Hay una nueva generación de chefs en el país que no se conforma con copiar recetas. En sus cocinas experimentan con sabores que solo se encuentran en Guatemala.
Eduardo González Arce Chef cocinero del restaurante Q’iu
Obtuvo el diplomado profesional en Artes Culinarias en el Centro Culinario Ambrosia, México, D.F. Recibió cursos y fue cocinero en el Restaurante Sergi Arola La Broche, Madrid España. También fue cocinero del Hotel Camino Real, Cancún, México. Entre sus reconocimientos está el primer lugar como asistente en el concurso Joven Chef Mexicano.
Mirciny Moliviatis Chef cocinera del restaurante 7 Caldos
Se diplomó de chef en el Instituto Femenino de Estudios Superiores (IFES); obtuvo el Master en Gastronomía Europea en el Centro de Formación de Chef Karlos Arguiñano España Guipouskua. Ha recibido cursos con Ferrán Adriá, restaurante El Bulli, y repostería con Jordi Buitron, del restaurante Spai Sucre.
Los olores y los sabores de la cocina. Hierbas, semillas, frutas y guisantes, todo aquello que caracteriza a un país. La cocina guatemalteca, con sus elaboradas recetas, tiene aromas que la definen.
Hay una nueva generación de chefs cocineros que sale a rescatar esos sabores y procedimientos con una sola misión: llevar la cocina nacional a niveles de paladares gourmet. Caminan por mercados y pueblos y, sobre todo, conversan con abuelas de la cocina para rescatar lo que parece olvidado.
Mirciny Moliviatis pertenece a esa nueva generación. “Hay dos tipos de comida: la que nos da energía y la que disfrutamos, la que nos da placer”, le enseñó a distinguir Ferrán Adriá, chef y propietario de El Bulli, el restaurante español considerado el mejor del mundo, en 2006. Moliviatis, chef del restaurante 7 Caldos quiere que los platillos de su país compitan entre los que dan placer. La escuela culinaria de su colega Eduardo González Arce también es española, y también busca enaltecer esa recetas caceras de antaño. “Pepián, jocón, kak’ik… en fin. Se debe cuidar de la calidad y darle una presentación más vistosa a todos esos platos”. Él es chef propietario del restaurante Q’iu.
Experimentan con sabores que en ningún otro lugar del mundo se podrían encontrar. “Pero el secreto está en no decirles qué están comiendo hasta después de degustarlo, porque los comensales guatemaltecos son demasiado conservadores”, advierte Moliviatis. En sus cocinas experimentan y aprenden para educar y convencer a esos paladares escépticos.
Aprender y enseñar
La abuela de González solía contarle la historia de un hombre a quien su mujer siempre le sirvió bistec con papas. “Un día el hombre se hartó y se fue porque, ya no quería más bistec con papas.
“¿Y adiviná qué? El hombre, al lugar que fuera, siempre pedía bistec con papás”. González recuerda esta historia cada vez que se enfrenta a viejas costumbres de los comensales guatemaltecos. Les cuesta romper con la costumbre, cuando hay tanto por catar. “El salmón es muy noble, acepta casi todos los sabores: una salsa con chico, guayaba, paterna, caimito… ¡qué sé yo!”, exclama. Un chef profesional sabe de cocina y de principios químicos y nutrición, para saber qué sí y qué no combinar.
Hay otra vieja costumbre, la idea de que comer bien es salir del restaurante con el botón del pantalón a punto de reventar. No es así, defiende con vehemencia este chef cocinero. Comer con placer significa ser paciente con el cocinero. “Cada plato se ofrece espaciado para que la gente con sus cinco sentidos disfrute cómo se ve, el aroma, la textura en el paladar, el sabor, y hasta el crunch al masticar”.
El gran reto de ambos es educar paladares guatemaltecos. Moliviatis pretende que sus estudiantes en la universidad continúen esta tendencia. Suele decirles, “los ingredientes guatemaltecos no solo están a la altura de lo mejor de otros países, sino que en muchos casos lo sobrepasan. Solo falta convencer a los comensales”.
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2 comentarios:
rene posadas: (2008-03-16 19:40:56 horas)
Favor de poner la direccion de los restaurantes pues los que viven en el extranjero quieren deleitar sus platos,cuando lleguen a Guate.
MANN PELLECER: (2008-03-09 16:03:00 horas)
Felicitaciones !!!!
Pongan bistros, no se vayan tanto a lo Gourmet.
Háganle la guerra con comida SANA a tanto restaurante internacional que nos tiene llenos de colesterol y porkerias de su comida chatarra.
BUENO -BARATO -SANO Y VISTOSO. Vendan ese concepto - y no sean como los politikos CON sSEGUIR DÁNDONOS MÁS DE LO MISMO.
mannpellecer@yahoo.com
2 comentarios: