“Yo admiro a Mick Jagger, pero no pretendo ser como él”, dice Silvio Rodríguez “hay cosas que a los 60 años ya no se pueden hacer”. Mick Jagger y Silvio Rodríguez probablemente son los polos opuestos: uno rockero, el otro trovador. Uno brincando por el escenario, el otro sentado con su guitarra. Les une quizá la necedad de seguir cantando. Algo que Silvio pretende abandonar pronto, “voy a dedicarme a componer”, confiesa. Su frente muestra una delgada línea de cabello que se difumina en el cráneo y su rostro dibuja unas cuantas arrugas que se alargan cuando ríe. Pero a sus 62 años no parece haber perdido energía, su ‘Ojalá’ se escucha igual en voces de ancianos que de jóvenes de instituto. Sin embargo para él ya es tiempo de parar. “No voy a cantar muchos años más, cada vez es más difícil”, aclara.
Antes de marcharse está saldando cuentas. “No podía retirarme sin venir”, dice al tiempo que asegura sentirse cercano a la “conmovedora” historia de Guatemala. “¿Sabe que va a cantar en el Estadio del Ejército?” le cuestiona un periodista. Silvio responde con una pregunta “¿fue construido por el Ejército pero ahora ya es privado, verdad?”. Le aclaran que sigue siendo militar, mientras la encargada del evento se apresura a asegurar que pertenece al Club Aurora. Silvio pone cara de signo de interrogación y se excusa “lo hice sin querer, que sepan que no vengo por afinidad con el lugar y que si con eso defraudé a alguien lo siento, me dijeron que era privado”. Después recuerda que en Chile cantó en un estadio militar donde habían muerto muchas personas, “lo limpiamos con canciones”, asegura. Guatemala lo va a “limpiar” con sus “éxitos de todos los tiempos”, promete.
El hermano de Cuba
De su saco azul brinca reluciente una banderita cubana prendida en la solapa. Sobre el futuro de Cuba, Silvio está optimista como siempre. “Fidel está pagando lo poco que se cuidó, por haberlo dado todo por la revolución”, comenta. “Raúl es el revolucionario en quien más confiamos. Da la casualidad que es hermano de Fidel, pero creo que en Cuba nadie lo ve como el hermano sino como el líder que es”.
Se despide y tras firmar autógrafos y tomarse fotos sale escoltado por su ‘staff’. En el ‘lobby’ del hotel se cruza con varios hombres vestidos de overol beige que llevan la bandera estadounidense en un hombro y el escudo de la fuerza aérea en el otro. Silvio sigue de largo. Ellos esquivan la mirada.
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1 comentarios:
ALEJANDRO FLOREZ : (2008-02-29 14:19:46 horas)
En realidad me entriztece mucho esta noticia, yo vivo en colombia y por lo que veo ya no podre darme el gusto de asistir a un concierto de Silvio Rodriguez.
Solo me queda decirle a silvio gracias por todo lo que nos ha regalado, por la poesia y musica que tanto he apreciado y tomado como inspiracion para ser quien soy. GRACIAS
1 comentarios: