Es el secretario privado de la Presidencia. Todos los días a las 6:00 recibe una llamada de Álvaro Colom para revisar la agenda y seguirle los pasos.
Por: Ricardo Quinto
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Gustavo Alejos, de 41 años, es un exportador de macadamia (Fincas Cerritos, S.A. y Roberto Alejos y Condueños), propietario de compañías de bienes raíces como Alejansa e Inmobiliaria AIM, y accionista de JI Cohen, principal proveedora de medicamentos para el Estado. El 14 de enero asumió la Secretaría Privada de la Presidencia, cargo para el que Álvaro Colom había nombrado a Fernando Fuentes Mohr. -Soy amigo personal del Presidente desde 2003. Lo conocí en la campaña antepasada. Cuando perdió, me llamó a Miami para invitarme a cenar. Luego de reunirnos, decidí apoyarlo de lleno. ¿Cómo define las funciones de un secretario privado? - Uno se convierte en el filtro para llegar al Presidente, y a veces hay que tomar las decisiones sobre lo que es importante y lo que no. Además, soy el nexo de Colom con la bancada. Eso sí, todas las decisiones que tomo son previamente consultadas con él. ¿Cómo es un día al lado del Presidente? - Él se levanta a las 4:00. Recibo su primera llamada a las 6:00 para revisar la agenda. Generalmente desayunamos juntos en Casa Presidencial, en compañía de algún político, empresario o sindicalista porque nos gusta retroalimentarnos sobre cómo actuamos. Lo acompaño a algunas actividades y luego volvemos a almorzar juntos, donde revisamos la agenda de la tarde. Procuramos que la cena sea libre porque le gusta retirarse a descansar a las 21:00 horas. Tenemos el problema que tiene un horario de 4:00 a 21:00 horas, mientras su esposa mantiene una agenda de 8:00 a 24:00 horas. ¿También maneja la agenda de Sandra de Colom? -No, ella se maneja aparte, pero siempre estamos al tanto para ver en qué se le puede ayudar. Mucha gente critica que Sandra esté al lado de su esposo, y para mí ese es un factor importante porque lo incentiva a trabajar. ¿Cuáles son los criterios que sigue para armar la agenda? -Llevo dos agendas, una de la Presidencia y otra de la Secretaría Privada. Recibe un informe diario de todas las llamadas y cartas, él decide cuáles responde. Aquí vienen muchos empresarios, sindicalistas, cooperativistas o alcaldes. Algunos los recibo yo; otros son atendidos por mis asesores. Antes de pasar un problema al Presidente, intentamos resolverlo. Durante la campaña, ¿llegó a imaginarse como secretario privado? -Por mis empresas había pensado no participar en política, pero empecé al apoyar económicamente a Colom. Después decidí acompañarlo en las giras y me llevaba a mis hijos, así me fui encariñando. ¿Qué sucede ahora con sus empresas? -En las empresas de bienes raíces, mi esposa tomó el liderazgo. En agricultura tengo una fuerte estructura, y los domingos, si el Presidente no sale, aprovecho para visitarlas. ¿Cómo maneja el conflicto de interés que le puede provocar ser accionista de JI Cohen y Secretario Privado de la Presidencia? - Yo no soy dueño de JI Cohen, soy socio. Mi relación con esta empresa es en el campo de la agricultura. Si nosotros hubiéramos tenido un interés en el Seguro Social, por ejemplo, habríamos buscado motivos para cambiar a las autoridades, y no lo hicimos. Además, es la primera vez que se renueva un contrato de medicinas donde ambas partes están de acuerdo. Yo no atiendo el tema de medicamentos. Esto recae en el vicepresidente Rafael Espada y el Ministro de Salud. Si no busca favorecer sus empresas, ¿qué pretende como secretario privado? -Estoy contento de estar en este puesto, afortunadamente tengo cómo vivir. Mantengo los mismos ingresos de antes, más los Q21 mil que gano aquí. Gracias a Dios mis empresas crecen de forma normal. Para mí esto es un nuevo reto. Además, poco a poco a uno le va gustando la política. Eso quiere decir que seguirá luego en la política. -Puede ser, dependiendo cómo se den las cosas. Ahora apoyo al Presidente, pero la cosquillita entra. Durante la entrevista no han parado de sonar ninguno de los cuatro celulares que lleva consigo. Lo ha llamado el Presidente y algunos ministros para cancelar una cita, ¿para que le sirven tantos aparatos? -(Sonríe). Uno es para atender exclusivamente al Presidente y mi esposa, este está las 24 horas encendido. Los otros los utilizo cuando salgo al interior del país, y a veces me encuentro con problemas de señal. En promedio, recibo llamadas cada 2 o 3 minutos de los ministros, directores de unidades o cualquier otra persona. Alejos toma los dos Motorolas, un v300 y otro RAZR, y los dos blackberry que posee, y concluye la entrevista de 45 minutos. |
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