Es un rebelde con muchas causas para llevar una vida alejada del carro, el Internet y el celular.
Paola Hurtado
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José Miguel Lam
camino al trabajo El ingeniero, científico y filósofo en la ruta a su oficina: 7:45 horas, avenida Las Américas.
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De alguna manera siempre he estado un poco fuera del sistema. Me dicen que me creo un chamán y que por eso no uso celular, pero desde que salieron me han valido madre. Llevo 19 años sin tener señal de televisión. Me movilizo en bicicleta y no lo hago por moda. Es mi forma de vivir desde hace 25 años.
Entonces tampoco usa el Internet, el Messenger ni el Skype. – Solo uso las computadoras para hacer cálculos y diseños de una casa, un puente, una hidroeléctrica. Un día mi hijo me dijo: estás hablando tonteras, vos ya estás en Internet, y me enseñó el montón de fotos y referencias, pero trato de practicar lo que predico.
¿Tiene que ver con ser consecuente con su trabajo? – Tiene que ver con la libertad. No estoy en contra de la tecnología, mi doctorado es en filosofía de la tecnología, soy ingeniero, estudié una maestría en energía y otra en ciencia. Pero estoy en contra de que la tecnología me atrape y de la vulgarización de las relaciones humanas.
Iván Azurdia no sería más que un tipo extravagante que se rehúsa a depender de los combustibles fósiles y de los aparatos, si no fuera porque es el director y uno de los fundadores de la Fundación Solar, una organización privada que le facilita a las comunidades más incomunicadas una ventana al mundo. Es uno de los especialistas en energías renovables más respetados del país y un consultado conocedor del cambio climático. Una suerte de genio rebelde con los sistemas convencionales.
¿Cuántos años tiene? – Voy a cumplir 49.
¿Desde hace cuánto se interesó en las energías renovables? – Hace 25 años, cuando todavía estaba estudiando y era hippie, loco, comunista. Andaba en las comunidades indígenas, en contacto con el sol y el agua, era una risa para muchos. Pero resulta que ahora soy un profeta. Me llaman y me invitan a dar conferencias porque resulta que el petróleo es muy caro y sí importa la energía renovable.
¿Por qué se interesó en ella? – Los mayas me dirían que es mi destino.
Iván recién regresó a dirigir la fundación luego de un año sabático, estuvo estudiando con el Consejo Nacional de Ancianos y Guías espirituales mayas. En abril presentará su libro Ciencia y Técnica Maya. – En ese año sabático conocí más la espiritualidad maya, las técnicas que están vivas y que podrían ser una opción para los problemas del cambio climático.
Un tema por el cual lo consultan mucho. – Y que a mí ya no me interesa. El cambio climático esta aquí, pero como se volvió moda todos quieren hablar de eso... y dicen cada cosa. A mí lo que me interesa es la adaptación y cómo reducir nuestra vulnerabilidad. ¿Quién tiene más posibilidades de adaptarse? ¿El que no puede moverse sin carro o el que entrenó su cuerpo para cargar sus alimentos?
Permítame recrearle una escena: el año pasado en la Asamblea Anual de Gobernadores del BID, en un foro, usted moderaba, tan gesticuloso, hablaba recio, retaba y provocaba entre los otros que hablaban políticamente correcto. – Esa es la idea de un foro, si no ¿a qué va? Si el BID me invita a moderar es porque sabe que voy a llegar con mi estilo. Precisamente voy a viajar a Washington, invitado por el señor Insulza (secretario general de la Organización de Estados Americanos) a dar una conferencia magistral de apertura del Congreso de Energías Renovables. Y diré lo que pienso. Si voy a usar un avión que emite carbono no voy a hablar de paneles solares ni geotermia, sino del conocimiento de los pueblos mesoamericanos y que eso, en escalas hacia arriba unido a la tecnología de punta en escalas hacia abajo, va a crear algo nuevo: el sincretismo tecnológico.
Defíname ese estilo suyo de dar las charlas. –Digo lo que pienso, con mucho respeto.
¿Qué le frustra del sistema? – El “fíjese” y el “lamentablemente”. Con solo oír esas palabras sé que hay una barrera. Un tiempo tuve en la oficina un letrero “Fíjese busters” (cazadores de fíjese), pero mis colegas se enojaron y lo quité. Heidegger (filósofo alemán) decía que el lenguaje es la casa del ser. Y yo creo que hay que transformar nuestro lenguaje para progresar.
Un hippie sin pelo ¿Cuál es la etiqueta más común para describirlo? – Me dicen de todo: guerrillero, ecohistérico, ambientalista, idealista, loco. Loco un montón de veces.
Entonces no ha cambiado mucho de su época “hippie”. -No, hombre, si yo soy un hippie al que se le cayó el pelo.
¿Es temperamental? – Yo diría que no, pero mi esposa diría que soy un roller coaster (montaña rusa), aunque yo quisiera verme más calmado. No lo logro, ¿verdad?
Creo que no... Hace siete años lo entrevisté, y recuerdo que me apretó la mano tanto que me quedó doliendo. – ¡Eso ya lo cambié! Ya me habían comentado que saludo muy duro, y creo que es porque me gustan las artes marciales, hago yuyitsu, karate.
Entonces creo que la palabra para definirlo es intenso. – Tal vez sí, pero me controlo, no me peleo.
Noto que le interesa mucho explorar su espiritualidad. – Y me encanta. Ahora estoy trabajando con círculos de sanación. Nos vestimos con túnicas blancas, llevamos flores, candelas, hacemos una fogata y leemos un poema. No son ceremonias religiosas, sino que se pide por el planeta, las familias, por cambiar un poco el sistema occidental.
¿Cuál es su nahual? – 12 i’x. En El libro del destino del guatemalteco Carlos Barrios, el nahual i’x representa la madre tierra y el espíritu protector de los cerros y las planicies. A las personas nacidas bajo este signo se les define como valientes y apasionadas. Les gusta ser el centro de atención, son amadas y temidas, vanidosas y enérgicas. Y son amantes del poder.
¿Le interesa participar en política? – Participo en hacer políticas públicas, ambientales, energéticas, pero no me gusta la política. Antes de cumplir 21 años enterré a tres grandes amigos (León Díaz Bermúdez, Oliverio Castañeda y Juan Ambrosio) a causa de ella.
Pero le han hecho ofertas de participar en cargos públicos. – Sí, en el Gobierno pasado (cuando dejó el Ministerio de Energía y Minas Roberto González).
¿Por qué no aceptó? – Se lo digo si apaga la grabadora.
Iván Azurdia pronuncia una frase que se hubiera leído muy franca, pero encendido de nuevo el magnetófono, repite una más lacónica. –En posiciones de poder podría perder la perspectiva.
¿Cuál es el lugar donde más cómodo se siente? –En las comunidades: soy otro, no hay juegos ni roles.
¿A cuánta gente le ha llevado luz la Fundación? – El año pasado llevamos energía solar a 600 familias e hidráulica a 500. Siempre le he dicho a los gobiernos que el agua, la energía y la educación deben ser subsidiadas. Pero no se vale subsidiarnos el consumo a usted y a mí que ya tenemos el servicio, y dejar a 1 millón 600 mil en penumbra. Es mejor que cuando ya estén todos conectados, si el Estado, “tan rico como este” tiene plata, que subsidie el consumo.
¿Por qué si nuestros recursos son tan ricos no les sacamos provecho? –Porque siempre estamos atendiendo las emergencias. El país necesita una política energética y solo tenemos lineamientos para el sector de energía e hidrocarburos. Pero ¿y la leña? Se nos olvida que el 90 por ciento de las mujeres indígenas en el área rural cocina con leña.
¿Habla de cambiar hábitos de consumo? – No se puede cambiar eso. La leña es una rememoración del fuego sagrado. Aunque los indígenas tengan gas o electricidad siempre van a usarla. No se trata solo de llevarles estufas mejoradas. Es necesario entender una cuestión cósmica de miles de años, para no imponer.
Pero el consumo de leña provoca daño ecológico. – Más daño producimos usted y yo con nuestros carros, televisión y computadoras. A mí me pone para balazos que digan “quitémosle la leña a los inditos porque dañan el ambiente”. ¡Babosadas! Es verdad que consumimos más leña que árboles sembrados, pero esta tiene el potencial de ser renovable.
La gente admira mucho su trabajo pero critican su orientación empresarial. – En Guatemala hay que trabajar la eficiencia y la equidad. Eficiencia con el sector privado para mantener los puestos de trabajo y expandirlos. Y también hay que trabajar con las comunidades para que satisfagan sus necesidades energéticas, de agua y educativas. Las comunidades no son actores de un guión que yo escribo. Son las autoras de su destino. La gente del campo quiere vivir mejor, y si eso es tener una visión empresarial, sí, la tenemos. Creo que hace falta construir una sociedad capitalista democrática abierta. Y para eso se necesita participación y terminar con los privilegios de los grupos hegemónicos.
Recorrido en bicibleta Usted decía que, en un país como este, si no se resuelve la pobreza es una ofensa tener riqueza. ¿Pero no es inevitable eso en un país tan desigual? – Es que uno no escoge dónde nace, pero que uno nazca burgués no quiere decir que no se tenga conciencia.
¿Se considera un burgués? – Pequeño burgués, creo, en el sentido que iba al colegio en carro, tuve buena salud y educación, he viajado. Estuve muy protegido en una burbuja en la que parecía que el país no tenía ningún problema. Pero al salir de ahí ves que hay muchas Guatemalas en el mismo territorio.
¿A dónde viaja en bicicleta? – A todos lados, menos a las universidades (zona 15) y el Ministerio de Energía (zona 11).
¿Dónde vive? – En una casa de la zona 14, simple, de ladrillo y piedra vista. Uso energía solar para calentar el agua. Mis amigos no creen que pago Q200 de energía eléctrica, pero simplemente uso los recursos eficientemente.
¿Qué está haciendo después de su año sabático? – Retomando la dirección ejecutiva de la Fundación Solar, participo en Agexport, en la fundación de juegos paraolímpicos, en GuateÁmala, estoy en la junta directiva de la Academia de Ciencias y en el International Science Council, donde se deciden las líneas de investigación para América Latina, sobre todo en cuestiones relacionadas con el cambio climático.
¿Qué planes tiene? – En los próximos 15 años quiero transformar la fundación en un espacio que fomente la creatividad, la capacidad de adaptación y el sincretismo tecnológico. Quiero que cree una forma de transformar la naturaleza, crear un paradigma de desarrollo que sea nuestro, Made in Guatemala.
Usted se me figura a un híbrido del moderno que sobrevive, pese a todo, con recursos artesanales. – Pues muchas gracias por la categoría de híbrido. Mi esposa dice que soy una mezcla de (Australopithecus) Robustus y Cro Magnon.
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6 comentarios:
Mónica Berger: (2008-02-21 08:21:46 horas)
Para las personas que han pedido información, la página web de la Fundación Solar es www.fundacionsolar.org.gt . Allí hay información de cómo contactar a Iván. El libro de Ciencia y Técnica Maya será presentado probablemente el dia 23 de Abril, 4 No'j. Aún está pendiente confirmar el lugar, pero estén atentos a los medios de prensa escrita porque será anunciado. Ha sido un privilegio trabajar con Iván Azurdia. En cierta forma, él se ha dedicado a crear una organización "incubadora de talentos", donde mchos jóvenes han aprendido por medio de su ejemplo lo que significa el Verdadero compromiso con Guatemala. Gracias Paola por escribir un artículo tan refrescante.
Luisa Morales: (2008-02-19 08:01:55 horas)
felicitaciones por el artículo, es muy interesante y es un ejemplo a seguir es importante ser coherentes con lo que uno predica me interesa conocer la dirección de la fundación si es posible obtener los teléfonos
José Calderón: (2008-02-17 11:03:15 horas)
Interesante reportaje y más aún el personaje. Me identifico en lo de la intensidad. Gracias a Paola y El Periódico por oxigenar de vez en cuando.
Edwin Gomez: (2008-02-17 07:08:33 horas)
Pareciera que este Señor no fuera Guatemalteco, con tantas particularidades, con tanto conocimiento y tanta frescura, es el modelo del chapin, siempre luchador que sabe que es lo que se debe cambiar en Guatemala, pero que lamentablemente esta lucha siempre la tienen que trabajar como llaneros solitarios, son muy pocos los chapines como él así que hay que apoyarlos.
Gracias al periodico por darlo a conocer a quienes nunca habiamos escuchado de él.
Julio Diana: (2008-02-17 06:44:19 horas)
Concuerdo con el Sr. Azurdia. Me parece loable su posición ante la vida y el mundo y encuentro varios puntos de convergencia. En un mundo y una sociedad depredadora y consumista, hombres como él son líderes que deben ser reconocidos y especialmente escuchados.
¿De qué manera me entero de la presentación oficial de su libro Ciencia y Técnica Maya y dónde podría adquirirlo?
Entiendo que su hijo sí navega en Internet ¿habría alguna forma de que se le dé mi mail para poder saber cómo obtener el libro de su papá?
Saludos desde México
http://terapeutaenergetico.blogspot.com
Oscar Morales: (2008-02-17 00:47:45 horas)
Yo también pago Q200 de luz y no tengo páneles solares, así que cuál es eso de que "sus amigos no lo creen" ?? yo utilizo la computadora durante el día, TV, radio, refrigeradorea, estufa eléctrica etc.. etc..
6 comentarios: