Es desolador comprobar que la estupidez gana cada vez más terreno en el país y que la razón, la sensatez y la objetividad se escurren ante el avance imparable de la ignorancia. Y es que hay cada vez más personas que expresan sus opiniones con una torpeza y un dogmatismo que, sinceramente, dan ganas de salir corriendo y no regresar nunca.
Concretamente, ¿cómo no sentirse desarmado y paralizado de estupor por las reacciones en la página Web de elPeriódico ante al artículo de Juan Luis Font del 25 de febrero, intitulado “Suerte de no ser cubano”? En él, Juan Luis ironizaba sobre las pretendidas “virtudes” de las sociedades democráticas occidentales (en particular, de la guatemalteca), frente a los “horrores” de la dictadura cubana.
Y aunque se trataba de un artículo evidentemente irónico y provocativo, más de la mitad de comentarios rezumaba (además de estar pésimamente escritos) inquina contra la persona de Juan Luis, llegando algunos a calificarlo de despreciable burgués, y otros de desvergonzado comunista.
Todo lo cual, si algún mérito tiene, es el de mostrarnos que la imbecilidad es un rasgo equitativamente repartido tanto en gente de izquierda como de derecha.
Pero lo más penoso, me parece, es la vergonzosa incapacidad de la mayoría de personas “cultivadas” de nuestra sociedad (el lector promedio de elPeriódico ha obtenido el bachillerato como mínimo y pertenece a la “élite” económica e intelectual del país), de argumentar con inteligencia y conocimiento sobre temas vinculados con nuestra realidad. Lo que ilustra, precisamente, eso que Juan Luis denunciaba en su artículo: que de nada sirve la democracia si es para producir, al final, seres tan toscos y brutos, que ni siquiera entienden lo que leen.
Es así: o sos de derecha y te crees rico y los demás son unos resentidos, o sos de izquierda y te crees oprimido y los que no se creen eso son unos burgueses. Falta crítica, análisis y proposición. Nos encanta ponernos camisolas (como para ir al estadio) y somos capaces de golpear al aficionado del equipo contrario sin que ni siquiera sepamos jugar fútbol...
Ibrahim Ayad: (2008-03-01 13:05:50 horas)
Señor de la Horra: con el único proposito de que no se quede con la impresión que nadie dió lectura a su envenenada opinión de hoy le manifiesto que la estupidez a que usted hacer referencia no es privilegio exclusivo de los lectores de El Periodico, sino tambien de algunos de sus colaboradores y columnistas, donde por supuesto no ubico a Juan Luis Font. Alá es grande....
Samuel Perez: (2008-03-01 12:43:54 horas)
Ademas de lo que Raul de La Horra dice viene el problema de polarizar todo entre blanco o negro sin tener la mas minima idea de lo que cada extremo representa.
Es como aquellos otros que opinan de economía sin ser economistas o defienden la libertad coartando el derecho de pensar diferente.
Esa incapacidad de discernir o de atacar "ad hominem" en lugar de discutir ideas con argumentos es otro de los grandes males de nuestra Guatemala, si no el fundamental.
José A. Alemán: (2008-03-01 11:01:38 horas)
Raul, he estado tratando de contactarte infructuosamente, a ver si me mandás tu correo o algo dónde contactarte.
J. Alemán
57093754
pascual quiera: (2008-03-01 10:57:32 horas)
¡Sí señor! Tienes usted más razón que el teorema de Pitágoras. Argumentar con el hígado no debería considerarse argumentar. El problema, me temo, es que a veces la malla invisible de la ideología nos silba al oído las tonterías que tenemos que decir.
Scarleth Fajardo: (2008-03-01 10:50:37 horas)
Raulito, que podemos esperar....se te olvidael paisito que hemos heradado...en fin...yo keria con Cuba libre, ganar un latin american idol jijij..salu2
6 comentarios: