios de que los tratados deben ser cumplidos (pacta sunt servanda) y de no invocación de disposiciones de derecho interno como justificación para el incumplimiento de un tratado.
En todo caso, debe tenerse presente que la aplicación de la sentencia de la CC, derivada de la impugnación de Skinner-Klee y compañeros, sin que el Presidente hubiese denunciado parcialmente el Tratado del Parlacen, dio pie a que la Corte Centroamericana de Justicia, a cuya jurisdicción se acaba de someter el Estado de Guatemala, declarara que este “ha incurrido en responsabilidad al no cumplir con el Derecho Internacional, Derecho de Integración y Derecho Comunitario Centroamericano, así como con sus obligaciones como Estado Parte de los Tratados Constitutivos de la Comunidad Centroamericana y como Estado Miembro del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA)”. Luego, la medicina resultó peor que la enfermedad.
En cuanto a la incorporación de Berger al Parlacen, debo decir que no tiene la autoridad moral para hacerlo, porque, por un lado, incumplió sus promesas de reformar el Tratado del Parlacen y, en su caso, de denunciarlo si no se reformaba; y, por el otro, no denunció las disposiciones del Tratado declaradas inconstitucionales, lo que comprometió la reputación del país.
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