Saliendo de la casa de mis viejos, media cuadra hacia abajo, los túmulos. Al pie de éstos, apostados a media calle, dos bomberos alcancía en mano.
Noto, por el acento, que no son de aquí. Salvadoreños: lo dice el escudo bordado en la camisa.
Invento una excusa cortés y sigo de largo para no rematar con un pobre pelele cuya función se limita a seguir instrucciones.
Ganas tengo, eso sí, de dar con el responsable para explicarle que cualquier causa o labor, por muy noble y urgente que sea, sucumbe cuando se cede a prácticas como esa de andar provocando lástima en el prójimo; y para decirle que suficientes limosneros pululan ya por aquí como para que, encima, tengamos que acoger a mendigos foráneos.
Tan arraigado tenemos el recurso del chantaje sentimental (tan sumergidos estamos en el mañoso y cochino fango de la sensiblería, tan institucionalmente atravesados por los tortuosos mecanismos de la manipulación), que ya ni siquiera advertimos la cantidad de sus variantes. Día a día nos toca lidiar con muchas de ellas, y ése providencial cinismo chapín enajena a algunos, mientras el resto termina asumiendo que la cosa no sólo es normal, sino del todo deseable, y hasta –colmo de colmos– meritorio.
La Teletón, el McDía Feliz, bingos para esto, loterías para lo otro, rifas, diezmos, talachas, coperachas, centavos del vuelto en el súper y en el banco, aluviones de efímera generosidad cada vez que ocurre una catástrofe. Un colosal operativo de lavado de conciencias.
Donde hay acumulación, abundan las migajas; y claro, abunda también una miseria circundante que no se subsana –seamos realistas y admitámoslo de una vez– arrojando el desperdicio al pobrerío como quien arroja las sobras del festín a los perros.
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9 comentarios:
Allan Santiago: (2008-04-11 23:00:09 horas)
Qué harán los bomberos salvadoreños aquí en Guatemala? serán tan solidarios con sus paisanos para dejar su pais? y luego cómo subsisten en el nuestro ?
carlos soto: (2008-04-11 18:14:10 horas)
Felicitaciones por el articulo. Realmente es como una bocanada de aire fresco.
susana alvarado: (2008-04-11 16:10:50 horas)
exacto! Andres, pusiste muy atinadamente en palabras lo que me ponía a pensar no hace mucho: "Donde hay acumulación, abundan las migajas"...hasta donde diría alguien que ya tiene todo lo que necesita?
Tono Fuentes: (2008-04-11 15:15:04 horas)
La caridad no debe de existir, lo que debe existir es la cooperacion entre los miembros de una sociedad. Hasta las hormigas en el hormiguero funcionan mejor que nosotros, los egoistas humanos. Ah, pero queremos ganarnos el paraiso dandole un panito al hambriento.
lucía sánchez: (2008-04-11 10:01:20 horas)
Es cierto, llega un punto en que uno se vuelve insensible a la realidad. En cada semáforo 3 personas pidiendo dinero, en cada estacionamiento, señores diciendo "le cuido su carro", o niños "limpiando" los vidrios..hay demasiada desigualdad en Guate.
Con dar unas monedas no se soluciona el problema, solo sirve para lavar la conciencia, como dijo Tono. Y el problema existe y sigue creciendo.
Manuel Lopez: (2008-04-11 09:17:23 horas)
la caridad no es mala, al contrario.
Lo malo es cuando "organizaciones caritativas" o "fundaciones" no dan lo de ellos, de sus propias ganancias, sino que hacen que otros contribuyan y lo presentan como que ellos fueron los que hicieron la donaciòn, para deducir impuestos.
andrea molina: (2008-04-11 09:01:25 horas)
La caridad no debe ser considerada como una obligación o virtud moral.
Si vamos a ayudar a alguien no debe ser como consecuencia de sus fallas o necesidades, sino de sus virtudes.
Luis Alvarado: (2008-04-11 08:24:09 horas)
Sabato en el Túnel le dedica un capítulo entero a las limosnas y caridad.
Tono Fuentes: (2008-04-10 23:54:57 horas)
Esta sensibleria tan de moda actualmente tiene su origen en una de las virtudes alabadas por el cristianismo: la caridad, la cual aplicada a las sociedades solo es un claro indicio de la desigualdad en que estas se encuentran. Donde unos pocos, se han sabido aprovechar de los muchos para su propio beneficio y despues lanzan lo que les sobra para lavar su conciencia.
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