No cabe duda que los guatemaltecos y en especial los capitalinos desconocemos el patrimonio cultural, monumental y artístico que tenemos, especialmente en lo que hoy se conoce como Centro Histórico. Es verdad que el “centro”, como se le conocía antiguamente, está bastante deteriorado en la actualidad y que debe emprenderse un proceso de renovación urbana, el cual debe comenzar con las políticas de recuperación municipales y por la propia conducta del Gobierno central.
No obstante, estoy en desacuerdo con aquellos poetas y escritores que se han pronunciado de forma idílica en torno a lo que fuera el “centro”, especialmente en el siglo XX. Me estoy refiriendo a aquellos que se creyeron la historia de la Tacita de plata o del Petit París, contada por los historiadores de la élite, desde Justo Rufino Barrios Auyón hasta Jorge Ubico Castañeda. Como estudioso de esos años de nuestra ciudad capital, he podido aprender que la ciudad tenía una infinidad de problemas, que inclusive hacían tambalear el concepto de “vida urbana”, en la misma.
Por ejemplo, la ciudad del “Portal del Señor”, que fuera destruida por los terremotos de diciembre de 1917 y de enero de 1918, tenía viviendas inadecuadas, desagües a flor de tierra en el centro de las calles y avenidas en general, basureros nauseabundos en todas partes, un sistema de transporte ineficiente, que comenzó incorporando los viejos carruajes y landós, complementándolos con los viejos tranvías tirados por mulas, para luego substituirlos por uno más moderno conocido como el “Decauville” o “Maquinita”.
Después de la destrucción de esa ciudad, el proceso de reconstrucción de la Nueva Guatemala de la Asunción fue costoso y largo, habiendo contribuido en ello los diversos gobiernos que se sucedieron entre la caída del dictador Manuel José Estrada Cabrera, la llegada del presidente unionista Carlos Herrera Luna, cuyo efímero Gobierno de año y medio fue derribado por un golpe de Estado encabezado por el general José María Orellana –miembro del Estado Mayor Presidencial de Estrada Cabrera– con el apoyo de los próximos gobernantes del país, como lo fueran, el general Lázaro Chacón y el general Ubico Castañeda. Es sin duda, Ubico Castañeda el gran impulsor de la reconstrucción de la ciudad de entonces, en la que continuaban faltando diversos servicios básicos, desde saneamiento, transporte urbano –ahora con buses pequeños a partir de 1932– hasta agua potable. La migración de la élite hacia barrios periféricos ya había comenzado, con la expansión de la ciudad hacia el sur y hacia algunos otros lugares como los alrededores de la avenida Simeón Cañas, en lo que fuera el pueblo de indios de Jocotenango, y posteriormente hacia “Ciudad Nueva”, en el norte de la ciudad. Con la llegada de la Revolución de Octubre de 1944–1954, la expansión hacia el sur de la ciudad se fortalece con obras de envergadura, como la construcción de la “Ciudad Olímpica”, en tiempos del ciudadano presidente Juan José Arévalo Bermejo, y con el derribo planificado de la “Colina del Calvario” en tiempos del alcalde de la ciudad, Mario Méndez Montenegro. Ya en tiempos de Árbens, el propio Presidente revolucionario vivía sobre la Avenida de La Reforma. El costoso patrimonio construido por varias generaciones hay que apreciarlo y recuperarlo. La gran pregunta es cómo hacerlo.
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3 comentarios:
Julio PinedaM: (2008-03-21 22:29:38 horas)
Me parece un artículo tan clasista como su autor para qien vayan las señas d mi amistad. Tolerantes.
Alberto Teodoro Sánchez Samuelson: (2008-03-19 13:15:50 horas)
Hay que empezar por hacer pública la información del catastro y también, conocer cuantos y cuales son los ingresos de la Municipalidad. Posteriormente también conocer información sobre la " calidad del gasto", incluyendo las evaluaciones expost de los principales proyectos urbanos y servicios municipales (agua, saneamiento, trasnporte, etc.). Y finalmente, se debe conocer cual es la propuesta de planeación urbana de corto, mediano y largo plazo existente. Ante la carencia de esa información estimado Doctor Velasquez, estaríamos dando "palos de ciego". Por supuesto, mis respetos a la labor que hacen -- con la mejor voluntad -- los Comisionados del Centro Histórico, pero, siempre queda la pregunta: ¿ es un proyecto sostenible en el largo plazo (la recuperación del centro histórico)?
rene posadas: (2008-03-19 09:31:01 horas)
A quien corresponda favor de arreglar el CERRITO DEL CARMEN
3 comentarios: