Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá están a un peldaño de alcanzar el Grado de Inversión (BBB). ¿Quién será el primero en lograrlo? Escoja candidato.
Por: Estrategia & Negocios
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La estabilidad macro de los países de la región se paga con intereses. Al lado de las calificadoras de riesgo, los mercados internacionales monitorean el comportamiento de las finanzas de la zona y de allí surge el apetito por los bonos locales, la viabilidad de préstamos multilaterales, deuda local o refinanciamientos a plazos más holgados. El monitoreo del manejo de la deuda (interna y externa) que realizan analistas y calificadoras viene a medir el pulso del tratamiento austeridad-emisiones de los gobiernos, en marcha. Si se comparan las cifras de deuda, Guatemala ocupa un lugar privilegiado en la región, excluyendo del análisis a Honduras y Nicaragua, que integran la Iniciativa de Países Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés). Deuda moderada “Creemos que Guatemala ha tenido un buen manejo de su deuda en el último año, ya que representa la más baja (22 por ciento) en relación al PIB en toda América Central”, dijo Mauricio Choussy, director de la calificadora de riesgo Fitch Centroamérica. Según la presidenta del Banco de Guatemala (Banguat), María Antonieta de Bonilla, el manejo de la deuda pública se ha basado en criterios prudentes y conservadores, atendiendo las necesidades de financiamiento del Gobierno, las cuales han sido determinadas por moderados déficit fiscales que en promedio para el periodo 1986-2007 se han ubicado en un 1.5 por ciento del PIB. Entre las razones por las cuales la funcionaria considera que su país apunta a seguir mejorando su calificación soberana, también destaca la calidad de los valores que constituyen la deuda pública nacional. Según la presidenta del Banguat, la tradición de pagar puntualmente los vencimientos de su deuda es una práctica común, para lo cual existe un fondo de amortización que se alimenta con recursos que diariamente son debitados de los depósitos del Estado, sin previo aviso. (Nota del editor: Sin embargo, Fitch también dijo que los altos niveles de pobreza (51 por ciento de la población) y desigualdad, limitan alcanzar el grado de inversión (no garantizan estabilidad social y política), además que muchos de sus chances dependen de la aprobación de la reforma fiscal para que el Gobierno obtenga más ingresos para invertir en reducir la pobreza y mejorar la infraestructura del país. Con estabilidad En el caso de El Salvador, Luz Maria de Portillo, presidenta del Banco Central, señala que los retos en términos de deuda pública son mantener el manejo prudente de esta y continuar con la trayectoria descendente que se ha observado en los últimos años. “Queremos mantener una estructura de vencimientos favorable, de tal manera que el pago del servicio de la deuda no genere presiones sobre las finanzas públicas; con respecto a la deuda en los privados, el manejo dependerá de sus decisiones empresariales particulares”, dijo. La deuda interna y externa del sector público, a noviembre del 2007 asciende a US$7,449.4 millones, 36.8 por ciento del PIB. Responsabilidad fiscal Según la calificadora de riesgo Fitch Ratings, Panamá posee requerimientos mínimos de financiamiento externo, lo que elimina la necesidad de acudir a los mercados internacionales; sin embargo, el saldo de su deuda representa el 56 por ciento del PIB. Según la directora de crédito público del Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá, Aracelly Méndez, el Gobierno ha diseñado una estrategia clara en materia de finanzas públicas, con el propósito de mantenerlas sólidas, sostenibles y resolver los problemas financieros estructurales. Las metas financieras programadas incluyen una reducción paulatina del déficit fiscal, aumentar el ahorro corriente con el objetivo de financiar, a través del tiempo, una porción creciente del programa de inversiones públicas, disminuir el peso del gasto en servicios personales e intereses con respecto al ingreso corriente y mejorar el perfil de la deuda, en cuanto a su madurez y sus condiciones de riesgo y costo. Según la funcionaria, el Gobierno está considerando modificaciones a la Ley de Responsabilidad Fiscal al limitar los déficit fiscales a solo un 1 por ciento del PIB. Al 31 de diciembre del 2007, el saldo de la deuda pública panameña asciende a US$10,470.6 millones, de los cuales US$8,275.6 millones corresponden a la deuda pública externa y US$2,195 millones a la deuda pública interna. (A su favor, Panamá posee junto a Costa Rica las menores tasas de pobreza de la región y su economía viene creciendo por encima de 9 por ciento durante los últimos tres años, en 2007 el PIB creció un notable 11.2 por ciento). Prudencia El presidente del Banco Central de Costa Rica, Francisco de Paula Gutiérrez, dijo que la cifra de la deuda externa de su país, al 30 de noviembre del 2007, ascendió a US$3,740 millones. Según De Paula, en los últimos años el país ha utilizado relativamente poco la deuda externa debido principalmente a la evolución de las finanzas públicas, que en el 2007 mostraron un superávit equivalente al 1.6 por ciento del PIB. El funcionario agregó que el Banco Central costarricense no tiene planes de utilizar deuda externa en los próximos años y que el principal reto para continuar con el proceso de reducción de la deuda sigue siendo mantener una situación sólida de las finanzas públicas, junto con una economía con crecimiento fuerte (en 2007 creció para disminuir el peso de la deuda en relación con el PIB, que actualmente representa cerca del 47 por ciento. Costa Rica luce favorita junto a Panamá para alcanzar el tan ansiado grado de inversión, su economía crece por encima de 6 por ciento durante los últimos años y la tasa de pobreza (la más baja de Centroamérica) se ha reducido y afecta a alrededor del 18 por ciento de su población. |
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