El pasado martes dimos el último adiós a una heroína anónima, ampliamente conocida entre las personas con capacidades limitadas y luchadora por los derechos humanos por quienes entregó sus últimas energías en defensa de sus derechos.
El alcalde Arzú debe saber que se fue Reyna Chavarría quien en su lucha, junto a otras personas, le arrancó por la fuerza de la ley algunas reformas al Transmetro para que facilitara el uso de las personas que, como ella, tenían derecho al acceso. Fueron largas discusiones y rabietas del Alcalde y de sus súbditos para quedarse con su gusto de hacer un Transmetro al estilo de quienes no tienen dificultades para moverse, que no utilizan sillas de ruedas ni muletas y no sufren las consecuencias de una ciudad construida de concreto, con bancos, tiendas, supermercados, iglesias y calles para ellos, no para quienes tienen serias dificultades para el acceso.
Reyna Chavarría fue la impulsora y era presidenta de la Coordinadora de Organizaciones de Personas con Discapacidad y de la Asociación de Esclerosis Múltiple, y encabezó la demanda en contra de la Municipalidad porque se negaban a hacer las reformas necesarias para hacer accesible el Transmetro. Estuve con ella en muchas ocasiones y varias luchas. Llegué a la asamblea donde saborearon el reconocimiento legal de la coordinadora, y después a la audiencia que les diera la Sala Tercera de Apelaciones de Trabajo y Previsión Social, constituida en Tribunal de Amparo, quienes resolvieron a favor de más de millón y medio de ciudadanos. Me llamó por teléfono cuando recibieron el fallo a su favor y condenaban a la municipalidad, para que hiciera los arreglos que se necesitaban en las paradas del Transmetro e incluso que transformara Tu Ciudad, no en la tacita de plata, sino en una ciudad que tomara en cuenta los derechos de todos. Por supuesto que falta mucho qué hacer y mucho qué cumplir legalmente, pero Reyna encabezó esos movimientos y fue un ejemplo de entrega a las personas de su misma condición. No supe qué hacer cuando me enteré de su muerte, me dolió en lo más profundo, y cuando acompañaba a todos los amigos a entregarla a su última morada pensé en lo ingratos que somos:construimos casas, edificios, carreteras o parques sin pensar en las personas como Reyna, y por quienes ella luchó para que les reconocieran sus derechos. Un abrazo a su familia y a sus dos hijas, que deben saber que tuvieron una madre ejemplar y valiente.
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2 comentarios:
Manuel Lopez: (2008-02-21 13:37:52 horas)
felicito al sr. Miguel Angel Gonzalez por escribir sobre temas como éste, me parece buenísimo que por lo menos dé indicios de dejar atrás las peleas idiológicas sin sentido y empezar a luchar por el presente de Guatemala en cosas realmente trascendentes.
Hugo Melgar Quiñonez: (2008-02-21 06:36:05 horas)
El respeto a los derechos humanos empieza por el reconocimiento y sustento de los derechos de los más vulnerables y de quienes padecen los mayores riesgos de afecciones a su bienestar físico y mental. Esto es algo que en Guatemala es visto como una caridad o regalía otorgada por los poderosos, los que buscan un “desarrollo” centrado exclusivamente en lo económico y no en las necesidades humanas. Guatemala es el hogar de cientos de miles de personas con discapacidades causadas en buena medida por nuestra infame historia de guerra y destrucción. A esto por supuesto hay que agregar las graves carencias que aquejan a un sistema de salud incapaz de responder a las grandes demandas de los guatemaltecos. A pesar de lo colosal del reto que se plantea, dignos ciudadanos como Reyna Chavarría abocan toda su energía y su tiempo a una lucha como la que brevemente se describe en su artículo. No podemos más que agradecer profundamente ese gran esfuerzo y saludar la memoria de quien demostró tanta entrega en la justa defensa de los derechos humanos de todos nosotros.
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