Víctor Rivera, el controversial ex director de Inteligencia venezolana, que llegó por primera vez a Guatemala a fines de los ochenta, ya no está en Gobernación. Y la orden del presidente Álvaro Colom de prescindir de sus servicios ha despertado la polémica. Muchos le demandan al gobernante que lo reinstale o al menos que explique sus razones.
Rivera ganó reputación de buen investigador, y el agradecimiento profundo de familias que sufrieron secuestros, a quienes él les devolvió a sus seres queridos. Nadie le regatea esos méritos.
Como investigador privado, que además ha desempeñado múltiples servicios operativos y de inteligencia a favor de algunas de las corporaciones más poderosas, ha sido sumamente eficaz.
Entonces, ¿cuál es el problema si esos talentos están al servicio del Estado?
El problema es que Rivera, no obstante haber sido formado como agente de Estado, no es ahora gente de nuestro Estado, y en esa calificación no tiene que ver su origen nacional. Son sus lealtades.
Él responde a algunos poderes corporativos, que no precisamente tienen vocación estatal-democrática, pero sí de ejercicio de poder. Y el problema es la manera cómo Rivera se injerta en el Estado: dispone de recursos, accede a información reservada, lleva a cabo operaciones y tiene mando, sin que le corran a la vez responsabilidades políticas.
Ha sido mucho más que asesor de seguridad (lo fue en tiempos de Cerezo, Arzú y Portillo). Con Berger adquirió una estatura superior a la del Ministro de Gobernación, que se agigantó aún más en el corto período de Adela de Torrebiarte. Por todas esas razones, su figura bien encaja en la de “poder paralelo”, que a la Cicig le correspondería investigar y desmantelar.
La conclusión es que Rivera y sus capacidades no son el problema, sino la distorsión que él expresa en un esquema institucional, que quiere preciarse de estar gobernado a través de normas y procedimientos. Por eso no vale sustituir su figura por la de un ex coronel que ha sido jefe de seguridad de otra corporación (la cual, además, mantiene un conflicto abierto con pobladores de las afueras de la capital) o por quien fuere. Sería abrirle paso a otro “poder paralelo”.
La explicación que Colom le debe a la ciudadanía, es que su apuesta es a construir un Estado democrático regido por la ley. No es cambiarle nombre y apellido al problema, ni dejar otro vacío de poder que lleva a mayor ingobernabilidad.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
3 comentarios:
Mynor Islas: (2008-04-07 22:08:55 horas)
Distorsiones institucionales, vamos por orden, hable de los nepotismos, esposa del Presidente con el presidente, Secretarios de la Presidencia con primos y hermanos de Ministros, Asesores, Directores con Gerentes, Primera Dama y su hermana, etc. etc. etc, como ésto afecta a la institucionalidad del país? Cómo se cortan los negocios redondos? Háblenos usted, ilústrenos por favor! Todos callan, usted también?
Maria Martinez: (2008-04-07 15:03:40 horas)
Buenas tardes Sr. Edgar Gutierrez, Sinceramente cada vez que tengo oportunidad de leer su opinión?!?! me desagrada cuando sólo se dedica a la crítica y nada de acción. Díganos?, que cosas buenas hace usted por nuestra nación, no le conozco ni una. Y, que tiene contra muchos especialmente por el Sr. Victor Rivera?, no será que la envidia y el egoismo lo invaden totalmente. Si usted realmente conociera al Sr. Rivera creo que como muchos nos sentimos, usted sentiría el deseo de emular las cosas buenas que él tiene. Sobre todo el sentimiento de servicio a nuestra nación.
Víctor Hugo Godoy: (2008-04-07 10:39:05 horas)
Traigo a colación la definición de fascismo que hizo Franklin Delano roosevelt en 1942:
“La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo - la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado”
↑
Franklin D. Roosevelt, "Appendix A: Message from the President of the United States Transmitting Recommendations Relative to the Strengthening and Enforcement of Anti-trust Laws", The American Economic Review, Vol. 32, No. 2, Parte 2, Suplemento, Documentos relativos al Temporary National Economic Committee (Jun., 1942), pp. 119-128.
¿Más claro? Esto es lo que tenemos en Guatemala.
3 comentarios: