En cuanto al tema de la inmigración ilegal, unos dicen que las fronteras deben de ser aseguradas por medio de un muro y que debe de existir un sistema interno que permita verificar la identidad y el estatus legal de las personas que solicitan trabajo en Estados Unidos. También, se oponen a la reforma migratoria y afirman que los inmigrantes ilegales que ya están en el país deben de ser sacados del mismo.
Otros dicen que lo que se necesita no son muros sino una reforma migratoria que tome en cuenta a las personas que ya están en este país ilegalmente, para que las misma puedan pagar una multa y obtener algún tipo de permiso para vivir y trabajar en Estados Unidos y poder así ir al final de la cola para convertirse en residentes legales. También afirman que aparte de la reforma migratoria, se necesita que los gobiernos extranjeros hagan más para detener la inmigración ilegal a Estados Unidos.
La pregunta es: ¿qué están haciendo los países latinoamericanos para detener la inmigración ilegal a Estados Unidos? Probablemente no mucho, ya que muchas de las economías latinoamericanas se ven muy beneficiadas gracias al dinero que los latinoamericanos, que en su mayoría son ilegales en Estados Unidos, mandan a sus países de origen.
Pero ¿acaso estas personas que dirigen nuestros países se preguntan acerca de lo que este fenómeno causa en las vidas de nuestra gente? ¿Acaso piensan en los padres e hijos que dejan a sus familias ya que no consiguen un trabajo que les permita contribuir para la manutención de su familia, y que si lo tienen, no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas? ¿O acaso piensan en la separación familiar que ocurre y los problemas sociales que de esta se originan? ¿Piensan acaso en las condiciones, muchas veces inhumanas, que los inmigrantes ilegales tienen que enfrentar con tal de llegar a Estados Unidos y poder entonces trabajar incansablemente, para poder mes a mes enviar las famosas “remesas familiares”? La verdad es que los líderes latinoamericanos, en su mayoría, no se han hecho este tipo de preguntas y no han analizado la situación tomando en cuenta estos aspectos que ya mencioné.
Considero que el problema de la inmigración ilegal no es solamente producto de las condiciones de pobreza de nuestros países, el problema es que las prioridades deben de cambiar, y la educación debe de pasar a ser la prioridad número uno de los gobiernos latinoamericanos. A su vez, los mismos deben de poner más énfasis en proveer los servicios sociales básicos que permitan que las personas que más lo necesitan puedan estudiar; también para que puedan tener acceso a servicios de salud; para que puedan tener acceso al pan diario (ya que en su mayoría por tener que ir a trabajar para conseguirlo desde una edad muy temprana, no van a la escuela y no adquieren la educación que les permitirá mejorar su condición social por el resto de sus vidas); y para que puedan tener un techo propio (ya que por sencillo que este sea, les dará la tranquilidad de saber de que por lo menos tienen un lugar propio en donde vivir). Entonces, si el énfasis de los gobiernos se da en estos aspectos sociales de educación, salud, vivienda y sustento diario de aquellos que más lo necesitan, entonces la gente podrá comenzar a valorar otras cosas. La gente al tener estas necesidades básicas cubiertas podrá empezar a ver el valor que una educación tiene y todos los beneficios que de ella provienen. Pero si una persona tiene hambre, está enferma y no tiene un techo, entonces ¿cómo puede dedicarse a estudiar y obtener los beneficios de una educación?
Cuando los países latinoamericanos comencemos a dar más valor a la educación de nuestra gente y a hacerla más accesible, allí comenzaran a cambiar las cosas. La gente ya no querrá irse a Estados Unidos ilegalmente, ya que sabrán que pueden adquirir en sus países una buena educación y que mientras lo hacen, sus necesidades básicas estarán cubiertas para luego poder convertirse en personas con los conocimientos necesarios para obtener mejores empleos y poder así mejorar sus condiciones de vida.
Y en cuanto a Estados Unidos, también las autoridades estadounidenses pueden hacer mucho para disminuir la inmigración ilegal, sin necesidad de construir muros y pudiéndolo hacer justo donde se origina la misma: en los países latinoamericanos. Estados Unidos debe enfocar sus esfuerzos en Latinoamérica, ya que es aquí donde se originan los problemas sociales que después motivan a que nuestra gente quiera irse a Estados Unidos. Por lo tanto, la ayuda económica que Estados Unidos brinda debe de ser aún mayor, pero no solamente debe de ser mandada y dejar que los gobiernos locales la administren así nada mas, ya que todos sabemos en manos de quienes irá parar esta ayuda.
La ayuda debe de ser canalizada a través de aquellas instituciones (gubernamentales y no gubernamentales) que realmente estén conscientes de los efectos tan negativos que la inmigración ilegal tiene no solo en Estados Unidos sino que también en los países en donde se origina.
Por lo tanto, considero que en cuanto al fenómeno de la inmigración ilegal hay mucho por hacer, pero para ello, las partes involucradas y afectadas deben de estar dispuestas a hacerlo y no solo a debatir y a criticar lo que otros dicen al respecto. Las partes involucradas deben de sentarse y analizar las verdaderas causas de la inmigración ilegal y combatirlas en donde se originan. Tanto los gobiernos latinoamericanos como el Gobierno estadounidense deben de ser conscientes de las condiciones de falta de educación, salud, vivienda y sustento diario en Latinoamérica y enfocar sus esfuerzos y recursos a solucionar estos problemas que considero son los principales causantes de la inmigración ilegal.
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