Son capaces de matar a una familia. La mía en cuenta.
Dina Fernández
El Ministerio de Energía y los diputados deben poner un alto al abuso cometido con los cilindros de gas.
Por ganarse dos pesos, los expendedores de gas propano y sus distribuidores son capaces de matar a una familia. La mía en cuenta.
La semana pasada llegué una noche a la casa y encontré a la empleada asustada. “El calentador está haciendo ruidos y huele a gas”, me dijo con angustia.
Me acerqué al lugar donde están ubicados los cilindros en el garaje y comprobé que el último tanque que nos habían dejado estaba peor que de costumbre. Aparte del óxido y los abollones de ley, traía la válvula defectuosa, de tal forma que una vez abierta no se podía cerrar.
Imaginen esta exquisitez de la ley de Murphy: teníamos una fuga en casa y no podíamos cortar el suministro porque la llave estaba sobada. Solo pudimos cerrarla cuando vino el técnico que nos ha colocado las instalaciones de gas, quien la selló temporalmente con una llave.
Él nos confirmó que teníamos razón de sentir miedo. Al repartidor de gas no le bastó traernos un cilindro de chatarra, inservible en caso de una emergencia. También tuvo la brillante idea de arrancar los sellos de seguridad a las mangueras donde se conectan los tanques. Según entiendo, esta es una treta común para incrementar el consumo.
No sé si el culpable fue el repartidor actual (de cuyos servicios desde luego prescindí) o del anterior.
Lo cierto es que he contratado solo a dos distribuidores de gas y uno de ellos arruinó la instalación ex profesamente, ya sea porque no calculó el peligro o le importó un rábano. Él quería que el gas fluyera con rapidez para recibir más pedidos. Ni por un momento se le ocurrió que si mi casa llega a estallar, pierde al cliente para eterna memoria, pues los fantasmas ni cocinan ni se bañan.
“Tenga cuidado doñita”, me advirtió el técnico mientras me cobraba la tacita con agua que costó la reparación. “Cuando venga el gas tiene que estar ojo al Cristo para que no le vuelvan a dañar las mangueras y no le dejen esos cilindros tan pura lata”.
Lo que más me indigna es que mi caso no es una excepción en Guatemala: aquí es la norma de la industria.
De milagro no hay más accidentes como el que le costó la vida a una familia en Mixco el año pasado. Llamaron para avisar que tenían una fuga de gas y cuando el señor llegó, el timbrazo provocó que la vivienda volara por los aires.
Hace algún tiempo, diputados y empresarios estuvieron peloteando una iniciativa de ley que intentaba poner remedio a esta situación, pero la propuesta venía contaminada con intentos monopólicos y no pasó.
En lugar de espulgar el proyecto de ley y sacarle los intereses creados como piojos, las autoridades se olvidaron del tema y nos dejaron a los consumidores sin protección.
Quienes usamos gas, sabemos que para instalarlo hay que comprar un cilindro metálico nuevo. Los de veinticinco libras valen alrededor de Q285 y los de cien, casi Q1000. Esos tambos relucientes y sin defectos, que pagamos de entrada y hasta el último centavo, pasan ante nuestros ojos una vez y nunca más. Cuando se les acaba la primera tanda de combustible se los lleva el repartidor y en su lugar nos dejan unos vejestorios maltrechos del tiempo de Mamá Camota. Y si uno comete la excentricidad de reclamar, puede patalear hasta cansarse pues las compañías y los distribuidores siempre responden con su palabra favorita: “No. No hay, no tenemos, no se puede”. Luego, pelan los dientes con cinismo, agarran la manguera, nos conectan un obús de la Segunda Guerra Mundial, y se van silbando, con el cheque en la mano.
¿Qué pasa con esos cilindros nuevos? ¿Existe en algún lugar de la ciudad un triángulo de las Bermudas donde desaparezcan esos tanques? Quienes conocen este negocio, afirman que no se trata de un fenómeno paranormal: la realidad es que los revenden sin el más mínimo recato.
A ello hay que añadir que muchas compañías entregan en cada expendio menos libras de gas de las que debería contener cada tanque. Hagan cuentas: se roban el envase y el producto. Seguro que el modelo de negocios aguanta con daños colaterales, como echarse de vez en cuando a un cliente incauto.
En un país civilizado, abusos como este, que rayan en lo criminal, dejarían tartamudas a las compañías de gas con un rosario de demandas. Aquí a nadie parece importarle: la vida sale demasiado para barata como para distraer a las autoridades en controlar a estos repartidores de bombas.
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12 comentarios:
Hector Garcia: (2008-01-28 16:17:10 horas)
Felicitaciones por denunciar lo que pasa con los cilindros de gas. Ese es solo la punta del iceberg de los pesimos servicios que prestan comerciantes inescrupulosos, que protegidos por autoridades incapaces y corruptas abusan del consumidor.
Ojala nos organizaramos y formaramos una asociacion or grupo de "Proteccion al Consumidor" que pudiera llevar estas denuncias hasta las ultimas instancias. Solo asi se podra terminar con eas practicas comerciales ilegales. Atentamente, Hector
Manuel Aler: (2008-01-28 13:26:45 horas)
Mientras vivamos en "guatemalita" eso y más seguirá pasando.
Hay que recuperar Guatemala.
Francisco Dominguez: (2008-01-28 13:13:10 horas)
Todo mundo alega, pero nadie hace nada. Ya se hubiera organizado un grupo de usuarios de gas para demandar en forma colectiva a esos distribuidores. Ya van a ver si no mejoran el servicio.
Guillermo Herrera: (2008-01-28 12:22:34 horas)
Totalmente de acuerdo señora
patricia samayoaamiel de sarda: (2008-01-28 11:40:47 horas)
para señora dina fernandez;
hace mucho tiempo queria enviarle una felicitacion por sus articulos ya que en estos dorados tiempos ya no tenemos personas con valornimucho menos resalistas de las situaciones que se viven en nuestra herida guatemala, siga adelante con sus escritos que siempre tendra no solo mi apoyo sino el de miles delectoresmas felicidades. patricia de sarda- A1-405308
Hernan sosa: (2008-01-28 09:35:41 horas)
Dina: nuevamente usted pega en el clavo de problemas que diariamente vivimos, y que las autoridades anteriores o actuales deben poner atencion a que sigan sucediendo, ya que ponen en peligro la vida de familias enteras, lo que ested comenta no es algo nuevo, y si ahora se menciona es por que le paso a usted que tiene el privilegio de expresarse en este periodico, en lo personal lo he vivido varias veces y he tenido problemas con los distribuidores al no aceptar tambos de gas viejo y oxidados, considero que las ganancias por prestar este servicio son a nivel macro, y eso da la pauta a la las autoridades a exigir que se preste un servico acorde que no ponga en riesgo vidas, y a los ciudadanos a no permitir que por que el empleado diga que no tienen otro cilindro dejen en nuestras casas, material peigroso a nuestra familia.
Hernan sosa: (2008-01-28 08:36:50 horas)
Dina: nuevamente usted pega en el clavo de problemas que diariamente vivimos, y que las autoridades anteriores o actuales deben poner atencion a que sigan sucediendo, ya que ponen en peligro la vida de familias enteras, lo que ested comenta no es algo nuevo, y si ahora se menciona es por que le paso a usted que tiene el privilegio de expresarse en este periodico, en lo personal lo he vivido varias veces y he tenido problemas con los distribuidores al no aceptar tambos de gas viejo y oxidados, considero que las ganancias por prestar este servicio son a nivel macro, y eso da la pauta a la las autoridades a exigir que se preste un servico acorde que no ponga en riesgo vidas, y a los ciudadanos a no permitir que por que el empleado diga que no tienen otro cilindro dejen en nuestras casas, material peigroso a nuestra familia.
Hernan sosa: (2008-01-28 08:22:33 horas)
Dina: nuevamente usted pega en el clavo de problemas que diariamente vivimos, y que las autoridades anteriores o actuales deben poner atencion a que sigan sucediendo, ya que ponen en peligro la vida de familias enteras, lo que ested comenta no es algo nuevo, y si ahora se menciona es por que le paso a usted que tiene el privilegio de expresarse en este periodico, en lo personal lo he vivido varias veces y he tenido problemas con los distribuidores al no aceptar tambos de gas viejo y oxidados, considero que las ganancias por prestar este servicio son a nivel macro, y eso da la pauta a la las autoridades a exigir que se preste un servico acorde que no ponga en riesgo vidas, y a los ciudadanos a no permitir que por que el empleado diga que no tienen otro cilindro dejen en nuestras casas, material peigroso a nuestra familia.
Eddi Lopez: (2008-01-28 07:54:38 horas)
DIna
Entendemos totalente el tema, cabal como ud dice no es nada nuevo en Guatemala y mientras tanto en el circo de la 9a. avenida y 11 calle los diputiteres se pelean porque cada uno tenga una oficina, "donde atender a la población" y se acusan mutuamente de contrataciones fantasmas, empiezan a laborar 2 horas tarde y luego ni forman Quorum y para colmo de males se hartan de nuestro dinero.
Todos los tambos de gas están en mal estado y lo peor es que le suben al precio del propano porque las empresas no pierden en este caso (Z GAS Y DAGAS) ambas compañias no les importa el consumidor y para colmo de males si uno se queja en la DIACO, tampoco hcen nada, es una entidad inoperante, inefectiva e inutil, amolados estamos todos con las empresas distribuidoras del propano haciendo millones a diestra y siniestra; la diaco que no ayuda en nada y para cerrar con broche de oro los legisladores en este momento l forma de aprobar prestamos para el gobierno, pero nada para la población, pero ninguno es capaz de quedarse con la papa caliente porque le puede quemar.
luis ovalle: (2008-01-28 07:17:50 horas)
DESGRACIADEAMENTE TODO LO QUE ES RETORNABLE SUFRE DAÑO CON EL TIEMPO PASA TAMBIEN CON LOS GARRAFONES DE AGUA SALV. UNO ENTREGA UN GARRAFON CASI NUEVO Y LE DEJAN UNO VIEJO SUCIO PERCUDIDO Y RALLADO OUBIAMENTE EL TEMA DE LOS CILINDROS DE GAS ES SUMAMENTE DELICADO YA QUE SON UNA BOMBA DE TIEMPO, OJALA POR SALUD Y SEGURIDAD ESTO MEJORE.
Renaldo Carrera: (2008-01-28 06:05:31 horas)
Dina, ese es un mal que definitivamente en Guatemala no se arreglará nunca. No es que sea pesimista pero en nuestro país las cosas no caminan. Yo le recomiendo, que cambie su calentador y su estufa por unas que operen con energía eléctrica, que unque mas cara, es mas segura y no va explotar. Solamente explotara Ud. pero de la colera cuando llegan los recibos, pero esa es otra historia. Al menos se esta mas seguro.
bruno lambert: (2008-01-28 01:22:20 horas)
Es el caso porque mas y mas personas optamos por el servicio electrico. Aunque prefiero cocinar con gas, aqui no se puede porque es peligroso. La luz cuesta mas pero hay menos fraude con este servicio. QUe lastima que no hay un servicio central del gas en este pais, como lo tienen los paises modernos o menos corruptos.
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