La verdad de las cosas es que si el hoyo se hubiera producido en jurisdicción de la parroquia de San Judas Tadeo, ya estaría cerrado y, otro tanto, si lo hubiese sido en los feudos de Nuestra Señora de la Paz. El hoyo, sin embargo, tuvo la peregrina idea de producirse en al Barrio San Antonio, un barrio pobre, y allí están los resultados. El invierno se nos ha echado encima y el hoyo continúa abierto, con el consecuente peligro para todos y pese a la inversión millonaria que, supuestamente se hiciera por las autoridades anteriores.
Al igual que el hoyo físico también se encuentra aún abierto el otro, el moral, puesto que esta es la hora que se sigue ocultando lo ocurrido y que no tiene relación alguna con movimientos telúricos algunos como se quiso sostener en un principio, sino, simple y llanamente, con el mal mantenimiento de los grandes colectores del sistema de drenajes de la ciudad de Guatemala.
La Conred, ya con autoridades distintas, se ha propuesto una solución más económica y que podría alcanzar los resultados que se buscan, pero la Municipalidad sigue tan ausente del problema como lo vino a estar desde el inicio, momento aquel en que ni siquiera se percató de que se hubiesen dado las víctimas fatales que se dieron.
Estoy convencido de que si el hoyo se hubiese dado en el área de una parroquia de postín, ya estaría cerrado, pero, la verdad de las cosas, es que hasta en esto hay discriminación entre nosotros.
Pareciera ser como que si aquel barrio fuese un barrio que albergase a ciudadanos de segunda y que no mereciese preocupación alguna el peligro en que se encuentran debido a este asunto.
Preocupa lo ya ocurrido, y preocupa que no haya podido superarse, pero también tiene que preocuparos, y aún más, que un hecho como el acontecido pudiera repetirse, relacionado como lo está con el mantenimiento y limpieza de los grandes colectores.
Así como en su momento, en un artículo de años atrás que conserva la mismísima vigencia, nos referimos a “su majestad, el tufo”, ese tufo que se extiende por amplias zonas de la ciudad desde el “relleno sanitario”; habremos de referirnos también, por lo visto, a “su majestad el hoyo”, uno y otro victoriosos sobre nuestra incompetencia. ¿No les parece?
El hoyo del Barrio de San Antonio se equivocó de Parroquia.
Agregar comentario:
23 comentarios: