Rebecca Hosking, una mujer de la localidad de Modbury, Inglaterra, dedica su vida a una cruzada muy particular por el medio ambiente.
Por: Redacción
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Rebecca Hosking recuerda con horror el momento, hace dos años, cuando estaba en el atolón de Midway. “Todo lo que se podía oler era a muerte”, le contó al diario The Washington Post quien la rastreó hasta Modbury, Inglaterra, para contar su historia. La playa del atolón, famoso por ser escenario de batallas en la Segunda Guerra Mundial y queda a 2,080 kilómetros de Hawaii, estaba repleto de gaviotas muertas. Todas, a consecuencia de haber ingerido plásticos que llegan al océano: bolsas, ceniceros, bolígrafos, botes de pastillas, pelotas de golf… Las aves muertas venían con cada ola. Todas ellas confundieron al colorido plástico con comida. Y ella, quien estaba en el sitio filmando un documental, intentó salvar a un ave antes de echarse a llorar. Cuando volvió a su pueblo natal, en la costa de Devon, los recuerdos de Midway le atormentaban. Finalizó su documental sobre contaminación oceánica y empezó a hacer snorkel por la costa británica. Lo que observó fueron miles de bolsas plásticas en el fondo del océano. Y aunque estaba clara que no podía salvar Midway, pensó que quizá podría aportar su granito de arena desde Modbury, un poblado de mil 600 personas. Así, en abril de 2007, reunió a los 43 dueños de comercio de la localidad a vino y comida. Llegaron 37. Les mostró su documental y describió el estado de la costa del pueblo. Y entonces les propuso erradicar las bolsas de plástico de Modbury. Semanas antes, Hosking ya había encontrado la alternativa ideal: BioBags (bolsas biodegradables hechas de fécula de maíz) y las presentó a los comerciantes. Todos los asistentes votaron a favor del cambio. Así, hace un año, Modbury se convirtió en el primer poblado libre de bolsas de plástico de Europa. Es un poco más caro, pero hasta ahora ningún local se ha molestado por el incremento de precios en algunos productos. De hecho, muchos lugareños se ahorran el gasto y llevan su propia bolsa de tela cuando van de compras. A la fecha, otras nueve ciudades británicas han seguido el ejemplo de Modbury y varios países están interesados en imitar el modelo –entre ellas, algunas municipalidades de China y Colombia. El siguiente paso de Hosking es quizá, lograr que su poblado deje de consumir botellas de plástico. “Ella es muy entusiasta”, le dijo al diario estadounidense Mandy Rolt, quien es propietaria de una tienda de artículos varios que, entre otras cosas, vende bolsas recicladas para hacer la compra. “Es una niña encantadora. Y la apoyamos en un 100 por ciento”. “No soy una ecoguerrera”, asegura Hosking. “Sólo logré diseñar algo que funcionó”. “Y de pronto, ha tenido una repercusión mundial”… |
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