El estado de emergencia está previsto para enfrentar alteraciones graves de la normalidad.
Mario Fuentes Destarac
El Gobierno ha anunciado que decretará un estado de emergencia para combatir la desnutrición en el país, extremo que, según las autoridades, permitirá, además de no ajustarse a lo que ordena la Ley de Contrataciones del Estado, hacer transferencias presupuestarias discrecionales e ilimitadas durante un año.
El estado de emergencia (o de excepción) es un mecanismo constitucional de carácter extraordinario que el Gobierno puede adoptar para enfrentar adecuadamente alteraciones graves de la normalidad.
Según la Constitución, procede el estado de emergencia en caso de invasión del territorio, perturbación grave de la paz, actividades contra la seguridad del Estado o calamidad pública.
El Gobierno, al decretar un estado de emergencia, puede suspender la plena vigencia de los siguientes derechos fundamentales: 1) La libertad de hacer lo que la ley no prohíbe; 2) El derecho a no ser detenido o preso, sino por causa de delito o falta y en virtud de orden legal librada por autoridad judicial competente; 3) El derecho a ser interrogado solamente por autoridades judiciales; 4) La libertad de locomoción; 5) El derecho a reunión y manifestación pacífica y sin armas; 6) La libertad de emisión del pensamiento; 7) El derecho a portar armas; y 8) El derecho de huelga de los trabajadores del Estado.
Según la alteración que se enfrente, el Gobierno puede decretar cinco estados de emergencia: de prevención, de alarma, de sitio, de guerra y de calamidad pública. La finalidad principal de los cuatro primeros es restablecer la paz, el orden, la seguridad o el control del Estado, en tanto que la finalidad del estado de calamidad es enfrentar catástrofes, calamidades, desgracias públicas (terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud), y crisis sanitarias (epidemias y situaciones de contaminación graves).
Si bien la desnutrición es un flagelo que padecen sociedades como la nuestra, con elevados índices de pobreza y marginación, y que es deber del Estado, en el marco de la plena vigencia de los derechos sociales (programáticos), garantizar a la población el acceso a condiciones de vida dignas, el estado de emergencia no es el vehículo idóneo para combatirla, ya que este está previsto para enfrentar específicas alteraciones graves de la normalidad (invasión del territorio, perturbación grave de la paz, actividades contra la seguridad del Estado o calamidad pública) y no para resolver otros problemas.
En mi opinión, para combatir la desnutrición, así como las demás causas de la pobreza y la marginación (analfabetismo, insalubridad, desprotección laboral, discriminación y demás), deben elaborarse planes, debidamente financiados, cuyos recursos sean invertidos con eficiencia, transparencia, calidad, rentabilidad mensurable y sin atajos a la ley.
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6 comentarios:
Estuardo Ibarra: (2008-04-14 19:19:45 horas)
estoy de acuerdo con que esas son consecuencias y no causas de la pobreza, muy atinado comentario por parte del señor Samayoa, sin embargo no estoy de acuerdo con que la razon sea la desigualdad social, es decir la solucion no es "redistribuir la riqueza" ya que siempre habra gente muy habil para los negocios que va a tener mas que los demas, sin embargo el objetivo debe ser que los que tienen menos tengan mas. Cuando un pobre tenga suficiente para comer, vestir y tener un techo entonces ya no importa que un rico tenga miles de millones ya que para que un rico haga dinero (licitamente) debe ofrecer al publico un bien o servicio que mejora el nivel de vida de la gente. En resumen ese es mi comentario.
Rodolfo Samayoa: (2008-04-14 16:40:28 horas)
Al contrario del Sr. Fuentes Destarac yo considero que la desnutricion, analfabetismo, insalubridad, desprotección laboral, discriminación y otras no son causas de la pobreza, sino efectos de la pobreza. Y ningun estado de emergencia ni ninguna medida programatica cortoplacista amparada en "el libre mercado" acabara nunca con la pobreza ni con sus efectos. Esta acabara cuando ya no exista tanta desigualdad social, ni tan injusta distribucion de la riqueza, a riesgo de parecer socialista trasnochado, esa es la verdad Saludos
Julio Calderon: (2008-04-14 16:23:48 horas)
EMERGENCIA NACIONAL, y Hambruna en Guatemala. Seguridad Alimentaria y Nutricional de la poblacion en marcha, sin Politizacion alguna de parte del Gobierno.
Rodrigo Robles: (2008-04-14 13:05:01 horas)
De hecho si declaran estado de emergencia estarían violando el artículo 17 de la Ley de Seguridad alimentaria y Nutricional porque ahí se especifica claramente que no debe decretarse tal situación en casos como el actual. Pero ¿quién va a oponerse ante el ansia de poder y de riqueza mal habida? ¿lo hará usted?
carlos lopez: (2008-04-14 11:09:05 horas)
pues ahora veremos cuanta plata sale por debajo de la mesa, sin que nadie pueda decir nada, por la supuesta emergencia, que creo que seria para todos, porque con todo lo que esta subiendo en la canasta basica, la ayuda deberia ser para los 13 millones de guatemaltecos, excluyendo a algunos como el gobierno de turno, y los diputados que con sus Q40.00, que les dan por almuerzo no se les ve que esten desnutridos
Mynor Islas: (2008-04-14 09:18:58 horas)
Fíjese Sr. Fuentes que he estado esperando por mucho tiempo un articulo atinado escrito por usted. Vaya hombre! hasta que se me hizo!
Que dejen de robar los millones que se están llevando y que los invertan en los programas sociales.
Mi impresión es que Guatemala es tan rica, tan rica, ha alcanzado para llenarle los bolsos a tantos funcionarios, a tantísimos, que si sumaran esas cantidades sustraidas, además de las comisiones ilícitas y el buen manejo de los recursos públicos y todo ese dinero estuviera invertido donde se debe, tendríamos otra clase de país. Pero dígame quién va a ponerles un valladar? Quién Sr. Fuentes, recuerdo que usted participó en la administración pasada. Qué hizo usted para evitar que ocurriera lo que ocurrió? Por qué no poner en evidencia lo que están dejando de hacer para seguir en las mismas pero mucho peor en 100 días. En 100 días comparando a Berger, éstos se ganaron la medalla olímpica como dice Dina, pero de desasosiego, de ladrocinio, de corruptelas, de abusos de poder. Pobre mi Guatemala querida y tantos como yo de lejos queriéndola ayudar. Esta impotencia le digo, es triste, Sólo puedo opinar...me tuve que venir porque allá no podía yo vivir enmedio de tanta inmundicia, de tanto pretexto, de tanta corrupción. Los que somos honrados no admitimos estar junto a un corrupto que te quiere usar para que pongás tu firma para limpiarse el ignorante de sus robos. Hay de ellos que hasta te amenazan. Esos son mafiosos, son gansters y debe caer el peso de la ley sobre ellos. No tarda el día, esa es mi verdadera esperanza.
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