A raíz de un artículo publicado el año pasado, relacionado con los riesgos de contaminación del río Motagua por una refinería construida en su cercanía, fui invitado por la asociación civil y comunitaria “Ernesto Schneider Troller” (en formación desde 2007), para apoyar sus esfuerzos en defensa del ambiente. Esta asociación se ha impuesto como finalidad la defensa de los recursos hídricos nacionales, iniciando con el río Motagua con la intención de: 1. proteger el río en defensa de la calidad de vida de las comunidades, a través de la construcción y consolidación de redes sociales comunitarias; y 2. desactivar conflictos futuros que puedan darse a raíz de la falta de intervención del Estado, como responsable de la salud de los guatemaltecos.
El último estudio de este recurso hídrico fue realizado por la Universidad de San Carlos y la Dirección General de Investigaciones en abril y mayo de 2003, específicamente en el análisis microbiológico de peces. Los índices de contaminación encontrados indican que el uso de esta agua incidirá negativamente en la salud de los habitantes que se benefician de ella para usos domésticos y el regadío de productos agrícolas de consumo interno y de exportación.
La filosofía de esta asociación se basa en que el desarrollo industrial en el área rural y urbana debe darse en armonía con la naturaleza y la comunidad, tomando en cuenta los aspectos ambientales, económicos, geológicos, antropológicos, sociológicos y científicos, entre otros. Lo que obliga a formar un equipo multidisciplinario que desde la perspectiva de la consolidación de redes sociales involucre a la sociedad y a líderes locales en la toma de conciencia para la prevención de desastres naturales o antropocéntricos. El proceso de sensibilización hacia los pobladores cercanos al río, los medios y las fuentes de financiamiento, ha ido cuesta arriba por varias razones, entre ellas porque esta asociación pretende acceder a un ámbito en el cual se han desarrollado poderosos grupos con suficientes recursos económicos, pero con una perspectiva diferente.
Es tiempo de pensar en serio en la defensa del río desde el Estado, sin desestimar la participación comunitaria.
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