Nació desnuda con el grito de libertad atravesado en su garganta. Tomó aire y expulsó de sus pulmones la sobreprotectora presencia de su madre. Los primeros años de su vida, no soportaba la ropa en el cuerpo, era solo piel sintiéndolo todo. Comerse los mocos, tener las uñas sucias, el pelo eternamente alborotado por el viento del norte, reír a carcajadas sin ninguna razón aparente, abrazar al perro y quedarse horas enteras bajo la enorme mesa viendo las várices de la abuela apretadas por las medias.
La Tierra siguió danzando sobre su eje, y el camino de la vida la llevó a la escuela donde a fuerza de castigos y amenazas lograron que pidiera la palabra, que cruzara las piernas al sentarse, que ahogara la risa fácil y el deseo de saltar por los aires, cada vez que la felicidad tintineaba en su corazón.
Aprendió a domesticar su cabello salvaje, a no gritar, ni reír tan recio, a no tocarse sus partecitas, ni enseñar los pechitos, y sobre todo a matar de un tajo los impulsos e instintos que la hacían parecer un animalito inconsciente.
Creció y descubrió que los ojos de los hombres tenían un abismo irresistible, una cárcel para ella. Le dieron un anillo, garantía de posesión, una luna de miel, el calor de un hogar, la seguridad de amamantar a las crías. Ella de él. Él de ella. Propiedad privada para el deseo, una jaula estable lejos de los ruidos de la selva, orgasmos a volumen moderado, nada de arañazos en la piel, ni gritos que asusten a los niños que sueñan con los angelitos. \ A veces, a través del viento, le llegan los cantos de los pájaros. Cierra los ojos e imagina el color de sus plumas, la forma del pico, los trazos de sus alas en el cielo, el viento marcándole el camino. Respira profundo, ahoga el grito en su alma y fantasea con esa libertad prohibida para un animal domesticado como es ella.
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5 comentarios:
veronica valdez: (2008-04-18 20:33:53 horas)
Guaaa!!! NUNCA pense sentirme tan retratada en un artículo de prensa. Por lo cual me pareció excelente, sólo me da un poquito de tristeza qué pocos comentarios para una realidad tan bien descrita.
Rodrigo Arias: (2008-04-16 20:47:35 horas)
Cruel verdad, dibujada con bellísimas palabras. Salud por usted Lucia
juan lopez: (2008-04-16 12:38:52 horas)
Lucia: Sea libre y quitese de encima esas cadenas que la atan.
Claudia Navas: (2008-04-16 12:16:30 horas)
Buenísima columna Lucía, es una metafora excelente que además me hizo pensar en algunas personas que conozco.
Andrés Zepeda (el bobo de la caja): (2008-04-16 10:17:28 horas)
Inútil (y estéril) oponerse a esa parte nuestra que se resiste a la domesticación.
Por el contrario, aprender a ceder a ése “lado salvaje” que todos llevamos dentro (sin que por ello terminemos del todo a su merced) a menudo es punto de partida de fecundos aprendizajes y sabrosas lecciones vitales.
Gracias por recordárnoslo, Lucía.
5 comentarios: