No se analiza el impacto negativo de una eventual recesión.
Mario Fuentes Destarac
Los acontecimientos financieros durante la última semana han evidenciado que si la economía estadounidense entra en recesión (disminución significativa de la producción y el nivel de empleo), provocará un decrecimiento no solo del PIB estadounidense, sino del PIB de todos los países, es decir que una eventual contracción en EE.UU. frenará el crecimiento económico mundial, debido a la alta interrelación de las economías del planeta.
Por supuesto, las economías nacionales más dependientes de la estadounidense sufrirán más que las que dependen menos. Nuestra economía tiene una alta dependencia de la estadounidense, debido a que el 20 por ciento de sus exportaciones se dirige al mercado gringo y casi el 100 por ciento de las remesas familiares (enviadas por guatemaltecos que trabajan en el extranjero) tienen su origen en EE.UU. De suerte que sigue siendo válida la expresión de que si la economía estadounidense se resfría, a la nuestra le da pulmonía.
Sin embargo, en Guatemala, como siempre ocurre, ni siquiera se está analizando el impacto negativo de una eventual recesión. El Gobierno, por su parte, actúa como si el crecimiento económico seguirá viento en popa. Está ejecutando un dispendioso presupuesto estatal, financiado a base de un mayor endeudamiento público y de impuestos progresivos, que se traducirá inexorablemente en aumento de la burocracia, así como del gasto público destinado a subvenciones, subsidios y clientelismo político.
Por cierto, quiero compartir mi impresión de que la alharaca en torno al aumento de sueldo y pago de indemnización a los diputados al Congreso fue una cortina de humo para que pudiera aprobarse el Presupuesto para este año, el cual es ajeno totalmente a la disciplina y al equilibrio presupuestario.
El Gobierno estadounidense, ante el riesgo recesivo, ha venido adoptando medidas preventivas con el ánimo de estimular la actividad económica, tales como la reducción de la tasa de interés, la devolución de impuestos y la disminución de la carga tributaria. No obstante, el déficit fiscal sigue fuera de control.
El Gobierno guatemalteco, en vez de seguir pensando solamente en decretar más impuestos y en gastar a manos llenas, debería estar trabajando en la negociación de un pacto social, destinado a sentar las bases para una recuperación económica, y en el diseño de un plan de austeridad serio y responsable.
En todo caso, la austeridad se manifiesta en la actitud prudente y equilibrada del Gobierno, con criterio económico, que tiene como propósito la disciplina, la moderación, la transparencia, la calidad y la racionalidad en el uso de los recursos, a fin de asegurar la eficacia y eficiencia financiera.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
1 comentarios:
Carlos Alberto Asturias Paz: (2008-01-28 03:53:50 horas)
Licenciado aun sigo pensando en su ecuanimidad como abogado, por que no apoya a Hineth en esa denuncia que hiciese sobre como publicaciones SPAM, si se hacen en Guatemala, mientras en USA son penalizadas legalmente. ¿ seremos utiles solo para que se nos atiborre de porqueria?
Carlos Asturias P
P17-5194
1 comentarios: