Marcela Gereda en mucho tiene razón en lo que respecta a nuestro país, y no solo es la mirada triste de nuestros campesinos, casi abandonados desde hace siglos, sino también la mirada triste de los guatemaltecos que habitan las barriados. Es triste, pero lamentablemente esa es nuestra realidad. Gereda refiriéndose a los campesinos cubanos escribe: “…hay alegría y dignidad en su mirada que sabe ver de frente, de tú a tú…” Pero llama mucho la atención lo que escribe ella que dicen los cubanos, eso de que “aquí se trabaja de sol a sol y un poquito más” y “echando los versos del alma”. Me pregunto: qué amarguras, qué sinsabores y decepciones hay detrás de estas frases. Solo ellos y los siete jóvenes que desertaron de la selección sub veintitrés en busca de libertad lo saben.
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