Para quienes viven en colonias cercanas a la calzada Aguilar Batres, Villa Nueva y Amatitlán, continúan atrapados en largas colas durante las horas pico.
Por: Patricia González
|
Transmetro. Esta es una palabra que puede provocar la sonrisa o la rabia de una persona. Vilma Rodríguez, vecina de la colonia El Mezquital, zona 12, se siente aliviada desde febrero de 2007 cuando fue inaugurada la terminal de estos buses articulados. Un bus de ruta corta la lleva a la estación central de donde cuenta 20 minutos para llegar a la parada de la avenida Bolívar, donde trabaja. “Es una bendición, porque llego rápido y voy segura”, comenta. Sin embargo, para Johana Cifuentes, que tiene su casa en Villa Nueva, la historia no es la misma. Ella, al igual que su hermana Marisol, quien vive en Amatitlán, la apertura del Transmetro le hizo retazos su horario. Ambas deben calcular entre dos horas y dos horas y media para llegar a tiempo a los colegios de sus hijos. “Las nenas estudian en el colegio Bethania y para llegar a las 7:00 horas tenemos que salir de la casa a las 5:45”, se queja. “Antes del Transmetro era horrible; cuando lo inauguraron fue caótico y espantoso, ahora volvió a ser horrible”, explica. Un año después los vecinos aseguran que se han acostumbrado a lidiar con el Transmetro y reconocen que se redujo el tiempo de salida, pero por pocos minutos. “Al principio eran tres horas y media de cola y ahora son dos y media, porque abrieron el puente de San Cristóbal y la parte de Valle Dorado es un desahogo”, agrega Cifuentes. Siguen las colas En el primer cumpleaños del Transmetro, los usuarios han llegado a la conclusión de que para unos fue útil y para otros no. “Se debe tomar en cuenta que para la clase media no sirve el Transmetro porque la mayoría tiene un trabajo en el que necesita su carro para visitar a sus clientes o socios”, dice Alejandra Mendoza, quien se dedica a la visita médica. En ese sentido, también se toma en cuenta que las estadísticas de importaciones de vehículos muestran que el año pasado llegaron a Guatemala 80 mil automotores usados mientras que en el listado de nuevos llegó a 38 mil. A eso se debe agregar el aumento de presupuesto en combustible. En algunos casos la factura pasó de Q600 a Q1,000 mensuales por los embotellamientos, sin contar la depreciación del vehículo. Pero el problema del mar de carros no es el único. Con un promedio de 137 mil usuarios al día, el Transmetro no ha logrado autofinanciarse y el alcalde Álvaro Arzú aseguró que en este período de tiempo hubo pérdidas por Q5 millones. “Tanto transportistas como la Municipalidad presentarán cuáles son los problemas y las posibles soluciones. A partir de ahí se tomará la decisión”, señala Fernando Barillas, portavoz presidencial. Hasta la fecha más de 50 millones de personas han utilizado este servicio de buses articulados, asegura la Municipalidad. |
22 comentarios: