Así recibimos la Semana Santa: vestidos de cucurucho.
José Rodolfo Pérez Lara
Para quienes pertenecemos al bando de los católicos, los recuerdos de costumbres y experiencias que revivimos durante la Cuaresma y Semana Santa llegan a lo más profundo del sentir. El encabezado de mi columna de hoy, sugerido por Arturo Zepeda, encargado de la procesión de La Merced, inspira y reúne memorias sobre estas tradiciones, que constituyen un símbolo de los auténticos chapines.
Todo inicia con el Viernes de Dolores: después de compartir con ex–huelgueros y ver el desfile bufo de los estudiantes de la Universidad de San Carlos, la reunión obligada es en El Restaurante Altuna.
Ahí, la presencia de amigos que tienen esa costumbre genera gran entusiasmo. Destaca la asistencia del Decano de la Facultad de Derecho San Carlista, Bonerges Mejía, entrevistado por Marco Antonio Figueroa Valiente de Radio Nuevo Mundo, periodista con más de 25 años de cubrir los acontecimientos de la Semana Mayor.
Es así como recibimos la Semana Santa: vestidos de cucurucho, abastecidos para siete días de pan francés con curtido, sardinas Fanny, empanadas de hierbas y de leche, horchata y limonada con chan. Caminamos día y noche invocando la intercesión de nuestras penas a la Virgen María, madre de Dios hecho hombre y madre espiritual de los hijos de Adán. Como pecadores conscientes de nuestras limitaciones, llenos de arrepentimiento, transitamos en procesión conmemorando de nuevo este momento.
Las imágenes consagradas son obras de arte de la escultura mundial y simbolizan la perpetua veneración que tenemos los creyentes en nuestra corte celestial. Son réplicas de Jesucristo, Dios Nuestro Señor, quien vino al mundo para redimir nuestro pecado original, acompañado por la Santísima Virgen María, madre de Dios. En rememoración del acontecimiento y manifestación de fe, las imágenes recorren las calles con dignidad y con mirada de compasión a quienes con alma enferma blasfeman contra ellas.
¿Quién me dice a mí, como cristiano, que es mejor pasar la Semana Santa en calzoneta en cualquier playa, que en retiro espiritual, siguiendo nuestras inveteradas tradiciones y acompañando un cortejo procesional con propósito penitencial? De por vida, yo recibí esa lección de mi familia y hoy la conservo como lo más preciado. En este tiempo debemos recordar el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, el dolor que él y su madre padecieron y lo más sagrado para el ser humano: la redención del hombre. Lamentablemente, este sacrificio algunos lo subestiman o ya lo han olvidado.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
8 comentarios:
luis figueroa: (2008-10-29 13:47:09 horas)
muy buen articulo felicidades, me alegra leer el nombre de mi padre Marco Antonio Figueroa Valiente.
MUCHOS EXITOS
H RAFAEL: (2008-03-23 19:57:41 horas)
Es un bonito articulo, pero ubiese sido mas relevante si hubiera publicado algunas fotogafias de la belleza de alfombras que con tanto esmero todas las personas que en ellas participan tengan algun credito, y desde luego para recoradr que tenemos un lindo pais.
italomorales: (2008-03-15 22:55:08 horas)
Ahhh, los cachurecos en pleno siglo xxi.
SAlvador Palomo: (2008-03-15 21:24:33 horas)
Gracias por su columna, desde la semana pasada compre mis sardinas y mi mama esta lista para el curtido.
Saludos!!!!
Pedro Martinez: (2008-03-15 13:33:05 horas)
muy bonito articulo, felicitaciones.
sergio licardie V.: (2008-03-15 12:33:41 horas)
Jorge: que paso con la revolución atea.
Amen.
rene posadas: (2008-03-15 08:32:33 horas)
GRACIAS
Jorge Del Cid: (2008-03-15 08:09:24 horas)
Lo que usted escribe es el verdadero sentido de semana santa en Guatemala; desgraciadamente el consumismo y la filosofía neoliberal impulsan a las masas a algo totalmente distinto. Considero que las movilizaciones debieran ser para aprovechar los dias de descanso y estar con la familia viviendo estas tradiciones.
8 comentarios: