Esta frase, cargada de filosofía y simbolismo, fue plasmada de forma anónima, con prisa y en alerta sobre viejas y nuevas paredes de casas y edificios de la zona 1, a inicios de los años noventa. Se buscaba conminar a los sectores sociales nacionales a manifestar su solidaridad con el Comité de Unidad Campesina (CUC), que por aquellos años, enfrentaba una fuerte avalancha de hostigamiento y amenazas sobre su dirigencia nacional y militancia. Pretendían los poderes del Estado, y paralelos, desalentar y ojalá desarticular a una de las organizaciones de campesinos e indígenas que mayor beligerancia y organización habría demostrado en la lucha por los derechos de los trabajadores del campo. Resultaba impensable para el poder nacional –económico, político y militar– que habiendo en la década de los años ochenta asesinado y desaparecido a miles de dirigentes medios, nacionales y de base, la organización persistiera en sus demandas, aún en condiciones de clandestinidad. Lejos de desaparecer, esta cantera de cuadros nacionales persiste y mantiene su actitud vigilante y reivindicativa. Hoy, a 30 años de su fundación, sostiene su lucha por la democracia política y económica de la nación, y continúa como en otros tiempos, blandiendo con orgullo “la cabeza clara, el puño combativo y el corazón solidario”. El derrotero de la historia, sin embargo, no se ha revertido, pese al sacrificio de los mártires del CUC, campesinos e indígenas siguen siendo los más pobres de este país; y sufren de la peor de las paradojas: son la fuerza que alimenta a la sociedad, careciendo ellos mismos de alimentos. En la más cruel de las exclusiones, ahora son criminalizados y de campesinos empobrecidos, se han transformado en terroristas. La sociedad sigue sin hacer justicia a los hombres y mujeres del campo. Así, cuando en el sur del continente se revaloriza la agricultura familiar campesina, en Guatemala hasta hoy solamente existen promesas y represión.
Seguimos sin reconocer que la crisis alimentaria se resolverá de manera sostenible, únicamente invirtiendo en los pequeños productores de granos, regulando precios de garantía y facilitando el acceso de estos a más y mejores medios de producción. Sirva el marco conmemorativo de los 30 años de existencia del CUC, para reconocer su enorme contribución al proceso de paz y democratización del país. Esta presencia, ahora histórica, signada por el heroísmo y solidaridad de los campesinos e indígenas, que han dado vida y rostro a los trabajadores del campo, nos viene a confirmar que con perseverancia, organización y trabajo, otra Guatemala es posible.
Considero que la lucha del CUC es una lucha sumamente valida no solo para las comunidades indígenas sino para todo el pueblo guatemalteco ante las injusticias que comente los grupos de poder en casi toda Latinoamérica donde prevalece una gran desigualdad social producto de la acumulación del capital y recursos en pocas manos.
Y ante ello, existe el pleno derecho de alzar nuestras voces y realizar acciones arepudiando, a los grupos de poder que de forma ilícita se agencia de los recursos que debemos gozar todos los ciudadanos y ciudadanas de un país.
Felicito a Helmer por resaltar estos temas y espero que continué para hacer conciencia social, ya que muchos no la tienen. Y al CUC que mantenga su posición beligerante y reivindicativa que ha prevalecido durante esos 30 años.
arrecis cesar: (2008-04-17 13:38:27 horas)
Helmer
los campesinos estan divididos como toda la organización social guatemalteca.
¿Porque CUC, CONIC, CNOC y todas las demas, no unen sus esfuerzos de clase y luchan por una reforma agraria revolucionaria?. tienen un solo argumento: la inmensa pobreza generada por ese capitalismo cruel, injusto y explotador. ¿serán diferencias de las elites dirigenciales?
david arevalo: (2008-04-17 12:28:24 horas)
jajajajajaja... por favor 30 años condenando a la pobreza, mercadeando lastima....... y dentro de otros 30 años ¡sorpresa seguiran igual! por que en lugar de buscar trabajo sentaron a esperar que alguien les regalara una..
Licenciado Javier Treviño: (2008-04-17 08:41:17 horas)
Voy a repetir la experiencia que tuve al co
nocer parte de la historia del CUC.
No lo lei en ningun libro ; fue en Mexico al
llegar tres catedraticos norteamericanos
que trabajan en una universidad en USA
quienes fueron los expositores en una reunion a la que acudimos maestros escri
tores y estudiantes.
Nos proyectaron el documental HUMO EN
LAS CASAS en donde nos trasladan a las
montañas para conocer la forma de vida
de nuestros indigenas; el genocidio come
tido contra comunidades enteras y el naci
miento del CUC, en principio tomando ver
sos de la Biblia, luego de enterrar en fosas comunes a sus deudos se introdu
cen a la montaña. Los visitantes gringos
nos dijeron que ese documental ha sido
distribuido en el mundo pero en especial
en AL. Las personas que deseen adquirir
lo lo pueden encontrar en ventas de video
o en la USAC.
Coco Peredo: (2008-04-17 06:57:24 horas)
Muy buen artículo, tan bueno y solidario, que no hay nada que agregar Helmer. No quités el dedo del renglón de ¿Donde está Emil Bustamante y Mauricio Gatica?. Gracias.
5 comentarios: