Condeno la actitud amilanada del presidente Álvaro Colom al vetar la ley de restituye la pena de muerte en Guatemala. En estos momentos en que la criminalidad y la delincuencia han cegado la vida de miles de vidas inocentes, él simplemente le da un portazo a su pueblo. ¿De que otra manera puede combatir el crimen? ¿Con la mano amiga?, no me haga reír. Los esposos Colom van acompañados con guardaespaldas las 24 horas. Es necesario disuadir al delincuente y asesino de alguna manera. La comunidad internacional no lo eligió, fue su pueblo. Respóndale.
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