Los ex magistrados del Tribunal Supremo Electoral ya se autoindemnizaron por su servicio a la patria (mediocre y cuestionado, por cierto); y, quienes, como buenos chuchos y chanceros, no solo le sacaron el jugo al hueso sino, cual bufet, quieren repetirse (con la indemnización). La voracidad, en este caso, de estos pobres (de espíritu y calidad humana, por supuesto) servidores públicos es un factor que contribuye, junto con otros por supuesto, a que en un futuro seamos gobernados por personajes como Hugo Chávez y Evo Morales; porque ya el pueblo está harto de tanto desmadre e inmoralidad. Ojalá, colegas, que cuando se coman su indemnización, piensen en la gente que vive en la extrema pobreza. Salud.
0 comentarios: