El otro día leí en The New York Times una sugerente nota económica titulada: “Tal vez, después de todo, el dinero sí compra la felicidad”.
Claudia Méndez Arriaza
El debate puede partir de una simple pregunta: a usted, tener dinero ¿lo hace feliz?
La repuesta, ya lo verá, no es sencilla: uno puede responder que sí, pero también que no. El artículo revela que una reciente investigación refuta la famosa tesis que lanzó el economista estadounidense Richard Easterlin en 1974. Su teoría se basaba en un fenómeno famosísismo: después de la Segunda Guerra Mundial, Japón experimentó un crecimiento económico sin precedentes; el ingreso per cápita aumentó siete veces en 20 años, pero una encuesta en esa época reveló que los japoneses contradictoriamente se sentían menos satisfechos con su vida.
Un contraste que pronto se reprodujo en investigaciones académicas, análisis de expertos, hasta popularizarse en los medios masivos -yo pienso ahora mismo en el apabullante éxito de la telenovela mexicana Los ricos también lloran, curiosamente producida cinco años después de la publicación del estudio. Se repitió y discutió tanto la tesis que la premisa se convirtió casi en un dogma humanista: el dinero no compra la felicidad. Y quien diga lo contrario seguro que es un materialista y esa palabrota adquirió una connotación negativa. A usted, tener dinero ¿lo hace feliz?
El mismo estudio del señor Easterlin inquietó más cuando descubrió que la gente de países pobres respondía que se encontraba más satisfecha después de suplir sus necesidades básicas; pero, somos humanos, aceptémoslo, según esa tesis, cuando las personas generan dinero adicional, cuando la plata sobra pues, otra vez se sienten ¿infelices? El autor de ese artículo ilustra la condición con una metáfora actual: comprarse un iPod no lo hará tan feliz, porque una vez el aparatito esté en sus manos, usted querrá un iPod Touch.
La noticia que ha inquietado a expertos y despertó de su sueño tranquilo al señor Easterlin circuló hace apenas días: dos jóvenes economistas publicaron la semana pasada la refutación. Han llamado la atención de los economistas más reputados del planeta que en estos momentos analizan sus argumentos y el propio señor Easterlin decidió responderles.
A ver, la tesis de Betsey Stevenson y Justin Wolfers argumenta que el dinero sí da felicidad. El mensaje central de los jóvenes economistas es que los ingresos sí que importan. Y con una gráfica, basada en encuestas Gallup, muestran que la gente en los países más ricos se siente más satisfecha con su vida.
En números: el 90 por ciento de estadounidenses con ingresos superiores a los US$250 mil anuales se reconocen “muy felices”; pero solo el 42 por ciento de estadounidenses con ingresos alrededor de los US$30 mil se consideran “muy felices”.
El punto para refutar la teoría de los setenta son las propias encuestas. Las preguntas y respuestas planteadas en los años cincuenta y sesenta, sostienen los jóvenes economistas, provocaron la impresión equivocada. En los cincuenta, la opción más positiva en las respuestas era bastante abierta: “Aunque no estoy completamente satisfecho, estoy generalmente satisfecho con mi vida ahora”. Más gente podía ubicarse en ese rango, pero en los sesenta la respuesta más positiva era demasiado cerrada: “Completamente satisfecho”. Así que probablemente los japoneses no tenían otra salida que ubicarse en rangos inferiores a la satisfacción total. Eso generó la impresión de que aunque lo tuvieran todo, no eran felices.
Aquí viene la respuesta del señor Easterlin: él admite que la gente que vive en países ricos se siente más satisfecha, pero él aceptaría la refutación a su teoría si la gente que vive en países cuya riqueza ha crecido en estos años, se siente más feliz. En algunos casos habrá sucedido, pero ¿Y China? ¿Y Estados Unidos? Son más ricos, pero sus ciudadanos no se sienten felices. Y anotó algo más para cuestionar a sus jóvenes contendientes: ¿tomaron en cuenta las diferencias culturales de país en país?
