La variedad y número de comentarios que suscitó mi columna del 15 de febrero recién pasado, sobre el término “babosadas”, me produjo la alegría de leer algo de antiguos ex alumnos que nunca conocí, como la culta señora De Reyes y el señor Faillace, quien contribuye “la filosofía es la madre de todas las babosadas”. También me pareció interesante el comentario de un estudiante: “Esperamos sus filosofías para instruirnos un poco a los universitarios actuales”.
Antes de 1968, año en que el Consejo Superior de la Usac ordenó que se cerrara la Escuela de Estudios Generales, mis colegas profesores y yo mantuvimos durante un año una columna semanal en El Imparcial, columna dedicada a cuestiones filosóficas elementales. Una de las finalidades de nuestro esfuerzo era poner de manifiesto que la filosofía ya no debía conceptuarse como “la madre de todas las ciencias”, que es como se la concebía en la antigüedad, es decir antes de que se desarrollaran las ciencias particulares. La filosofía del siglo XX, a partir de la publicación de la monumental obra Principia Mathematica, de Bertrand Russell y Alfred N. Whitehead, allá por 1910, empezó a concebirse como el estudio y sistematización de la lógica del lenguaje, ya sea el lenguaje de las ciencias particulares o el lenguaje común y corriente, que usamos para referirnos al mundo que nos rodea y a nosotros mismos. La tesis central de Principia... es que toda la matemática es deducible de ciertos principios lógicos fundamentales. En ese contexto, que no es de aceptación universal, si deseamos referirnos a la “madre” de todas las ciencias, tendremos qué decir que es la ciencia de la lógica, o que la filosofía, desde sus inicios, no ha sido más que eso. Esta “nueva” manera de concebir la filosofía dominó el panorama filosófico de Estados Unidos durante el siglo XX.
La Escuela de Estudios Generales pretendía modernizar a la Usac, ya que en la mayoría de sus facultades se dedicaban a formar técnicos en las diversas disciplinas y se prestaba escasa atención a lo que se llama “formación general o humanística”. Unos años antes, en la escuela de vacaciones de la Facultad de Humanidades (que se creó a instancias mías, para que los maestros de provincia pudieran hacer estudios universitarios durante sus vacaciones y no para “sacar retrasadas”, como sucedió después) se ofrecieron los primeros cursos de matemática moderna, dirigidos por la ingeniera Antillón, de grata memoria, y cursos de biología moderna, dirigidos por el inolvidable amigo y colega Mario Dary Rivera.
En la Escuela de Estudios Generales, estar en la “U” adquirió un sentido distinto. Para los estudiantes de entonces, la Huelga de Dolores o las manifestaciones callejeras tenían muy poca importancia. Los estudiantes que entonces se iniciaban no tenían tiempo para dedicarse a esas actividades. Había qué asistir a clases. No se podía recoger el programa de un curso y volver para examinarse a fin de año. El nuevo sistema exigía presencia. La universidad sin clases no cabía ni en la utopía marxista.
Pero todo esto es historia más o menos conocida. Si no hubieran surgido las universidades privadas tal vez la Usac no se hubiera superado al punto en que está ahora, pese a su organización “política”.
Según he argüido desde hace muchos años, la reforma universitaria de Córdoba, república Argentina, perdió su licencia el siglo pasado.
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2 comentarios:
Jorge Rodríguez: (2008-04-06 08:07:02 horas)
Estimado Juarez
Me gustaria se comunicara conmigo para saber la historia de la Escuela de Estudios Generales. Pertenezco a la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico.
Coco Peredo: (2008-04-04 07:07:12 horas)
El que surgiera la "marro" no es un marco para medir el crecimiento de la USAC. Primer concepto "filosófico" errrado. Pese a su organización "pólítica". Diría usted por ejemplo que la postura de Saul Osorio era errada, tan solo porque tuvo que exilarse pues le era imposible trabajar. A usted se le olvida las circunstancia en la que debían trabajar muchos catedráticos, con la infiltración de ese entonces, prácticamente no había libertad de cátedra. Que los nuevos rectores son candidatos a ministros de educación es diferente. Pero no crea que la formación humanitaria que preconizan, Ayau, De la Torre et.al. es de lo mejor. Se forman en las universidades privadas muchos elementos deshumanizados totalmente, que consideran que ese 1% de la población privilegiada en Guatemala que llega a las universidades les otroga licencia para explotar como que fuera minería a cielo abierto. Parece que ya quedó atrás el dando es como recibímos. Finalmente usted egresó de la Normal, pero el Central tuvo sus glorias como Lico Nave, el famossississimo Fidencio Mendez, y el no menos Ely Amado Herrera. Antes era un lujo estar allí, por lo menos tenemos dos antecedentes brillantes en nuestro instituto[ Asturias y Meme Colom. Joaquín Sabina ya comprobó que 2 mas 2 no son 4, aparentan ser cuatro. Además el barbudo (no Fidel) comprobó que en la plusvalía 2 mas 2 tampoco son 4. O sea que la dialéctica madre de las ciencias, nos afirma todos los días que lo de ayer, no es hoy y mucho menos mañana.
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