Habría sido asesinado a las 23:15 horas. A los siete minutos, se recibió la primera llamada de auxilio y tras ello llegaron las ambulancias.
Por: Luis Ángel Sas
La reunión era como cualquier otra de trabajo. Decidieron citarse a las 20:00 horas en el restaurante Pollo Campero del bulevar Vista Hermosa. Ahí, Víctor Rivera, acompañado de su asistente María del Rosario Melgar (más conocida como Mary Ro), llegó cargado de varias carpetas que contenían investigaciones realizadas durante el último año. En la cita también participó uno de los detectives que estaba bajo su mando: el de más confianza. Durante cerca de dos horas estuvieron analizando los casos que habían resuelto y la presentación que le harían al presidente Álvaro Colom. A las 23:00 horas, su hombre de confianza se despidió “del jefe y de la Seño Mary”, según dijo, y salió del restaurante. Ya no había muchos comensales. Sin embargo, al detective le llamó la atención un vehículo sedan color beige con vidrios polarizados que estaba en el estacionamiento. “Tenía empañados los vidrios, eso quiere decir que alguien estaba adentro, además sobraba un automóvil para las personas que permanecían en el restaurante”, indicó. Añadió que “sin duda eran ellos quienes lo estaban marcando (vigilando)”. Él se retiró y cuando circulaba por la avenida La Reforma recibió una llamada de Melgar. Le decía que habían sido atacados. El ataqueLa llamada a los Bomberos Municipales alertando sobre una balacera en la 18 calle del bulevar Vista Hermosa se realizó a las 23:22. Dos unidades partieron de la zona 5. A las 23:28 llegaron y constataron que Rivera había muerto: tenía tres disparos en la espalda, uno en la cabeza y otro más en la ingle. Mientras que su acompañante recibió un tiro en el brazo que se coló en las costillas, por esto los bomberos la llevaron al hospital San Juan de Dios donde la operaron con éxito y después la trasladaron al sanatorio El Pilar, zona 15, donde se encuentra resguardada.Según los detectives del caso, los atacantes de Rivera sabían de sus movimientos, ya que aparentemente lo esperaron frente a la casa de su ex esposa, la venezolana, María del Carmen Montero, de 47 años. Los investigadores creen que los atacantes viajaban en un vehículo y en una motocicleta. Y por lo menos fueron tres personas que dispararon con dos diferentes tipos de armas de fuego: 9 milímetros y calibre 40. El carro donde viajaban las víctimas tenía más de 30 perforaciones y los fiscales consideran que por lo menos otros diez balazos destruyeron la ventana del lado del piloto. Según los detectives, Rivera logró conducir 450 metros después de recibir los disparos. “Es lo que creemos, según la evidencia encontrada. Los casquillos están de cada lado por lo que lo siguieron por lo menos dos vehículos”, afirmó Álvaro Matus, jefe de la Fiscalía de Delitos contra la Vida. “Facilita que los guatemaltecos asuman que la mano dura es lo más conveniente. Da la impresión de ser parte de un plan para desestabilizar el país. Se hizo eco a la solicitud de los defensores de derechos humanos al tomar la seguridad ciudadana y no represiva, pero con el asesinato de Rivera es como decir ustedes pidieron su retiro y esto es lo que pasa”. Ruth del Valle, Copredeh “Es condenable la actitud del Gobierno porque él (Víctor Rivera) era uno de los expertos. Él nos ayudó a varias organizaciones indígenas a ubicar a varias personas secuestradas, y eso, de alguna manera, es una pérdida y lo lamentamos”. Rosalina Tuyuc, de la CoordinadoraNacional de Viudas de Guatemala a “Emisora Unidas”. “Colaboró con Madres Angustiadas en los casos de secuestros, extorsiones, violaciones y asesinatos. Muchas víctimas llamaron hoy (ayer) consternadas y preocupadas por la noticia, pues Víctor Rivera dio la cara en los juicios, participó como perito e investigador y se lograron condenas importantes. Las acusaciones en su contra nunca se comprobaron”. Adela de Torrebiarte, Madres Angustiadas y ex ministra de Gobernación “Luego de este asesinato se vive un ambiente de preocupación de que este hecho pueda abrir un nuevo escenario de violencia en el país que enlute más hogares. Rechazamos la cultura de muerte que hoy suma otra víctima y exigimos a las autoridades el esclarecimiento de este caso”. Sergio Morales, procurador de los Derechos Humanos “Espero que el crimen del ex asesor de seguridad no obstaculice las investigaciones para esclarecer la masacre de tres diputados salvadoreños y su piloto, perpetrada en febrero de 2007 en suelo guatemalteco. Álvaro Colom me prometió que las investigaciones seguirán su marcha”. Antonio Saca, presidente de El Salvador “Es un hecho lamentable. Se tiene que investigar como otros asesinatos. Deja un clima de inestabilidad que sucedan muertes como esta, solo el avance de las averiguaciones darán luces. Ahora, debe observarse el fortalecimiento de la institución, habrá que observar quién queda a cargo del comando antisecuestros”. Verónica Godoy, integrante de la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública “El asesinato de Víctor Rivera puede verse como un reacomodo de las estructuras existentes, porque no se pueden olvidar los últimos eventos, desde la muerte de los parlamentarios salvadoreños y su piloto hasta la fecha”. Helen Mack, presidenta de la Fundación Myrna Mack “Es un hecho lamentable y es una irresponsabilidad acusar al partido de esto. Nosotros señalamos a las autoridades de Gobernación, no solo a Rivera, de irregularidades. Se podría creer que fueron los secuestradores, pero sería especular. Pedimos al Gobierno que cumpla con las investigaciones para aclarar este crimen”. Otto Pérez Molina, secretario general del Partido Patriota “La responsabilidad fue del Gobierno. Destituirlo sin medidas de seguridad fue como firmar su sentencia de muerte. Me parece extraño que hoy (ayer) tenía que entregar el informe final de su trabajo, que saliera sin seguridad y que precisamente fuera asesinado”. Nineth Montenegro, diputada de Encuentro por Guatemala |
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