Y yo aquí mismo me estoy preguntando si un holandés y un chileno responden exactamente en los mismos términos. ¿Un inglés y un guatemalteco? A usted, tener dinero ¿lo hace feliz?
Los jóvenes adversarios del señor Easterlin aceptan que es cierto, que los datos de ciertos países pueden ser no fiables, pero al mismo tiempo sostienen que en países europeos, ahí donde los datos sí son ordenados, sí se prueba que los grados de satisfacción incrementaron de 8 a 10 a medida que las condiciones económicas mejoraron. Y probablemente, añadieron, en Estados Unidos no sucede lo mismo porque los salarios de la clase trabajadora no han aumentado en los últimos años. Y yo añadiría lo siguiente: es obvio que en China la mayoría no responde que es feliz porque de los 1,350 millones de chinos, apenas una pequeña élite (¿50 millones?) participa en la economía de mercado internacional y goza de los beneficios del capitalismo. El resto es esclavo de un sistema que los explota en pleno siglo XXI.
Entonces ¿en qué quedamos? El dinero ¿nos hace felices? o ¿nos hace infelices? Yo, en lo personal, creo que el señor Easterlin tiene un punto: el dinero no necesariamente hace feliz a las personas.
Conozco una mujer que vive en una de las ciudades más desarrolladas del mundo, sus necesidades están cubiertas, tiene dinero extra para sus gustitos, pero es de las personas que cada vez que la visito me repite que se siente insatisfecha con su vida. Estoy entrando en el territorio del relativismo: después de todo ¿qué es la felicidad?
Al mismo tiempo creo que los jóvenes contendientes del señor Easterlin también tienen un argumento: el dinero ayuda a ser más feliz. Estudios recientes han demostrado que existen condiciones que a los seres humanos nos hacen especialmente felices: compartir una tarde con los amigos, hacer un viaje familiar, trabajar menos y dedicar el tiempo libre a hacer lo que nos gusta... parece superficial, pero eso es lo que responden los encuestados. Y todas esas actividades requieren dinero.
¿Cómo dice el anuncio? Un café en &Café, Q17. Mousse de chocolate, Q21. Té Mr. Chai, Q17.
Una tarde con los amigos, no tiene precio, para todo lo demás está...
Existen otras aspiraciones, que parecen menos triviales, pero muestran que el dinero sí importa: envejecer con un fondo de pensión que me permita un estilo de vida digno; contar con un seguro social efectivo que ofrezca plena certeza de que existen especialistas y médicos que desarrollan investigaciones para tratamientos de enfermedades que pueden afectarme en el futuro, eso genera sastisfacción, eso nos hace más felices. Y todo ello también requiere dinero, una nación rica puede generar esa satisfacción a sus ciudadanos. A usted, ¿qué lo hace feliz? pregúnteselo a su cónyugue, a sus hijos, a sus amigos: el dinero ¿los hace felices? ¿Cree que un chileno es más feliz que usted?
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14 comentarios:
MARY ARGENIS CAVIEDES: (2008-04-27 17:35:01 horas)
la felicidad no es mas que la capacidad interna del ser humano para sentirse satisfecho consigo mismo , sin depender de otros. es la fuerza interna que te impulsa a reir, llorar, amar, trabajar,compartir etc, pero pleno.
Sergio de León: (2008-04-22 12:08:58 horas)
Por favor que alguien defina qué significa ser feliz!!! y porqué es eso lo que quiero ser!!!
Querida Claudia;
Un lindo artículo que obliga a adentrase como diría Don Miguel, en el hondón del alma y los aportes del blog, excelentes,
Puntual la síntesis de Jacobo Méndez,sin rodeo alguno. "Nadie es feliz por no tenerlo. Nadie es infeliz por tenerlo en abundancia". ¿El justo medio? Se puede ser feliz a pesar de no tenerlo. Se puede ser infeliz, a pesar de tenerlo.
Me recuerdo a lo lejos de las imágenes de una película del neorealismo italiano. Alguien buscaba la felicidad y un amigo lo lleva a verla, finalmente. Una pareja, feìsimos ambos, se veina uno al otro como que si viesen el paraíso, mirada y sonrisa, una solas, casi éxtasis en la imagen... tranquilidad, ilusión, ternura: Felicidad.
Esa no es la felicidad, responde el otro, sino la inconciencia...
La felicito por el artículo pero, ade`´as, por toda la edición a su cargo. Excelente el artículo de Vargas Llosa. Muy ilustrativo el que nos habla sobre Stanley, la madre de Obama... ¿Qué decir de la familia del Milagro?
Una mañana de domingo. El Periódico, el tamal, el chocolate y las champurradas. Mi esposa, mis hijos...
Por momento inmerso en ternuras infinitas.
carlos aldana: (2008-04-20 21:10:34 horas)
Mi querida claudia, su artículo muy reflexivo, oportuno y documentado, creo que es necesario para una definición más enfocada con la realidad, diferenciar lo que significa fortuna y riqueza, que a veces solemos confundir con facilidad, y si no tenemos bien clara su diferencia podríamos fácilmente caer en un error semántico sobre la interpretación de lo significa la felicidad, a la que tendríamos que agregar un componente obligado: El plazo. ---Y es que en Términos económicos (economía de la oferta) La fortuna me hace feliz en el corto plazo, mientras que la riqueza lo hace en el largo plazo. Explico, nos podríamos preguntar, será que los emiratos árabes con tanto petróleo tienen riqueza o fortuna y de paso son felices?, yo diría que posiblemente son felices en el corto tiempo, por lo tanto tendrían sólo fortuna y podrían tener riqueza en el largo tiempo, si ésta fortuna (petroleo) que la extraen de la tierra (temporal), la convirtieran en bienes de capital o flujos de rentabilidad (puertos, carreteras, muelles, plantas de produccion de energía, etc.) que aseguraran felicidad extendida en el largo plazo para toda la población, porque al acabarse este vital liquido, volverán a ser pobres e infelices. Lo mismo podríamos decir de Chavez en Venezuela, con tanto petróleo, pero con pobreza a su alrededor, seran felices talvez, mientras haya petróleo y despues?. Le doy otro ejemplo, España en el siglo XV y XVI, con mucho oro y plata, fueron muy felices, se terminó, cayó en la pobreza: fueron infelices. Lo que le quiero manifestar y compartir a titulo personal, es que la felicidad no es completa, si no se piensa en el plazo, de lo contario, sólo podemos decir que tener dinero sólo le genera satisfacción temporal, pero si tiene riqueza ésto si le puede dar felicidad y la riqueza, ya que está en la mente, es espiritual, más que material. Situación que se puede aplicar a una persona individual, sobre todo ahora que están de moda los dineros fáciles. --Esto de paso, fué lo que no entendió Marx y todos sus seguidores al confundir felicidad material con riqueza espiritual. A mi claudita, el dinero me da satisfacción nada más, la felicidad para mi es otra cosa, es de largo plazo, es inmensamente espiritual y su connotación es más profunda. La felicito por su artículo, porque hoy en día pareciera que muchos andan buscando felicidad con dinero y no piensan en el largo plazo. La felicidad con dinero puede ser limitada, mientras que la felicidad con riqueza es ilimitada. Saludos G/Carlos Aldana
Aida Estrada Furlan: (2008-04-20 16:57:00 horas)
En Guatemala el dinero si causa felicidad
en 16 familias que controlan la riqueza de
una mayoria.
Igual cosa sucede en Estados Unidos en
donde las grandes Corporaciones Finan
cieras de Armas y Medicinas viven de las
guerras mientras la mayoria del pueblo
estadounidense ven la economia de su
nacion de picada, sin seguro medico la
mayoria y a punto de perder sus casas
un porcentaje considerable.
En conclusion : El dinero si compra la feli
cidad de unos pocos que viven a expensa
de la mayoria que muere de hambre
Jacobo Méndez. : (2008-04-20 16:34:32 horas)
"El dinero no lo es todo... pero como sirve..." Por cierto: Nadie se siente feliz de no tenerlo. Tampoco conozco a nadie que sea infeliz por tenerlo en abundancia. Y tanto el dinero como la felicidad son puras herramientas que tenemos a la mano para cumplir nuestras respectivas e individuales misiones de vida. Paz.
Rodrigo Arias: (2008-04-20 14:19:29 horas)
Saludos Claudia!
Con respecto a su pregunta, creo que he de responderle con una frase producto de la sabiduria popular guatemalteca:
Definitivamente, el dinero no compra la felicidad, pero si que calma los nervios.
A la vez, creo el planteamiento es simplista a partir de que la felicidad, es el producto de la satisfaccion de necesidades no necesariamente susceptibles de ser suplidas con dinero. El equilibrio espiritual, no esta, en ninguna medida, relacionado con la posesion de ningun reproductor de MP3. Sin embargo, el lograr adquirirlo mediante el trabajo honroso, representa, en mucho una satisfaccion personal, que puede equivaler a un temporal islote de felicidad hasta que alguien se lo robe.
Saludos
Rubén Darío Flores: (2008-04-20 12:34:23 horas)
Creo que la felicidad es un constructo cultural, no es una condición humana.
Por supuesto que tener solvencia económica contribuye e preocuparnos menos por algunas cosas materiales, pero de eso a que se sea "feliz" hay una gran distancia conceptual.
Considero que utizar técnicas cuantitativas para medir esa categoria -la felicidad- es absurda.
dice Elsa Punset "estamos programados para sobrevivir, no para ser felices, por eso cuesta"
Para ser mas claros, yo creo que lo que debieramos buscar es la posibilidad de sufrir menos, pero eso no lo compra el dinero, menos ahora que se comprueba que el dinero como tal también es un proceso necesario para la transacción de muchísimas cosas, pero no de la felicidad, mejor tratemos de ser no infelices.
Ninguna de las grandes religiones predica la felicidad.
Guillermo Poggio: (2008-04-20 11:27:27 horas)
No. ¡Por supuesto que el dinero no "compra" la felicidad!
Pero es indudable que la infelicidad es más llevadera con dinero que sin él.
Otto R. Menendez: (2008-04-20 11:24:49 horas)
Al lector le sugiero meditar sobre lo siguiente: 1. El dinero es una variable importante del desarrollo humano, pero no el único ni el más importante. El afecto lo supera; 2. Un país rico económicamente y medido mediante el PIB, denota un promedio, pero en la realidad es la clase hegemónica la que acumula más y más debe cuidarse; 3. Dentro del concepto consumista, el dinero sirve para comprar lo que nos mete la publicidad, aunque no sea indispensable para vivir; 4. Desde luego que el hambriento se satisface si tiene con que comprar alimentos; y 5.Cintífica-social-cultural, debe conceptualizarse que es felicidad
Marcos M. Crovella : (2008-04-20 10:08:00 horas)
En mi punto de vista personal, el dinero no da la felicidad por si solo, se necesita de una acertada y discreta razón para que el dinero alcanzado produzca felicidad. Conozco amigos que, al alcanzar un puesto superior en sus trabajos y una muy buena remuneración se perdieron en la vanidad de los vicios ( alcohol, mujeres) porque el intelecto del hombre esta marcado en aberrantes machismos donde principalmente tienen cabida los lujos y el derroche, porque el que tiene se mete en un lugar, se harta y bebe lo que quiere y de ultimo pregunta cuanto se debe de cancelar, pero el pelado primero investiga cuanto vale lo que quiere y después de darse cuenta que no le alcanza, se marcha desconsolado y triste. o a cazo no es así como vemos la vida? No s medimos por lo que la vanidosa vida nos permite alcanzar y tener y no por la calidad de vida que llevamos, ya sea familiar, laboral o de cualquier índole. Cuantos son los que al tener dinero viajan a Walt Disney con su familia una vez al año y hasta allí es donde se dan cuenta que su hijo o hija tienen cambios físicos porque la nueva vida y sus retos no los deja concentrarse en ellos, o el caso de que la esposa toda la vida comprando sola sin su marido o acompañada de su mejor amiga o su madre. Ciertamente todo en esta vida tiene un precio, pero el dinero corrompe la familia, la separa y la aniquila en muchas ocasiones. Si se tiene el poder económico pero falta el intelectual (sabiduría, amor, temor a Dios, etc) el dinero por si solo no traerá la felicidad. Y que si un chileno es mas feliz que uno de nosotros? creo que se debe de medir según sus apreciaciones de la vida que lleva porque, ¡cada cabeza es un mundo! Los Ticos ( la pequeña Suiza de C.A.) su nivel de vida es mayor que el de nosotros ( aparentemente) tienen universidades hasta en las ciudades portuarias desde hace años, no necesitaban un Libre Comercio con nadie porque lo que tienen les es suficiente me decía un amigo tico, pero en las noticias aparecía en la parada de bus en San José, unos patojos o muchachos robando celulares, cadenas de oro, etc. y así uno se pregunta dos cosas: si su nivel de vida es tan maravillosamente alto, porque anda chambiando aquí en mi país este señor? y porque existe ladronismo en ese paraíso perdido de Centro América? La respuesta es obvia: El dinero no da la felicidad porque, el que tiene lo gasta en el mismo y su familia, el dinero no llega igual para todos y por ultimo, en la repartición de la riqueza que debieran de hacerlo en una forma eficiente los gobiernos siempre fallan, priorizan otras cosas que son más "IMPORTANTES" para el país y así sigue la historia sin fin, además que la famosa brecha entre ricos y pobres se ensancha cada día más y esto trauma al que esta del lado de los menos favorecidos. Como dice mi amigo "Chepe" Yo no le pido a Dios Riquezas, pero si le pido lo necesario para mi familia y poder vivir feliz en este corto transitar por el mundo. Es bien trabajador, tiene comodidades que su esfuerzo e inteligencia le han proporcionado, tiene unas hijas triunfadoras y en realidad puedo decir que vive feliz. "El dinero sin inteligencia no da la felicidad"
José A. Calderón : (2008-04-20 09:56:14 horas)
Normalmente los artículos periodísticos son superficiales. Muy pocas veces quienes comentan aportan como hoy lo hizo Samuel Pérez (otro columnista). Excelente aporte. Sólo agregaría la importancia de la pirámide de Maslow y el ejemplo más concreto lo dio Carlos Slim: "El dinero no da la felicidad" dijo, pero luego tuvo que ampliar: "... siempre y cuando tengas lo necesario"
MANN PELLECER: (2008-04-20 03:12:55 horas)
No da felicidad, pero si estabilidad y tranquilidad.
Samuel Perez: (2008-04-20 01:34:17 horas)
Primero, con respecto al estudio: Correlacion no implica causalidad.
Sin embargo, tener dinero es una condicion necesaria, mas no suficiente.
Segundo: El dinero compra satisfactores de necesidades. Ojalá la felicidad la vendan en la calle. Lo que si logramos es satisfacer necesidades. Algunas no pueden ser compradas con dinero, pero sin dinero no podemos llegar a ese estadio humano de poder dar. Asi que en realidad el dinero si ayuda a empujarnos a alcanzar esa felicidad que es mas profunda que solo tener.
Hay otros estudios, como el que del indice de felicidad del planeta, que indica que los ciudadanos de países menos desarrollados tienen los indices de felicidad mas altos.. por cierto, Guatemala esta entre los mas altos...
tema a debatir pero es otro estudio de tantos que hay. http://www.happyplanetindex.org/map.htm
Al final del día todos están "satisfechos"... felices... es dificil medir.
Felicidad no es un estado o un fin, no es un destino, Claudia; felicidad, en todo caso, es aprender a vivir con exitos y fracasos, con luces y sombras, con aciertos y desaciertos... y disfrutar cada segundo de ellos.
Quien se sienta feliz se estancó..
Creo que si uno no tiene porque luchar se oxida. En cambio las necesidades insatisfechas lo hacen a uno moverse, luchar, caminar.. sentirse vivo. Quien se sienta que ya alcanzó su tope, se estanca.
La respuesta como ve, es mas filosofica que economica.
Yo pienso que feliz no es quien mas cosas tiene, sino quien menos necesita!
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