Un permiso legal para operar líneas de transportes se extiende en solo cinco días y se otorga por cinco años. La Ley que regula los buses es obsoleta, data de hace 40 años, y no sirve para frenar la larga lista de tragedias viales en el país.
Por: Equipo de investigación
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El desorden administrativo en la Dirección General de Transporte (DGT) y una débil legislación son dos de las principales causas para que el servicio del transporte extraurbano sea un caos en el país. Basta con hacer un recorrido por las principales rutas para darse cuenta de la crisis o subirse a un bus para observar que las normas de seguridad, poco o nada importan a los transportistas. Y los controles de la DGT son casi nulos. Una prueba del desorden son los sistemas informáticos de esa dependencia del Ministerio de Comunicaciones. No se lleva control de los buses asegurados ni con qué nombre comercial recorren las rutas. El accidente del bus de la empresa La Cubanita, hace una semana, que dejó más 55 muertos, es un claro ejemplo de lo anterior. En los registros de la DGT sólo queda inscrita la empresa que dará el servicio o el representante legal. ¿Cuál será el nombre comercial? eso queda a discreción del empresario y cambiarlo las veces que crea necesario, tampoco es ningún problema. Carmencita, Lorenita, Esmeralda, Rosita, Guadalupe son algunos de los nombres de las empresas del transporte extra-urbano; pero mañana o en unas horas se podrían llamar: Juanita, Lenchita, La Rápida. El cambio es tan fácil como poner un pie en el acelerador del vehículo y provocar una tragedia. Ley y reglamento obsoletos La Ley de Transporte tiene más de 40 años y ya no es funcional, pese a las modificaciones que se le han realizado. El Reglamento de Servicio de Transporte Extraurbano de Pasajeros por Carretera, contenido en el Acuerdo Gubernativo 42-94, es otro ejemplo de la grave crisis. De acuerdo con el Artículo 1 en su numeral b, el objetivo del reglamento es: “regular el servicio público de transporte extraurbano de pasajeros con el fin de obtener seguridad y eficiencia para las personas, bienes e intereses, confiados a tal servicio”. Un permiso para operar se da en solo cinco días y se otorgan por cinco años, y se podrá renovar por períodos iguales, siempre y cuando se haya prestado un servicio eficiente y seguro. En el Artículo 66 se habla de la cancelación de licencias; sin embargo, es ambigua, pues sólo habla de suspensión cuando no se preste el servicio y por la falta de cumplimiento en tarifas, además de los horarios. Pese a lo anterior. La mayoría de empresas que han causado decenas de muertos y heridos siguen operando. Las autoridades de turno siempre salen a prometer que van a realizar cambios, pero no cumplen, resalta el Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales. El ministro de Comunicaciones, Luis Alejos, fue uno de los primeros en dar declaraciones luego del accidente del pasado 29 de febrero. El funcionario se comprometió a hacer que el servicio de transporte sea eficiente y seguro. Rutas y empresas de la muerte Solo los Bomberos Voluntarios reportan entre el año 2000 y 2008 las siguientes estadísticas: 9 mil 862 heridos y 730 muertos. Ninguna región del país se salva de los mortales percances. La línea Esmeralda, que viaja al Pacífico, ha provocado 32 accidentes con la cauda de 27 muertos y 266 heridos. En el occidente del país, la ruta Tacaná ha producido 23 fallecidos y 193 lesionados. Los transportes Fuentes del Norte han dejado 7 muertos y 77 heridos. En oriente, La Humilde ha tenido más de 10 accidentes. “En todas los percances se mezclan el exceso de velocidad, el mal estado de la unidades del transporte y la irresponsabilidad de los choferes”, dice el diputado, Noé Orellana, presidente de la Comisión de Comunicaciones del Congreso. Lo más irónico de esta historia es que las propias autoridades de la DGT reconocen que cerca del 68 por ciento de las unidades del transporte extraurbano no cumplen con la ley. Hugo Rodríguez, subdirector de la DGT, acepta que hay deficiencias y que trabajan para poderlas resolver. En la DGT no hay estadísticas concretas sobre ambos temas. “Es un caos y un desorden el que hay en esa unidad”, se quejan varios trabajadores. Una muerte anunciada Según las estadísticas de los Bomberos Voluntarios del 2000 a la fecha, el año 2004 es el que más accidentes viales de transporte extraurbano registra. Apenas iniciaba el mes de enero de 2004, cuando en las primeras horas se registró el primer accidente, el percance fue protagonizado por la empresa Duque, el resultado una persona muerta y seis heridos, era el comienzo, después vendrían más accidentes. Ese año se registraron 120 muertes y 2 mil 330 heridos. Entre las empresas con números altos de muertes que provocaron por desperfectos mecánicos ese mismo año destaca un transporte no autorizado. El saldo: 22 personas muertas y 40 heridas, el incidente se suscitó en el kilómetro 195.5 de la carretera a Quetzaltenango. El año en que más muertes por accidentes de camioneta se registraron fue en 2006. Cerca de 1,273 personas heridas y 140 muertas. Los hechos los protagonizaron Lucita, con 43 muertes y 5 heridos. Según los cuerpos de socorro, se suscitó en el kilómetro 280 en la ruta Interamericana. Otro percance lo provocó la empresa Carmencita con 23 muertos y 52 heridos, esto a la altura del kilómetro 51 de Palín a Escuintla. Y mientras aceleran, la Dirección General de Transporte (DGT) tiene en su poder 2 mil 250 líneas que se encuentran en trámite y que próximamente serán autorizadas. Hasta el momento, dicha Dirección ha autorizado 17 mil 243 licencias y ha cancelado 220. Según la Asociación Guatemalteca de la Industria Aseguradora (AGIS), de las licencias autorizadas por la DGT, 32 por ciento pagan seguros. De acuerdo con uno de los cuerpos de socorro, la que más muertes y accidentes ha provocado es La Cubanita, con 55 muertes y 56 heridos; Esmeralda con 27 muertes y 266 lesionados; Tacaná con 23 decesos y 193 heridos; Lucita con 43 muertes y 5 lesionados; Carmencita con 23 muertes y 52 golpeados; Fuentes del Norte con 7 muertes y 77 lesionados; Marquensita con 8 fallecidos y 80 heridos. elPeriódico consultó a los archivos de la DGT para constatar el nombre de los propietarios de las líneas de transporte más señaladas de accidentes. En el caso de Transportes Tacana, está aparece a nombre de María Hortensia Pérez y Pérez. Rutas Esmeralda están a nombre de Mario Augusto Ramírez Álvarez y Carlos René Ramírez. En el caso de Fuentes del Norte, aparece como representante Milton Oswaldo Mendoza Mata, y Transportes Marquensita está a nombre de Ana María Morales, este último aparece en el Registro Mercantil. |
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