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Johan Ordóñez
sin entrar en detalles, Espada dijo que otras personas podrían hacer mejor el trabajo.
El director del Hospital Nacional de El Quiché podría ser destituido por faltas a la ética. El vicepresidente Rafael Espada dijo que se levantó un acta en su contra por encontrarlo ebrio durante las visitas que él y, posteriormente, la Primera Dama hicieron a ese nosocomio.
En tanto que una fuente del despacho ministerial, quien pidió no ser citada, aseguró que: “Se está dando chance a los diputados distritales para que propongan cambios”. Este extremo lo niega Espada. “Los diputados no tienen la potestad de remover legalmente a un director”, agregó.
“Buscamos orden”, fue la razón que el vicepresidente Rafael Espada dio tras confirmar los cambios en las direcciones de los hospitales. Estimó que, por ahora, serán siete los directores que serán sustituidos. Aunque anunció que dentro de dos años habrá una renovación total.
Sin entrar en detalles acerca de los resultados de las evaluaciones de desempeño de los galenos destituidos, resumió que el Gobierno consideró que “otra persona podría hacerlo mejor”.
Bartolomé Mo, integrante del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, aseguró que existen presiones de los tres diputados distritales de Cobán para exigir la destitución del director del Hospital Nacional de la localidad, Roberto Valdez.
Dijo que las remociones no están basadas en la evaluación de resultados, sino obedecen a preferencias políticas.
La destitución de Valdez, junto a la de Jacinto Castellanos, director del hospital de San Benito; y de Héctor Díaz, de Mazatenango, se discuten al interior del Ministerio de Salud.
Pelearán la batalla
El secretario del Colegio de Médicos, Ángel Sánchez Viezca, dijo que los destituidos recibirán asesoría jurídica gratuita y sus casos se ventilarán en la Comisión de Defensa Gremial. Explicó que, tras el anuncio de las destituciones, se iniciará un “fuerte cabildeo” para la aprobación del estatuto médico que garantice la estabilidad laboral de los galenos.
Valdez tiene 27 años de servicio; y Gustavo Batres, director del Roosevelt, 29. Ambos están contratados por el renglón 011 y renunciar para aceptar ser recontratados podría significar la pérdida de sus prestaciones.
elPeriódico buscó la opinión de Ludwig Ovalle, viceministro de Hospitales, pero no respondió.
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