Opinión
El próximo jueves 20, los nuevos magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) tomarán posesión de sus cargos, después de haber sido juramentados en el Congreso. El período de sus funciones será de seis años.
La mayoría de ellos se las ingenia para sobrevivir.
¿Qué sentido tiene que los tribunales la sigan imponiendo?