“El nivel de vida se está encareciendo”, advirtió ayer José Ramón Lam, gerente del Instituto Nacional de Estadística, al informar que el Índice de Precios al Consumidor registró un aumento de 0.69 por ciento durante febrero, y la inflación interanual (últimos 12 meses) se ubica en 8.76 por ciento.
Los guatemaltecos perciben impotentes cómo su poder adquisitivo se reduce cada día debido al constante incremento en los precios de los alimentos, gasolinas, electricidad, transporte y telefonía, que impactan a los hogares.
El costo de la Canasta Básica de Alimentos, se incrementó Q42.79 en febrero, hasta Q1,730 al mes para una familia de cinco miembros. Mientras que la Canasta Básica Vital, que incluye otros gastos como educación, transporte y vivienda, aumento Q78.08 en febrero, hasta Q3 mil 157 al mes para una familia.
La inflación se está disparando en un momento en que la economía guatemalteca muestra síntomas de desaceleración desde julio pasado, según el Índice de la Actividad Económica (IMAE), un fenómeno que los economistas definen como estanflación.
Según Lam, la inflación fue impulsada en febrero por un alza de las pastas, papas, aceite vegetal, leche, arroz, cerveza y mariscos, además que Telgua incrementó el costo de las llamadas locales de Q0.20 a Q0.22 el minuto, y las departamentales de Q0.35 a Q0.38 el minuto. Y el Gobierno eliminó el subsidio de Q0.19 por kilovatio a unos 603 mil hogares que consumen entre 100 y 300 kilovatios hora al mes.
1 comentarios: