Llama mucho la atención, pero hay una extraña coincidencia respecto a las primeras medidas que han tomado los tres últimos presidentes al iniciar sus funciones como comandantes generales del Ejército. Alfonso Portillo de un plumazo mandó al retiro a la mayoría de generales, desestabilizando al alto mando. Berger ordenó el retiro de casi el 50 por ciento de oficiales, especialistas y tropa, ocasionándole serios problemas financieros al Instituto de Prevención Militar, de los cuales aún no se recupera. Álvaro Colom, para no quedarse atrás, ordenó hacer públicos todos los archivos militares. Me pregunto ¿cuál será el motivo real de esa clase de medidas: un golpe politiquero, una demostración de don de mando o una consigna especial para debilitar a las Fuerzas Armadas y después borrarlas del mapa?
Agregar comentario:
4 comentarios: